¿Por qué es tan importante Marte para la humanidad?

The planet Mars showing showing Terra Meridiani is seen in an undated NASA image. NASA will announce a major science finding from the agency?s ongoing exploration of Mars during a news briefing September 28 in Washington REUTERS/NASA/Greg Shirah/Handout THIS IMAGE HAS BEEN SUPPLIED BY A THIRD PARTY. IT IS DISTRIBUTED, EXACTLY AS RECEIVED BY REUTERS, AS A SERVICE TO CLIENTS. FOR EDITORIAL USE ONLY. NOT FOR SALE FOR MARKETING OR ADVERTISING CAMPAIGNS - TM3EB9S0TGE01
We have a love and fear relationship with Mars.Image: REUTERS/NASA/Greg Shirah
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Vuelve a tocar tierra en Marte, con la sonda InSight de la NASA, que aterrizó ayer. Esta última misión prolongará nuestra exploración de todo lo que aún se desconoce sobre el planeta.

Visto desde la Tierra, el gran punto rojo del cielo nocturno ha llamado sin duda la atención de los seres humanos desde que empezamos a contemplar el universo.

Las primeras observaciones con telescopios nos ofrecieron una imagen mucho más nítida de Marte, con los polos cubiertos de hielo y distintos tonos de rojo y negro en las regiones tropicales.

La misión InSight de la NASA (Exploración del interior mediante investigaciones sísmicas, geodesia y transporte de calor) debería contarnos más sobre el interior de Marte y cómo se formó el planeta.

Cuidado con los marcianos

Quizá el relato más curioso sobre Marte sea el del astrónomo italiano Giovanni Schiaparelli en 1877. Observó una densa red de estructuras lineales en la superficie de Marte, a las que llamó «canali» en italiano, que significa «canales».

Image: NASA/Flammarion, La Planète Mars

Pero algunos angloparlantes interpretaron mal el término y lo entendieron como «canales artificiales», lo que daba a entender que los habían construido los marcianos.

Nuestra relación de amor y temor con Marte alcanzó otro nivel en 1938, cuando Orson Welles emitió una adaptación muy realista del clásico de HG Wells La guerra de los mundos.

La emisión de Halloween sobre la invasión de los marcianos a la Tierra aparentemente hizo cundir el pánico entre algunos oyentes de Estados Unidos, que tomaron la ficción por realidad (una historia que cuenta la película de 1975, La noche que aterrorizó a Estados Unidos). Cuánto pánico causó sigue siendo objeto de debate.

La novela de 1898 de HG Wells ha inspirado desde entonces más de unas cuantas películas de Hollywood, series de televisión y un musical, entre ellas la película de 2005 de Steven Spielberg La guerra de los mundos.

Marte en primer plano

Las primeras imágenes de cerca de Marte llegaron en 1965, cuando la nave espacial Mariner 4 sobrevoló el planeta, y luego cuando Mariner 9 entró en órbita en 1971.

Image: NASA

Ambas naves mostraron Marte como un mundo frío, yermo y parecido a un desierto. Antes de estas misiones solo habíamos visto Marte a través de telescopios, y seguía abierta la cuestión de si el planeta era habitable (o estaba habitado).

Todavía recuerdo cuando, de niño, veía un programa de televisión que mostraba imágenes de la misión Viking que llevó dos sondas a Marte en 1976.

En vez de hablar de nuestra primera nave espacial que aterrizó con éxito en Marte y nos envió imágenes y datos científicos desde la superficie de otro planeta, el programa habló largo y tendido de un rasgo que parecía la cara de un hombre en la superficie marciana y de estructuras que recordaban a pirámides.

Image: NASA/JPL

Esas imágenes me impactaron sin duda y fueron clave para que me fascinara Marte y el espacio en general.

El principal legado de los módulos de aterrizaje Viking fue la primera caracterización geoquímica desde la superficie y un análisis detallado de la composición atmosférica de Marte.

Los resultados de Viking fueron extraordinarios en muchos aspectos, pero también decepcionantes, pues indicaban que era un planeta seco, lleno de rocas primarias que se habrían transformado en minerales si hubiera habido agua.

Image: NASA/JPL

Las imágenes de la superficie no mostraban señales de vida: ni pequeños arbustos, ni un poco de musgo en algunas rocas, ni un hombre verde sonriendo a las cámaras.

En cierto modo, perdimos el interés por Marte hasta que nos atacó con meteoritos.

Rocas de Marte

Las rocas de los planetas y de la Luna, así como los meteoros, contienen indicios químicos de su procedencia. Por eso es posible determinar si un meteorito viene de nuestra Luna, de Marte o de otro lugar.

Un meteorito hallado en la Antártida (bautizado ALH84001) es uno que, según afirman los científicos, procede de Marte.

Image: NASA/JSC/Universidad de Stanford

Se pueden encontrar meteoritos marcianos en la Tierra porque probablemente un gran meteorito cayó en Marte y, en el proceso, expulsó al espacio fragmentos de la superficie.

Algunos fueron lo bastante grandes como para entrar en nuestra atmósfera y ser hallados más tarde. ALH84001 está compuesto principalmente de carbonato, un mineral que necesita agua para formarse. Por tanto, podemos concluir indirectamente que Marte fue húmedo en el pasado.

