Cuando Amazon lanzó por primera vez un algoritmo de recomendación inteligente para sus clientes, millones de consumidores recibieron su primera experiencia de compra personalizada, adaptada a sus propios intereses. Esto transformó el mundo del consumo y nos introdujo en una nueva era del comercio.
Los algoritmos de Amazon, que utilizan un método denominado “filtrado colaborativo de elemento a elemento”, son capaces de ofrecer recomendaciones de compra personalizadas al crear una experiencia individualizada para cada persona. Incluso en su forma más básica, este fue el inicio del uso del aprendizaje automático de manera muy práctica.
¿Pero puede esta inteligencia artificial y este aprendizaje automático también actuar como catalizador de cambios en la medicina y la atención sanitaria, tal como el algoritmo de Amazon transformó el consumo?
Un comienzo difícil para la IA
La inteligencia artificial no ha sido popular últimamente. Destacados pensadores han atacado el concepto: Stephen Hawking y Bill Gates han expresado su preocupación. En una entrevista de la BBC, Hawking explica que el desarrollo de una inteligencia artificial completa podría significar el fin de la raza humana.
Algunas personas del ámbito médico, sin embargo, no piensan así. Vale la pena examinar distintas alternativas y casos de uso de cómo la inteligencia artificial podría aportar valor al proceso de prestación de la asistencia sanitaria y al tratamiento de enfermedades. La comunidad sanitaria decidirá qué opciones adoptar, decisión que corresponde a los líderes del sector y a los pacientes.
IA y atención sanitaria
El sector sanitario, fuertemente regulado, ha hecho poco uso de la inteligencia artificial hasta ahora. Uno de los problemas siempre ha sido que la atención sanitaria es demasiado compleja. Para predecir cualquier cosa relacionada con la salud de una persona, necesitamos información sobre demografía, proteínas, interacciones entre múltiples genes, efectos ambientales y otros muchos aspectos, escribe Rebecca Harrington en Popular Science.
Pero eso podría estar cambiando. El mes pasado, la empresa de software IBM anunció sus planes para un acuerdo conMerge Healthcare. Para IBM, podría abrir enormes posibilidades de uso de la inteligencia artificial en la medicina, según informa el Wall Street Journal.
Estas posibilidades son sorprendentes y estimulantes:
1. IA para predecir la resistencia a los fármacos
¿Podría la IA predecir los resultados sanitarios? Los investigadores trabajan en formas de usar la IA y el aprendizaje automático para predecir la respuesta a dos medicamentos de quimioterapia empleados en el tratamiento de pacientes con cáncer de mama. El problema de fondo es que no todas las personas con el mismo cáncer responden de la misma manera.
Peter Rogan, profesor de la Universidad de Western Ontario, informa de que la inteligencia artificial es una herramienta poderosa para predecir los resultados de los fármacos, porque analiza el conjunto de todos los genes que interactúan. Los resultados del equipo de Rogan han sido publicados en la revista Molecular Oncology. Descubrieron que era posible predecir qué mujeres con cáncer de mama experimentarían mejoras al usar el fármaco paclitaxel.
2. «¿Te has tomado la píldora?» – Cómo la IA podría favorecer la adherencia al tratamiento farmacológico
¿Puede la IA ayudar a comprobar si nos hemos tomado las pastillas? Según MedCity News, una empresa de Estados Unidos hace exactamente eso. AiCure es una startup que utiliza inteligencia artificial en los dispositivos móviles de los pacientes para confirmar la ingesta de medicamentos en ensayos clínicos y en poblaciones de alto riesgo. ¿Cómo funciona? El software conforme con HIPAA de AICure captura y analiza pruebas de la ingesta de medicamentos. Se utiliza la cámara de un teléfono inteligente para determinar si los pacientes han tomado correctamente la medicación.
Los datos en tiempo real también se centralizan para una intervención inmediata y el seguimiento longitudinal de los patrones de adherencia. Una investigación ha descubierto que la no adherencia de los pacientes a los medicamentos prescritos se asocia a malos resultados terapéuticos y a la progresión de la enfermedad, y provoca miles de millones de dólares al año en costes sanitarios directos evitables. Ahora, los profesionales sanitarios solo tienen que asegurarse de que cada paciente utilice su teléfono inteligente.
3. IA para un desarrollo de fármacos más inteligente
IBM Watson es probablemente uno de los ejemplos más conocidos de superordenador que ha demostrado sus capacidades en IA más allá del laboratorio. Además de responder preguntas del concurso televisivo Jeopardy, Watson también es capaz de comprender y extraer información clave al examinar millones de páginas de literatura médica científica y, después, visualizar las relaciones entre fármacos y otras posibles enfermedades.
