La COVID-19 ha obligado a los laboratorios de investigación de todo el mundo a cerrar sus puertas, lo que ha frenado el avance de numerosos ensayos clínicos.
La realidad virtual (RV) podría ofrecer a los científicos una alternativa segura para llevar a cabo estudios y ensayos potencialmente capaces de salvar vidas.
La RV ya se ha utilizado en la investigación y en simulaciones de formación, y podría revolucionar la forma en que recopilamos, probamos y aplicamos el conocimiento científico.
A principios de marzo, el laboratorio de investigación conductual que dirijo llevaba a cabo varios ensayos, acompañando a los participantes por las instalaciones hospitalarias y coordinándose estrechamente mediante reuniones presenciales. Después, la COVID-19 obligó a las instituciones de investigación de todo el mundo a cerrar sus puertas. Suspendimos todos los estudios, salvo unos pocos que se consideraron de importancia crítica. Ahora, mientras la comunidad investigadora mundial busca formas seguras de reanudar los ensayos en medio de la pandemia en curso, una opción parece especialmente prometedora: la realidad virtual.
Aunque la realidad virtual (RV) no se ha utilizado ampliamente en la investigación médica, cuenta con una larga trayectoria en ámbitos específicos. Las simulaciones de formación en RV han resultado fundamentales para desarrollar y difundir protocolos destinados a prestar atención sanitaria en el contexto de la COVID-19. La eficacia de la RV como intervención médica ha sido ampliamente estudiada en áreas como el manejo del dolor y la psicoterapia. Por ejemplo, la realidad virtual se ha empleado con éxito en la terapia de exposición, durante la cual se presenta virtualmente a los pacientes aquello que les produce temor, con lo que sus fobias se reducen gradualmente.
Existen varios ejemplos de estudios clínicos que han enviado equipos de RV a los domicilios de los participantes en la investigación para estudiar intervenciones como el entrenamiento del equilibrio en pacientes con enfermedad de Parkinson. Los investigadores en educación médica también han enviado equipos a estudiantes, lo que les permite participar conjuntamente en clases de anatomía virtuales. Este tipo de trabajos han resuelto numerosos detalles de procedimiento relacionados con la realización de investigación médica distribuida basada en RV.
Mientras los investigadores de todo el mundo luchan por encontrar la manera de reanudar sus estudios, la RV podría sumarse al arsenal de soluciones. Tenemos la oportunidad y la necesidad de dejar atrás el statu quo y crear formas más resilientes y flexibles de recopilar pruebas, poner a prueba nuestras hipótesis y desarrollar nuevos productos y tecnologías para una mejor salud.
Aunque trasladar la investigación al ámbito virtual pueda parecer un cambio radical, en muchos aspectos es una continuación natural de las tendencias actuales. Muchos ya hemos pasado a los espacios virtuales en nuestra rutina diaria, y hemos empezado a celebrar reuniones, presentaciones, encuentros sociales e incluso consultas médicas en línea. Las agencias reguladoras allanaron rápidamente el camino hacia una transición masiva a la telesalud, una práctica que hasta entonces había sido utilizada principalmente por los innovadores. Los reguladores de los ensayos clínicos siguieron su ejemplo y publicaron orientaciones para trasladar los ensayos clínicos de los centros médicos al terreno digital. Por su parte, la comunidad investigadora trabaja para hacer realidad los ensayos clínicos virtuales distribuidos.
Por ejemplo, un pequeño estudio con investigadores de oncología señaló que aproximadamente el 80 % de los equipos encuestados estaban planeando o avanzando hacia la telemedicina. Seguir ampliando la innovación en investigación más allá de la teleconferencia podría permitir realizar de forma virtual una gama aún mayor de pruebas y mediciones.
Aprovechar la RV para la investigación médica y los ensayos clínicos no es solo una solución de respaldo cuando los laboratorios convencionales están cerrados. Tiene numerosos beneficios potenciales por derecho propio. Un uso evidente es la investigación que implica realizar pruebas en el domicilio de la persona, en lugar de en el hospital o en el laboratorio. Los entornos domésticos de las personas varían enormemente. La RV, por su naturaleza, proporciona un entorno uniforme para cada participante en la investigación. Esto cobra importancia al considerar la influencia crucial del contexto ambiental en los biomarcadores y en la salud. Con la RV, cada paciente podría, por ejemplo, tener su presión arterial evaluada en el mismo entorno virtual tranquilizador, cada vez.
