¿Quieres que te contraten? ¿Quieres convencer a un jurado? ¿Quieres empleados más productivos? ¿Quieres triunfar en el trabajo? ¿Quieres triunfar en la vida? Entonces, es sencillo: ¡deja de ser tan desagradable!
Resulta que un nuevo estudio de Harvard Business Review afirma que la comunicación insensible y áspera es lo que frena a los ejecutivos e impide un liderazgo eficaz.
HBR encuestó a 1.000 empleados de EE. UU. y descubrió que muchos afirmaban que sus jefes carecían de algunas habilidades básicas de comunicación, lo que reducía su eficacia en el trabajo:
No reconocer los logros de los empleados: 63%
No dar instrucciones claras: 57%
No tener tiempo para reunirse con los empleados: 52%
Negarse a hablar con los subordinados: 51%
Atribuirse el mérito de las ideas ajenas: 47%
No ofrecer críticas constructivas: 39%
No saber cómo se llaman los empleados: 36%
Negarse a hablar con la gente por teléfono o en persona: 34%
No preguntar por la vida de los empleados fuera del trabajo: 23%
¿En serio? ¿Hace falta una encuesta para descubrir que la comunicación insensible y áspera es lo que frena a la gente? ¡Llevo años predicándolo! He escrito sobre cómo reconocer las contribuciones de los demás en el trabajo. He escrito sobre cómo dar comentarios. He escrito sobre la importancia de los nombres. Y así sucesivamente.
Soy experta en comunicación porque el aspecto más importante para tener éxito en los negocios y en la vida personal es comunicarse de forma positiva y eficaz con los demás. Resulta especialmente llamativo que se percibiera que más de la mitad de los jefes incurrían en los primeros cuatro fallos de comunicación. A muchos directivos todavía les hace falta escuchar mi mensaje.
No estoy convencida de que la gente no sepa ya lo que debería hacer. Sin embargo, creo que muchas personas simplemente sienten que no tienen «tiempo para ello». De hecho, hace poco leí un artículo de The New York Times que plantea algo parecido. Y parece que la situación ha ido empeorando en las últimas dos décadas.
¿Por qué? Ha aumentado el estrés laboral. El estrés hace que la gente sienta que va con prisa. Como sienten que van con prisa, son menos corteses, lo que reduce la productividad de los empleados, lo que a su vez aumenta aún más el estrés, y así sucesivamente. Varios estudios citados en el artículo indican que la simple descortesía no solo puede enfermar a la gente, sino que también puede reducir drásticamente su capacidad para pensar y rendir.
En definitiva: igual que comer sano y hacer ejercicio, sí, la cortesía requiere tiempo y esfuerzo, pero a largo plazo los resultados merecen la pena. Resulta que, si prestamos atención y practicamos habilidades sociales básicas, acabamos multiplicando nuestro tiempo y nuestros resultados.
Este artículo se publica en colaboración con Business Insider. Su publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde estas opiniones.
Para estar al día de la Agenda, suscríbete a nuestro boletín semanal.
Autora: La experta en comunicación Lisa B. Marshall ofrece servicios de consultoría y talleres, es autora de Smart Talk y Ace Your Interview y presentadora de los pódcast Public Speaker y Smart Talk .
Imagen: Un hombre camina por una calle vacía cerca del distrito financiero central de Hong Kong. REUTERS/Carlos Barria.