El año pasado, IBM anunció que el gigante farmacéutico Johnson & Johnson y su competidor Sanofi colaborarían con el equipo Discovery Advisor de IBM Watson. El objetivo de J&J es enseñar al superordenador a leer y comprender artículos científicos que contienen resultados de ensayos clínicos y, a continuación, ayudar a desarrollar y evaluar medicamentos y otros tratamientos. Aunque esto puede no sonar muy emocionante, podría tener consecuencias increíbles en la forma en que las farmacéuticas realizan estudios de efectividad comparativa.
La declaración de IBM sugiere que podría ayudar a los médicos a emparejar un fármaco con el grupo adecuado de pacientes para maximizar su eficacia y minimizar los efectos secundarios. Esto sería distinto del proceso manual que se aplica actualmente, que requiere meses para encontrar datos y pruebas antes de que pueda siquiera comenzar un estudio.
El uso de Watson podría reducir significativamente el tiempo y, por tanto, acelerar el proceso de descubrimiento. MedCityNews informó de que este fue el primer anuncio público de empresas farmacéuticas que adoptaban las capacidades de un superordenador y lo utilizaban para la analítica predictiva orientada al desarrollo de fármacos.
4. IA para pacientes con Alzheimer
Un proyecto realizado en la Universidad de Washington, en su departamento de Ciencias de la Computación, exploró el uso de sistemas de IA para apoyar y mejorar la independencia y la calidad de vida de los pacientes con Alzheimer. Estos sistemas de cognición asistida utilizarían tecnología de IA para sustituir algunas de las capacidades de memoria y de resolución de problemas que el paciente con Alzheimer ha perdido. Según los investigadores, la motivación de este proyecto surge de la necesidad de promover el bienestar y la independencia de las personas que sufren limitaciones cognitivas debidas al envejecimiento y a la enfermedad de Alzheimer.
5. IA para la salud en dispositivos portátiles
Un problema de las aplicaciones del Internet de las cosas (IoT) ha sido cómo aprovechar sus datos, ya que los ordenadores pronto alcanzaron un límite de lo que podían hacer con todo lo recopilado.
Afortunadamente, los sistemas de aprendizaje automático se han adaptado para gestionar mayores volúmenes de datos entrantes. Zulfi Alam, director general de dispositivos personales de Microsoft, explica en una publicación que sus próximos algoritmos inteligentes sabrán lo suficiente sobre el usuario y sus datos biométricos en un estado estable como para reconocer patrones y oportunidades de mejorar su salud y su forma física.
En un entorno sanitario más crítico, un equipo de investigación de la Universidad de California en Los Ángeles propone una plataforma para la monitorización de la salud mediante redes de sensores inalámbricos. La arquitectura de la plataforma es un sistema habilitado para la red que admite diversos sensores portátiles y contiene capacidades informáticas de propósito general a bordo para ejecutar detección de eventos personalizada, alertas y comunicación en red con diversos servicios de informática médica.
Imagine esta plataforma de monitorización conectada a capacidades de inteligencia artificial y aprendizaje automático, y la forma en que cuidaremos de los pacientes en el futuro podría cambiar significativamente.
¿Qué depara el futuro?
Los profesionales sanitarios parecen ser escépticos respecto al uso de la inteligencia artificial en su práctica. Más arriba hemos presentado algunos casos de uso en los que la IA podría aportar valor a la atención sanitaria, especialmente en áreas en las que podría superar las capacidades humanas. Sin embargo, la IA todavía se encuentra en una fase incipiente de desarrollo y no podrá sustituir a un médico, escribe Daniela Hernandez, de Kaiser Health News, en WIRED.
La gran pregunta que podríamos plantearnos es: «¿cómo puede el aprendizaje automático convertirse en un catalizador más importante para la atención sanitaria y para los agentes que participan en ella?». Ha llegado el momento de preguntar a los médicos y a las farmacéuticas qué problemas tienen y cómo podría ayudar la IA a resolverlos.
Este artículo se publica en colaboración con Health Works Collective. La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde las opiniones expresadas.
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Autor: Eugene Borukhovich es vicepresidente sénior y responsable global de la vertical de Sanidad de SoftServe.
Imagen: Un robot humanoide corre durante una presentación. REUTERS/Francois Lenoir.

