La realidad virtual reunió a una madre con su hija de siete años, que murió hace tres años por enfermedades relacionadas con la sangre.
El emotivo reencuentro quedó registrado en un documental.
Las personas detrás del proyecto querían demostrar que la tecnología puede utilizarse para consolar.
Con gafas de realidad virtual puestas, Jang Ji-sung rompió a llorar cuando su hija de siete años, Na-yeon, apareció detrás de montones de madera en un parque del barrio, el lugar donde jugaba hasta que murió por enfermedades relacionadas con la sangre hace tres años.
“Mamá, ¿dónde has estado? ¿Has pensado en mí?”, preguntó Na-yeon, y una Jang con la voz entrecortada respondió: “Siempre”.
Jang intentó acercarse, pero solo consiguió ver cómo sus manos atravesaban la figura virtual que llevaba el vestido morado favorito de su hija y un bolso rosa con las imágenes de Elsa y Anna, las hermanas de “Frozen”, el musical animado de Disney.
“De verdad quiero tocarte una sola vez”, dijo Jang, con la voz y las manos temblorosas. “Te he echado mucho de menos.”
El emotivo reencuentro, emitido la semana pasada en un documental de la cadena surcoreana MBC, fue posible gracias a la tecnología de realidad virtual (RV), que dio forma a Na-yeon en un avatar digital modelado a partir de una actriz infantil, utilizando fotos y recuerdos de su madre.

El documental, titulado “Meeting You”, caló hondo en muchos surcoreanos y puso de relieve el creciente alcance de la nueva tecnología más allá de los videojuegos.
“A menudo la gente piensa que la tecnología es algo frío. Decidimos participar para ver si la tecnología puede consolar y reconfortar el corazón cuando se usa para las personas”, dijo Lee Hyun-suk, director de VIVE Studios, con sede en Seúl, que dirigió el proyecto.

Kim Jong-woo, productor del documental, explicó que se centró en “recordar” a Na-yeon en lugar de recrearla, para que Jang y su familia sintieran que su hija había seguido viva.
Para Jang, su último deseo era decirle a Na-yeon que la quiso y que nunca la ha olvidado.
“Es desgarrador que su tiempo se haya detenido a los 7 años”, dijo Jang con una leve sonrisa. “Pero me alegró mucho verla así.”


