La Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio de Estados Unidos ha pedido a la gente común que le ayude a cartografiar los corales del mundo.
El programa, denominado NeMO-Net, permite a los usuarios descubrir virtualmente el fondo del océano a bordo del buque de investigación de la NASA, el Nautilus, e identificar y clasificar los tipos de coral.
Los arrecifes de coral se cuentan entre los ecosistemas más complejos y diversos del planeta.
La NASA invita a jugadores de videojuegos y científicos ciudadanos a embarcarse en expediciones virtuales de investigación oceánica para ayudar a cartografiar los arrecifes de coral de todo el mundo, con el fin de comprender mejor estos ecosistemas amenazados.
Durante los últimos años, los investigadores del Centro de Investigación Ames de la NASA, en el Silicon Valley de California, han desarrollado nuevos instrumentos que permiten observar por debajo de la superficie del océano con más detalle que nunca. Mediante técnicas desarrolladas originalmente para observar estrellas, estas cámaras de «lente fluida» utilizan cálculos complejos para corregir las distorsiones ópticas causadas por el agua sobre los arrecifes de coral.
La NASA ha desplegado estos instrumentos —montados en drones o aeronaves— en expediciones a Puerto Rico, Guam, Samoa Estadounidense y otros lugares para recopilar imágenes 3D del fondo oceánico, incluidos corales, algas y praderas marinas. Sin embargo, los datos por sí solos no explican toda la historia de lo que sucede con los corales bajo las olas, por lo que la NASA necesita su ayuda.
Entra en escena NeMO-Net, un videojuego en el que los jugadores identifican y clasifican corales utilizando estas imágenes 3D mientras recorren virtualmente el océano a bordo de su propio buque de investigación, el Nautilus. El investigador principal Ved Chirayath, de Ames, desarrolló la red neuronal que sustenta el juego, también denominada NeMO-Net, o Red de Entrenamiento y Observación Neural Multimodal, que utilizará las aportaciones de los jugadores para elaborar un mapa mundial de corales.
«NeMO-Net aprovecha la fuerza más poderosa de este planeta: no una cámara sofisticada ni una supercomputadora, sino las personas», afirmó Chirayath. «Cualquiera, incluso un alumno de primaria, puede jugar a este juego y clasificar estos datos para ayudarnos a cartografiar una de las formas de vida más bellas que conocemos.»
En cada «inmersión», los jugadores interactúan con datos reales de la NASA, aprendiendo sobre los distintos tipos de coral que se encuentran en el fondo marino poco profundo, mientras señalan dónde aparecen en las imágenes. A bordo de su buque de investigación virtual, los jugadores podrán seguir su progreso, obtener insignias, consultar la guía de campo del juego y acceder a vídeos educativos sobre la vida en el fondo marino.
Mientras juegan, las acciones de los jugadores ayudan a entrenar el supercomputador Pleiades de la NASA en Ames para reconocer corales en cualquier imagen del fondo oceánico, incluso en las tomadas con instrumentos menos potentes. El supercomputador «aprende» de las clasificaciones de corales que los jugadores realizan manualmente, utilizando técnicas de aprendizaje automático para clasificar por sí mismo.
Cuantas más personas jueguen a NeMO-NET, mejores serán las capacidades cartográficas del supercomputador. Una vez que sea capaz de clasificar con precisión los corales a partir de los datos de baja resolución incluidos en el juego, el supercomputador podrá trazar el mapa de los corales del mundo con una resolución sin precedentes. Con ese mapa, los científicos comprenderán mejor lo que está ocurriendo con los corales y encontrarán formas de conservarlos.
Los arrecifes de coral en las aguas poco profundas de las costas subtropicales y tropicales de la Tierra se cuentan entre los ecosistemas más complejos y diversos del planeta. Rebosantes de vida, los científicos estiman que estos arrecifes albergan tantas especies como una selva tropical. Los corales corren riesgo por el aumento de las temperaturas oceánicas, la contaminación y la acidificación de los océanos. Los científicos buscan más datos para comprender las formas en que los corales responden a estas presiones.
Los arrecifes también desempeñan un papel en la lucha contra las enfermedades. Los sistemas marinos —y en particular los arrecifes de coral— suelen considerarse los «botiquines» del siglo XXI. Organismos como las esponjas, los moluscos y otros que tienen en los arrecifes su hogar han contribuido a medicamentos utilizados para tratar virus como el VIH y enfermedades como el cáncer
NeMO-Net está disponible en la App Store de Apple y puede jugarse en dispositivos iOS y ordenadores Mac, con una versión para sistemas Android próximamente.
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