El 7 de marzo, las elecciones en Sierra Leona marcaron un hito mundial: las primeras elecciones presidenciales de la historia impulsadas por blockchain.
Cuando el presidente Ernest Bai Koroma deja el cargo tras cumplir dos mandatos de cinco años, el máximo permitido por la Constitución, los sierraleoneses han tenido que elegir entre 16 candidatos, entre ellos Samura Kamara, del partido gobernante y antiguo ministro de Asuntos Exteriores, y Julius Maada Bio, antiguo jefe de Estado militar y candidato del principal partido de la oposición.
Los resultados publicados por la Comisión Electoral Nacional de Sierra Leona (NEC) apuntan a que probablemente habrá una segunda vuelta entre Bio y Kamara, ya que ninguno de los candidatos haobtenido el 55 % de los votos requeridohasta ahora. El nuevo presidente de Sierra Leona tendrá que continuar la reconstrucción del país tras los recientes desastres. En 2014, un brote de ébola causó cerca de 4.000 muertes y pérdidas del PIBestimadas en 1.400 millones de dólares—una pérdida enorme para uno de los países más pobres del mundo. El año pasado, la capital de Sierra Leona también sufrió inundaciones devastadoras y deslizamientos de tierra que, según se cree, se cobraronmás de 1.000 vidas.
En el Distrito Occidental de Sierra Leona, el más poblado del país, Agora, una fundación suiza que ofrece soluciones de votación digital, registró manualmente los votos emitidos mediante una blockchain permisionada. La idea era sencilla: del mismo modo que la tecnología blockchain ayuda a garantizar la transparencia de las transacciones con criptomonedas mediante registros públicos, Agora garantizó la transparencia de los votos emitidos en el distrito al registrar cada voto en la blockchain. Aunque todo el mundo puede consultar las entradas de las blockchains permisionadas, solo personas autorizadas pueden validarlas.
La falta de transparencia ha afectado a muchas elecciones en todo el mundo, pero especialmente en algunos países africanos, donde amplios sectores del electorado suelen sospechar que los partidos en el poder o las lealtades étnicas han propiciado la manipulación de los resultados a favor de un candidato u otro. Estas sospechas persisten incluso cuando hay pocas pruebas de manipulación. Un sistema más transparente podría ayudar a restablecer la confianza.
Leonardo Gammar, director ejecutivo de Agora, afirma que la NEC de Sierra Leona se mostró «receptiva» a las posibilidades de blockchain en sus elecciones después de que las conversaciones comenzaran a finales del año pasado. «También pensé que, si podemos hacerlo en Sierra Leona, podemos hacerlo en cualquier otro lugar», dice. Esa idea se basa en los retos de desarrollo de Sierra Leona, que dificultan la transparencia electoral: una conectividad de red deficiente, bajos niveles de alfabetización y violencia electoral frecuente.
La visión general de Agora es implementar soluciones para automatizar todo el proceso electoral: que los ciudadanos voten electrónicamente mediante datos biométricos y claves criptográficas personalizadas y que, a su vez, los votos se validen mediante blockchain. Gammar espera que Agora pueda replicar su trabajo en otras elecciones africanas a mayor escala, aunque reconoce que para ello será necesario comprender los distintos retos que afronta cada país.
Gammar afirma que el voto electrónico impulsado por blockchain será más barato para los países africanos, ya que eliminará los costes de impresión de las elecciones en papel, pero, quizá más importante aún, reducirá considerablemente la violencia electoral.
Mientras Agora espera llevar a cabo más elecciones impulsadas por blockchain a mayor escala en África, Gammar confía en encontrar soluciones alternativas para los problemas locales. «Si no hay teléfonos disponibles, se puede pedir uno prestado. Si eres ciego, podemos hacer que el teléfono te hable. Si no sabes leer, podemos poner imágenes», dice. «No hay ningún gran problema técnico. Para todo lo demás hace falta imaginación».