La RV también permite un seguimiento preciso del comportamiento y los movimientos del usuario. Los datos resultantes podrían utilizarse en investigaciones que impliquen evaluación física, por ejemplo en rehabilitación. La investigación existente sobre RV también ha demostrado que puede ser una plataforma sólida para la interacción social y la conexión interpersonal. Muchos pacientes valoran e incluso empiezan a participar en ensayos clínicos gracias a su vínculo con el personal investigador. La RV podría aportar un trato personal que hoy resulta difícil de mantener de otras formas.
Los estudios de investigación médica son el medio por el que acumulamos conocimientos y desarrollamos nuevas tecnologías para una vida mejor y más saludable. La inversión en investigación médica ha crecido en Estados Unidos y es un esfuerzo de amplio apoyo. Aunque parte de la investigación médica necesaria continúa en laboratorios convencionales, incluida la relativa a la COVID-19 y su mitigación, muchos investigadores tendrán que encontrar formas de trabajar en un entorno centrado en la pandemia, y podrían acoger con agrado las soluciones virtuales.
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El Centro de Tecnologías y Innovación de Frontera reúne a científicos, responsables de políticas y líderes empresariales para comprender las tecnologías emergentes y sus implicaciones en el mundo real.
Al facilitar la colaboración y la experimentación, el Centro ayuda a los socios a traducir la innovación procedente de la investigación en aplicaciones prácticas que abordan retos globales compartidos.
Todavía existen algunos obstáculos para la adopción generalizada de la RV. Uno se refiere al equipo y al riesgo de transmisión a través de superficies contaminadas. La limpieza y desinfección son de suma importancia en la actualidad, aunque, dada la duración habitual de los ensayos clínicos, es probable que un casco de RV se asigne a un único usuario durante un periodo determinado. Los protocolos para el uso seguro de cascos de RV compartidos por varios usuarios están surgiendo rápidamente.
El desarrollo de herramientas de software robustas para entornos de RV de investigación clínica es un nicho que aún no se cubre claramente. El desarrollo de sistemas de software similares para relojes inteligentes, dispositivos de seguimiento de actividad y teléfonos móviles ha sido clave para integrar estas tecnologías en el ámbito más amplio de la investigación médica.
Sin embargo, quizá la mayor barrera se refiere a la accesibilidad. Las estimaciones sugieren que existen unos 26 millones de cascos de RV en el mundo, pero muchos de ellos podrían no ser adecuados para la investigación médica. A medida que aumenten las opciones de hardware de bajo coste, será más viable que los investigadores o las instituciones distribuyan el equipo entre los participantes.
Las otras grandes consideraciones de accesibilidad se refieren al acceso a internet, a las competencias tecnológicas y a la asistencia técnica. Los participantes deben recibir apoyo en estos ámbitos si la RV ha de abarcar a todas las poblaciones de estudio elegibles. Por lo general, la investigación médica en línea amplía su alcance a grupos sociodemográficos más diversos. Debemos asegurarnos de que la introducción de los métodos de RV no contrarreste esta tendencia.
Un último aspecto que conviene vigilar se refiere a la privacidad de los datos y a la ética. Existen amplias preocupaciones de privacidad en relación con los datos recopilados mediante la RV, ya que esta información tiende a ser extensa y, con frecuencia, identificable. Sin embargo, las organizaciones de investigación médica y sanitaria tienen una amplia experiencia en protección de datos para salvaguardar la información sensible en el espacio virtual. De hecho, hemos subrayado este aspecto en un modelo propuesto para su adopción por parte de la industria.
Dado el peligro que entrañan muchos espacios físicos durante la pandemia de COVID-19, la RV es una solución natural para numerosos problemas nuevos y agravados. La RV ya ha mejorado la forma en que vivimos, aprendemos, jugamos y nos relacionamos. Aunque en el ámbito de consumo la adopción no ha sido tan sólida como se preveía, la sanidad y la medicina siempre han sido áreas en las que las aplicaciones de la RV destacan. Quizá tengamos que construir la infraestructura mientras la utilizamos, pero una vez establecidos sus beneficios y comodidades, es probable que la investigación médica en realidad virtual llegue para quedarse.


