Los macrodatos parecen estar en todas partes, ser utilizados por todos los sectores y contar con la aceptación de todas las organizaciones. Aunque, hay que admitirlo, esto es un poco exagerado, en los últimos años ha quedado claro lo valiosos que pueden ser los macrodatos, sin importar dónde se utilicen. Al mismo tiempo que la tendencia de los macrodatos ha ganado popularidad, el uso de drones también ha despegado, por así decirlo. A primera vista, estas dos tendencias independientes parecen tener muy poco en común, pero en realidad los macrodatos y los drones avanzan en rumbo de colisión, lo que podría dar lugar a usos innovadores y únicos para una gran variedad de problemas del mundo real. De hecho, algunos de esos usos ya se están poniendo en práctica, mientras que otros son más bien teóricos. Por prometedora que sea la unión de los drones con los macrodatos , también hay una serie de obstáculos que deben superarse para aprovechar plenamente ese potencial. Por suerte, los expertos parecen estar bien encaminados para lograrlo.
Antes de detallar los obstáculos, es importante examinar cómo se están utilizando actualmente los drones y los macrodatos en conjunto. Quizá uno de los usos más extendidos de los macrodatos y los drones sea la agricultura. La agricultura ya tiene muchos retos que superar, en particular producir suficientes alimentos para sustentar a una población que crece rápidamente. El uso de tecnología para aumentar el rendimiento de los cultivos es una prioridad máxima, y ahí es donde entran en juego los drones y los macrodatos . Como ya saben muchas personas, los drones son dispositivos versátiles, capaces de volar hasta lugares de difícil acceso y obtener imágenes de perspectivas singulares. Una forma en que los agricultores utilizan los drones es para inspeccionar sus campos, tomar fotografías e identificar las zonas que podrían estar enfermas o dañadas por las inclemencias del tiempo o la falta de agua. Los drones también pueden equiparse con dispositivos de monitoreo capaces de medir el contenido de humedad, además de otras características vitales. Con estos datos, los agricultores pueden detectar cuándo un cultivo tiene dificultades y tomar medidas inmediatas en vez de esperar hasta que sea demasiado tarde. Con mejores cultivos, aumentará la producción y mejorarán los ingresos, lo que ayudará a los agricultores en un momento en que más lo necesitan.
Además de en la agricultura, los drones y los macrodatos también pueden utilizarse en caso de desastres. Un ejemplo reciente de esta práctica puesta a prueba ocurrió en abril de 2014, tras un deslizamiento de tierra en Washington. Los trabajadores pudieron acoplar una cámara a un dron y hacerlo volar por la zona, creando modelos 2D y 3D que los ingenieros podrían utilizar durante las labores de recuperación y reconstrucción. Aunque en este caso no fue necesario, muchos ya están considerando utilizar este mismo método para ayudar en las tareas de rescate, localizando a supervivientes que podrían pasar inadvertidos con las técnicas de rescate tradicionales.
Algún día, los drones y los macrodatos también podrían ayudar en la lucha contra los cazadores furtivos en África. Una organización sin ánimo de lucro combina el análisis predictivo con la tecnología de drones para proteger a los rinocerontes africanos. Los drones utilizan sensores infrarrojos especiales que recopilan datos constantemente y vigilan los lugares donde es más probable que se produzca la caza furtiva. Si se reúnen suficientes señales de alerta, se avisa a los guardas forestales, que pueden actuar para detener la actividad ilegal. Este uso de la tecnología podría contribuir enormemente a preservar los miles de rinocerontes en peligro de extinción que aún existen hoy.
Desde la agricultura y la ayuda en caso de desastres hasta las iniciativas contra la caza furtiva, está claro que los drones y los macrodatos pueden lograr mucho en conjunto, pero aún quedan obstáculos. Los drones pueden recopilar datos mediante fotografías y vídeos, pero lo cierto es que el volumen de datos es inmenso. Por ejemplo, la Agencia de Inteligencia, Vigilancia y Reconocimiento de la Fuerza Aérea registra más de 1.500 horas de vídeocada día. Una sola misión con drones puede llegar a generar 70 terabytes de datos. Es necesario almacenar todos esos datos y desarrollar aplicaciones capaces de corregirlos, procesarlos y evaluarlos adecuadamente en cantidades tan grandes. También tendrán que mejorar el análisis de macrodatos en tiempo real y el análisis ad hoc , y aunque ya se están dando pasos en esa dirección, aún queda mucho trabajo por hacer. Entre otros retos analíticos figuran una alta tasa de entrada, el uso de muchos archivos pequeños y los problemas que surgen con los datos en streaming.
El potencial que ofrecen los drones y los macrodatos es considerable, y con el tiempo se resolverán estos desafíos. Cuando se avance, todas las áreas, no solo las descritas en este artículo, experimentarán mejoras e innovaciones creativas. Los macrodatos y los drones pueden parecer aliados improbables, pero realmente serán una fuerza poderosa para resolver problemas en todo el mundo.
Este artículo se publica en colaboración con Smart Data Collective. La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde las opiniones expresadas.
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Autor: Jonathan Buckley es vicepresidente sénior (SVP) de Marketing en Qubole.
Imagen: Un avión sobrevuela un dron durante el Polar Bear Plunge en Coney Island, en el distrito de Brooklyn, Nueva York, el 1 de enero de 2015. REUTERS/Carlo Allegri.

