Existe preocupación por que los robots puedan reducir las oportunidades de empleo.
Pero el ritmo de mejora de los robots se ha ralentizado considerablemente desde 2010, según muestra una nueva investigación.
Esto parece coincidir con las conclusiones de estudios recientes de organismos como el FMI y la Reserva Federal de EE. UU., que señalan que «cada vez cuesta más encontrar ideas».
Sin embargo, la nueva investigación no refleja la ampliación de la variedad de aplicaciones de los robots gracias a los avances en software, incluidos los algoritmos.
A medida que aumenta la incorporación de robots al lugar de trabajo, crece la preocupación por si provocarán la desaparición de puestos de trabajo humanos. En respuesta a este temor social, los académicos han abordado la cuestión desde perspectivas tanto teóricas como empíricas (por ejemplo, Acemoglu y Restrepo 2017, Baldwin 2019, Dauth et al. 2017, Michaels y Graetz 2015).
Sin embargo, hasta la fecha ningún estudio ha investigado específicamente el ritmo del progreso tecnológico, es decir, la mejora de la calidad de los robots. Para cualquier intento de predecir cómo afectarán los robots a la macroeconomía, y teniendo en cuenta la preocupación actual de la sociedad, es fundamental comprender el progreso de la producción de robots y la trayectoria de mejora de su calidad. Si el ritmo de mejora de la calidad de los robots se ralentiza o ya ha disminuido, podría disiparse el temor a que los robots quiten puestos de trabajo a las personas. En un nuevo artículo (Fujiwara et al. 2021), nos proponemos cubrir esta laguna.
Nuestro estudio utiliza dos conjuntos de datos novedosos —Production and Shipments of Manipulators and Robots, recopilado por la Asociación Japonesa de Robótica, y el índice de precios de bienes corporativos del Banco de Japón— para medir los avances en la mejora de la calidad de los robots en Japón entre 1990 y 2018. Primero, elaboramos índices de precios de robots sin ajustar por calidad mediante el conjunto de datos Production and Shipments of Manipulators and Robots y tres técnicas: los enfoques de números índice, estocástico y estructural. Después, medimos la calidad por robot dividiendo este índice de precios sin ajustar por calidad entre el índice de precios de bienes corporativos, un índice de precios de robots industriales ajustado por calidad.
La figura 1 muestra la evolución de la calidad por robot estimada mediante los tres enfoques. Aunque se emplean métodos distintos, las tendencias no presentan diferencias significativas. El ritmo de mejora de la calidad por robot se ha ralentizado o ha disminuido considerablemente desde 2010. En la década de 2010, el ritmo de mejora de la calidad por robot fue aproximadamente tres puntos porcentuales anuales inferior al de la década de 2000.
Figura 1
a) Enfoque de números índice
b) Enfoque estocástico
c) Enfoque estructural
El descenso del ritmo de mejora de la calidad de los robots puede coincidir con las conclusiones de estudios recientes de economistas del FMI y la Reserva Federal, como Byrne y Pinto (2015) y Lian et al. (2019), que apuntan a una disminución del progreso tecnológico específico de la inversión; es decir, a una ralentización del descenso del precio relativo de los bienes de capital frente a los bienes de consumo. La conclusión principal también implica que la hipótesis de que «cada vez cuesta más encontrar ideas», defendida por Bloom et al. (2020), podría aplicarse a la producción de robots.
Como las estimaciones se basan en diversos supuestos, los resultados deben interpretarse con cierta cautela. Para realizar ajustes de calidad más rigurosos se necesitan datos microeconómicos sobre los precios y las características de los productos de cada robot. Además, este análisis no refleja la ampliación de la variedad de aplicaciones de los robots gracias a los avances en software, incluidos los algoritmos, ni a otros factores. La medición de los flujos de servicios procedentes de este capital intangible sigue siendo una cuestión pendiente para futuros estudios.







