La NASA ha lanzado una nueva nave espacial de prueba para desviar asteroides.
La misión, de 10 meses, recorrerá 6,8 millones de millas y pondrá a prueba la posibilidad de desviar un asteroide mediante energía cinética.
En última instancia, el proyecto podría ayudar a salvar el planeta de asteroides potencialmente destructivos.
Una nave espacial que, para tener éxito, debe acabar estrellándose fue lanzada el martes por la noche desde California en una misión de la NASA para demostrar el primer sistema de defensa planetaria del mundo, diseñado para desviar un asteroide y evitar una posible colisión apocalíptica con la Tierra.
La nave espacial DART surcó el cielo nocturno a las 10:21 p. m., hora del Pacífico, del martes (1:21 a. m., hora del Este/0621 GMT del miércoles), desde la Base de la Fuerza Espacial de Estados Unidos de Vandenberg, a unos 150 millas al noroeste de Los Ángeles, a bordo de un cohete Falcon 9 propiedad de SpaceX.
El lanzamiento se transmitió en directo por NASA TV.
La carga útil de DART, del tamaño aproximado de una máquina expendedora, se separó del propulsor unos minutos después del lanzamiento para iniciar un viaje espacial de 10 meses, hasta unos 6,8 millones de millas (11 millones de km) de la Tierra.
Poco después, la etapa inferior reutilizable del cohete regresó a la Tierra y aterrizó sin peligro en una nave de recuperación que flotaba en el Pacífico, en lo que se ha convertido en una parte rutinaria de la secuencia de lanzamiento de bajo costo que SpaceX fue pionera en desarrollar.
DART volará bajo la dirección de los controladores de vuelo de la NASA hasta las últimas horas de su odisea, cuando el control pasará a un sistema autónomo de navegación a bordo.
El desenlace de la misión pondrá a prueba la capacidad de la nave espacial para alterar la trayectoria de un asteroide mediante pura fuerza cinética: se estrellará contra él a gran velocidad para desviarlo lo suficiente de su curso y mantener nuestro planeta fuera de peligro.
Las cámaras instaladas en el impactador y en una mininave espacial del tamaño de un maletín, que se desprenderá de DART unos 10 días antes, registrarán la colisión y transmitirán imágenes a la Tierra.
El asteroide al que apunta DART no representa ninguna amenaza real y es diminuto en comparación con el catastrófico asteroide de Chicxulub que impactó contra la Tierra hace unos 66 millones de años y provocó la extinción de los dinosaurios. Sin embargo, los científicos afirman que los asteroides más pequeños son mucho más comunes y plantean una preocupación teórica mayor a corto plazo.
El objetivo de DART es una «lunita» asteroidal del tamaño de un estadio de fútbol que orbita un bloque de roca cinco veces mayor, en un sistema binario de asteroides llamado Didymos, palabra griega que significa «gemelo».
El equipo a cargo de DART, sigla de Double Asteroid Redirection Test (Prueba de redirección de un asteroide doble), eligió el sistema Didymos porque su relativa proximidad a la Tierra y su configuración de dos asteroides lo hacen ideal para observar los resultados del impacto.
Impacto contra la lunita del asteroide
El plan consiste en dirigir la nave espacial DART directamente contra la lunita, llamada Dimorphos, a 15.000 millas por hora (24.000 kph), y golpearla con fuerza suficiente para modificar su trayectoria orbital alrededor del asteroide más grande.
Las cámaras del impactador y de una mininave espacial del tamaño de un maletín, desprendida de DART unos 10 días antes, registrarán la colisión y transmitirán imágenes a la Tierra. Los telescopios terrestres medirán cuánto cambia la órbita de la lunita alrededor de Didymos.
El equipo de DART espera acortar en 10 minutos la trayectoria orbital de Dimorphos, aunque consideraría un éxito una reducción de al menos 73 segundos. Un pequeño empujón a un asteroide situado a millones de millas bastaría para desviarlo de forma segura.
DART es la más reciente de varias misiones de la NASA de los últimos años dedicadas a explorar asteroides e interactuar con ellos, vestigios rocosos primigenios de la formación del sistema solar hace 4.600 millones de años.
El mes pasado, la NASA lanzó una sonda rumbo a los cúmulos de asteroides troyanos que orbitan cerca de Júpiter, mientras que la nave espacial OSIRES-REx, diseñada para recoger muestras y regresar, vuelve a la Tierra con una muestra recogida en octubre pasado del asteroide Bennu.
La lunita Dimorphos es uno de los objetos astronómicos más pequeños en recibir un nombre permanente y uno de los 27.500 asteroides cercanos a la Tierra conocidos, de todos los tamaños, que la NASA tiene bajo seguimiento.
Aunque ninguno representa un peligro previsible para la humanidad, la NASA calcula que muchos más asteroides siguen sin detectarse en las proximidades de la Tierra.
Está previsto que la nave espacial DART, de forma cúbica y con dos paneles solares rectangulares, se encuentre con el par Didymos-Dimorphos a finales de septiembre de 2022.
La NASA calcula que el costo total del proyecto DART asciende a 330 millones de dólares, muy por debajo del de muchas de las misiones científicas más ambiciosas de la agencia espacial.



