La tecnología digital está incidiendo de forma significativa en el crecimiento del comercio moderno de servicios y, de manera más general, en el comercio mundial. El comercio transfronterizo de servicios empresariales y de comunicaciones ha aumentado enormemente en los últimos años, ya que Internet ha reducido el costo de comunicarse y de prestar servicios empresariales a través de las fronteras. Casi todo tipo de flujo transfronterizo cuenta ahora con un «envoltorio digital» basado en servicios que acompaña al flujo y proporciona información esencial sobre el producto. Esta es la servicificación del comercio. La tecnología, en particular Internet, impulsa cambios fundamentales en los flujos comerciales tradicionales; estos cambios generan enormes beneficios económicos. Los países en desarrollo son los que más pueden ganar con la economía digital. Los datos del Banco Mundial demuestran que un aumento del 10 por ciento en la penetración de la banda ancha generó un crecimiento adicional del 1,21 por ciento del PIB en las economías desarrolladas, mientras que el mismo aumento en las economías emergentes generó un crecimiento adicional del 1,38 por ciento del PIB. El crecimiento económico impulsado por la digitalización del comercio mundial, aunque significativo, no es el único beneficio positivo de la revolución digital. La reducción de las barreras comerciales gracias a los servicios digitales está creando una nueva forma de comercio mundial revolucionaria por su carácter inclusivo, lo que conlleva enormes beneficios sociales. Internet está democratizando el acceso a los beneficios del comercio mundial y creando un modelo paralelo para que las empresas accedan al mercado global.
El marco del Acuerdo General sobre el Comercio de Servicios es capaz de abordar muchos de estos nuevos desarrollos. Los principios de nación más favorecida y de trato nacional ayudan a proteger contra las barreras comerciales que podrían distorsionar los nuevos mercados digitales. Sin embargo, el AGCS también podría necesitar revisiones en cuanto a los compromisos que han asumido los países, así como un refuerzo de los mecanismos de liberalización para los tipos más recientes de servicios. La digitalización de la economía implica que los negociadores de servicios deben considerar cuestiones que van más allá de las preocupaciones tradicionales sobre el acceso al mercado para los servicios transfronterizos.
Los servicios globales de plataforma creados sobre Internet ofrecen marketing, generan confianza y facilitan las transacciones incluso para las empresas más pequeñas. Además, la continua expansión de los proveedores mundiales de logística, centrados en el traslado de paquetes por todo el mundo, permite que los productos se entreguen desde cualquier lugar del mundo directamente a un consumidor internacional. El documento denomina Red de Empoderamiento Global a la combinación de Internet, los servicios de plataforma y los proveedores de logística. La Red de Empoderamiento Global permite que empresas de todos los tamaños, incluidas las microempresas, se relacionen directamente con clientes de todo el mundo. No sustituye al comercio tradicional, sino que constituye un modelo paralelo mediante el cual las pequeñas empresas pueden disfrutar de los beneficios del mercado global. Las pequeñas empresas habilitadas por la tecnología exportan a una tasa mayor, a más países y en un mercado más inclusivo que sus homólogas offline, independientemente del lugar del mundo donde se encuentren físicamente.
El documento ofrece tres recomendaciones que combinan tecnología y política con el fin de facilitar de la mejor manera posible soluciones positivas. Son las siguientes: mejorar el cifrado y reformar las prácticas gubernamentales de recopilación masiva de datos; adoptar una regulación dinámica de la privacidad basada en el rendimiento y regímenes de privacidad interoperables; y crear interfaces de programación de aplicaciones y digitalizar la presentación de declaraciones aduaneras. Los responsables de la política comercial pueden contribuir a alcanzar objetivos regulatorios importantes y a crear un entorno económico mundial eficaz adoptando estas sugerencias.
Este artículo se publica en colaboración con ICTSD. La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde las opiniones expresadas.
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Autor: Brian Bieron es director ejecutivo de eBay Inc. Public Policy Lab. Usman Ahmed es asesor sénior y responsable de Políticas de eBay Inc.
Imagen: Personas usan computadoras en un cibercafé de Changzhi, en la provincia de Shanxi, en el norte de China, el 20 de junio de 2007. REUTERS/Stringer.

