La era de «poseer» algo cede paso a la «era abierta». Esta era se centra en compartir conocimiento y en la participación comunitaria. El mundo lo comparte todo, desde el cuidado de perros hasta las plazas de aparcamiento. Y esta tendencia a compartir está dando forma a la tecnología como nunca antes.
En las últimas décadas, el crowdsourcing ha atraído a las mentes más brillantes y a grandes inversores, especialmente en lo que respecta al software de código abierto (OSS, por sus siglas en inglés). Desde la aparición de Usenet hasta la creación de Linux, el OSS ha recorrido un largo camino. Es la facilidad para compartir, perfeccionar y formar parte de un legado lo que impulsa a las personas a colaborar cada vez más. El OSS es una parte inseparable de la mayoría de las empresas actuales y seguirá siéndolo durante muchos años.
Una explosión de beneficios
El OSS impulsa la innovación en muchas empresas. Cerca del 40 % de los encuestados de un estudio de 2015 realizado por Wipro y Oxford Economics , de 100 CXO y altos ejecutivos globales, afirmó que lo que buscan en la comunidad de código abierto es el apoyo a nuevos productos y servicios. Los colaboradores internos y externos alimentan ideas brillantes para crear nuevas soluciones y plataformas.
Con proyectos tan activos y diversos, el código abierto ofrece flexibilidad y agilidad. Más del 60 % de los encuestados afirma que el software de código abierto será fundamental para la agilidad empresarial de sus compañías en los próximos tres años. Casi la mitad (49 %) afirma que el código abierto respalda la infraestructura de nube e IoT (46 %).
¿Cómo afecta el código abierto al coste total de propiedad? Cerca del 40 % de los encuestados afirma que el uso del OSS reduce hoy el coste total de propiedad de los activos de software de sus empresas, y esta cifra aumentará hasta el 47 % en los próximos tres años.
¿Es todo optimismo?
Por ahora, parece una inversión con un gran potencial, pero las empresas necesitan una estrategia detallada para gestionar los proyectos de código abierto. Uno de los principales problemas que señalan los altos ejecutivos del estudio es la integración con los sistemas existentes: el 75 % cree que será un desafío, sobre todo porque el panorama del código abierto es susceptible de sufrir cambios rápidos. Con esta transformación e impulso, encontrar las competencias pertinentes se está convirtiendo en un desafío para el 56 % de los encuestados. Otros retos más sutiles que hay que gestionar son la calidad del software, la seguridad, la pérdida de supervisión directa y la gestión de la comunidad.
Aunque las directrices y las políticas pueden ayudar a contrarrestar algunos de los desafíos de implementación, es importante contar con un plan de comunicación claro y una estructura de gobernanza. También pueden desplegarse herramientas sencillas que midan la calidad de la participación externa y el tiempo de respuesta a las solicitudes de la comunidad, para hacer un seguimiento de los proyectos en curso.
Preparados para el futuro
El código abierto ha trascendido el ámbito del software y ha derribado las barreras entre productores y consumidores. Tomemos como ejemplo a Kraft, la multinacional de bienes de consumo – busca ideas para nuevas tecnologías que puedan mejorar sus productos. General Mills recurre abiertamente al crowdsourcing de ideas para potenciar y acelerar su innovación.
Con los millennials como la generación más numerosa de la fuerza laboral mundial, la necesidad de compartir en lugar de poseer se está convirtiendo en un movimiento social. Los gobiernos también han empezado a recurrir al crowdsourcing de ideas para prestar mejores servicios a los ciudadanos. Tomemos como ejemplo el de StreetBump, un proyecto de la Oficina del Alcalde de Boston. Los voluntarios utilizan la aplicación móvil Street Bump para recopilar datos sobre el estado de las vías, como baches, badenes y grietas, entre otros, y enviar esta información a la oficina del alcalde. Esta oficina agrega los datos en tiempo real aportados por los ciudadanos para reparar las vías y también planificar proyectos de infraestructura. En el ámbito educativo, por su parte, hay varios cursos en línea disponibles bajo demanda. Todos estos ejemplos, y otros, han impulsado el panorama tecnológico y el OSS como nunca antes.
Al participar en estas comunidades abiertas y acceder a herramientas, plataformas, soluciones y eventos, las personas sienten que forman parte de un empeño creativo.
Cuánto durará esta era del código abierto es algo que nadie puede adivinar.
Autora: Sukanya Samy, Thought Leadership and Marketing, Wipro Limited. Puede contactarse a través de @sukanyasamy y LinkedIn
Imagen: empleados de Amway trabajan en una cafetería de la empresa en Taipéi. REUTERS/Nicky Loh