Para hacerlo aún más interesante, esta postal marciana contiene algunas estructuras diminutas que se parecen a ciertas bacterias halladas en la Tierra.

Image: NASA

Los científicos todavía debaten si esas estructuras son fósiles marcianos. Pero el descubrimiento y el análisis de ALH84001 nos hicieron volver a Marte. Había llegado la hora de contraatacar.

Misiones de vehículos exploradores a Marte

La NASA anunció entonces la primera misión de un vehículo explorador a Marte, llamada Pathfinder. El vehículo que transportaba, del tamaño de un horno microondas y llamado Sojourner, aterrizó en Marte en 1997.

Echa un vistazo a Marte.

El vehículo explorador obtuvo resultados bastante similares a los de Viking, que apuntaban a un pasado y un presente muy secos en Marte. A continuación, se hizo un esfuerzo considerable para obtener más imágenes de la superficie marciana desde orbitadores y elegir el lugar de aterrizaje para las futuras cargas útiles.

Tras debatir más de 174 posibles lugares de aterrizaje, los científicos e ingenieros que investigaban Marte deliberaron y eligieron dos sitios para que aterrizaran en Marte dos grandes vehículos exploradores: Spirit y Opportunity.

Tras siete meses de viaje interplanetario, los vehículos exploradores aterrizaron en enero de 2004. Los primeros resultados obtenidos por Spirit fueron similares a los de Viking y Mars Pathfinder.

Los primeros resultados revolucionarios llegaron con Opportunity y el descubrimiento de jarosita y hematita: dos minerales que necesitan agua y condiciones ácidas para formarse.

Tras funcionar mucho más allá de la garantía del fabricante (tres meses), los dos vehículos exploradores transformaron nuestros conocimientos sobre el pasado de Marte.

Image: NASA/JPL-Caltech/Cornell/Universidad Estatal de Arizona

Antes de aterrizar allí, nos preguntábamos si Marte había sido húmedo alguna vez. Ahora sabemos que en Marte hubo océanos tan salados como el mar Muerto, además de aguas termales y cursos de agua dulce.

En Marte no solo había agua, sino que se presentaba de distintas formas. Durante suficiente tiempo, Marte tuvo las condiciones perfectas para que la vida surgiera y evolucionara. Al menos podemos decir que Marte era habitable.

Spirit estuvo activo durante seis años y Opportunity, después de 15 años, sigue oficialmente en funcionamiento.

Durante este tiempo, un módulo de aterrizaje llamado Phoenix llegó al valle Verde de Castitas Borealis, en el hemisferio norte marciano, cerca del polo norte. El principal descubrimiento de Phoenix fue la presencia de concentraciones minúsculas de perclorato, una sal potente que mata bacterias.

Image: NASA/JPL-Caltech/Universidad de Arizona/Universidad Texas A&M

Pese al impacto de estas misiones en nuestra comprensión de Marte, había varios instrumentos que nos habría encantado usar, pero que no cabían en un vehículo explorador.

La idea de contar con un laboratorio marciano totalmente equipado llevó a los científicos a proponer una nueva misión: Mars Science Laboratory, con un vehículo explorador mucho más grande. Está equipado con haces láser capaces de analizar rocas a distancia, trituradoras de rocas y analizadores que permiten caracterizar con más detalle las rocas, el suelo y la atmósfera de Marte.

También se encontraron percloratos con el vehículo explorador Curiosity, de la misión Mars Science Laboratory, y también en un meteorito marciano llamado EETA79001; estos hallazgos sugieren una distribución global de estas sales que matan bacterias.

Una nueva perspectiva de Marte con InSight

Los últimos 50 años estuvieron repletos de descubrimientos sobre la superficie de Marte, pero se sabe poco de su subsuelo o núcleo interno. Ahí es donde entra en juego la misión InSight, que está a punto de aterrizar en Marte.

La misión cuenta con el apoyo de la Red del Espacio Profundo de la NASA, incluida nuestra estación en Canberra, que CSIRO gestiona en nombre de la NASA. El equipo de InSight espera descubrir cómo se formó el interior profundo de Marte y en qué medida sería similar al de otros mundos rocosos, como Venus, Mercurio, nuestra Luna, la Tierra o los exoplanetas de otros sistemas solares.

Esta es la primera misión diseñada para investigar el interior profundo de Marte. InSight lleva un sismómetro y una sonda de temperatura como parte de su carga útil.

El futuro estará dominado por misiones de retorno de muestras: naves espaciales capaces de aterrizar en Marte y traer muestras a la Tierra (como hicieron los rusos en la Luna), así como por nuestros esfuerzos para que astronautas exploren Marte por sus propios medios.

Aún no tenemos la tecnología necesaria para hacerlo realidad. La hoja de ruta Space Industry Roadmap de CSIRO refleja parte del desafío que tenemos por delante: describe algunas de las tecnologías clave necesarias para futuras exploraciones y las contribuciones únicas que podrían aportar las empresas y universidades australianas a esa iniciativa

La búsqueda de respuestas sobre la evolución de nuestro Sistema Solar continúa, y sigo enfrentándome a muchas preguntas sin respuesta. Ojalá InSight aporte algunas de esas respuestas, pero aún queda mucho por aprender sobre lo que se encuentra sobre nosotros en Marte, el cuarto planeta a partir del Sol.

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