Cómo generar electricidad a partir de plantas vivas

Cómo generar electricidad a partir de plantas vivas
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Plant-e es una de las empresas seleccionadas en la promoción de 2015 de Technology Pioneers del Foro Económico Mundial. La empresa desarrolla una tecnología que genera electricidad a partir de plantas vivas sin dañarlas. Especialmente adecuada para zonas húmedas como los arrozales, podría proporcionar energía limpia a comunidades remotas. Nanda Schrama, director de marketing, analiza su potencial.

¿Cómo se puede generar electricidad a partir de plantas vivas?

En términos sencillos, los electrones son un producto de desecho de las bacterias que viven alrededor de las raíces de las plantas: estas excretan materia orgánica al suelo, que las bacterias descomponen. En ese proceso de descomposición se liberan electrones. Es posible captarlos mediante electrodos inertes y convertirlos en electricidad, sin afectar en modo alguno al crecimiento de la planta.

Aunque el principio pueda parecer sencillo, el reto, por supuesto, es generar cantidades útiles de electricidad de forma rentable. Mis colegas Marjolein Helder y David Strik trabajaron en el desarrollo de esta tecnología en la Universidad de Wageningen, en los Países Bajos, a partir de las ideas del profesor adjunto Bert Hamelers. Plant-e es fruto de esta investigación.

¿Cuáles son las capacidades actuales de la tecnología?

Nuestro primer producto comercial es un sistema modular formado por instalaciones de 100 metros cuadrados, cada una de las cuales comprende 400 módulos individuales equipados con nuestra tecnología y plantas. Desde noviembre del año pasado, los dos primeros de estos sistemas están en funcionamiento en los Países Bajos, y ambos alimentan la iluminación exterior. También pueden utilizarse en otras aplicaciones de pequeña y mediana escala, como WiFi o la carga de móviles, o integrarse en una cubierta verde para generar electricidad para un edificio y, al mismo tiempo, aislarlo.

Hay límites en cuanto a lo lejos que realmente se podría escalar este tipo de sistema modular, por lo que también estamos desarrollando un sistema tubular: la ambición es poder generar grandes cantidades de electricidad en zonas húmedas como turberas, manglares, arrozales y deltas. Esperamos iniciar pronto pruebas a gran escala y disponer de un producto listo para el mercado en dos o tres años.

¿Qué profundidad necesitará el sistema tubular? ¿Requeriría excavar el terreno?

No es necesario excavar la superficie ni perturbar las plantas que ya crecen, ya que podemos emplear tecnología existente para construir los túneles del sistema tubular de forma no invasiva. En cuanto a la profundidad, los electrodos deben situarse dentro del sistema radicular de las plantas para captar los electrones, lo que significa entre unos cinco y 30 centímetros.

La profundidad óptima es algo que esperamos aclarar con las pruebas a gran escala, ya que el nivel de oxígeno del suelo cambia con la profundidad y afecta al rendimiento del sistema. Los niveles de oxígeno también explican por qué el sistema funcionará mejor en humedales, aunque las pruebas nos dirán más sobre si funcionará únicamente en humedales o si también será viable estudiar aplicaciones en zonas más secas.

¿Es rentable el sistema en la actualidad? ¿Puede aspirar a competir con otras energías renovables en precio?

Todavía no podemos competir en precio con energías como la eólica y la solar, aunque, por supuesto, esa es la intención a medida que trabajamos en aumentar la eficiencia de la propia tecnología. Además, hay un amplio margen de ahorro que llegará al alcanzar una mayor escala.

En el laboratorio, actualmente generamos alrededor de un vatio por metro cuadrado, y creemos que es posible elevarlo a unos tres vatios. Para ponerlo en perspectiva, con tres vatios por metro cuadrado, en principio se necesitarían aproximadamente 125 metros cuadrados de terreno adecuado para abastecer de electricidad a un hogar medio en los Países Bajos.

¿El coste se concentra sobre todo al inicio o el sistema necesitará mucho mantenimiento?

Efectivamente, la mayor parte del coste está en la instalación. Una vez instalados los tubos bajo tierra, no vemos motivo para que no puedan generar electricidad durante cientos de años; las piezas que pudieran necesitar sustitución estarán sobre la superficie.

¿Cómo han financiado el trabajo realizado hasta ahora?

Hasta ahora hemos llegado gracias a subvenciones y premios. Hemos estado hablando con inversores, pero aún no hemos encontrado el socio adecuado, ya que estamos firmemente comprometidos con centrar el desarrollo de la tecnología allí donde creemos que puede aportar más beneficios al mundo; y, al menos en nuestro caso, esa no es necesariamente la vía más rápida hacia el beneficio.

Decidir la vía de financiación adecuada puede ser un desafío para una empresa que intenta desarrollar una tecnología radicalmente nueva con un enfoque social. El reconocimiento de haber sido nombrada Technology Pioneer es una validación bienvenida de lo que pretendemos lograr.

Mirando hacia delante 10 o 20 años, ¿cuál es el sueño para esta tecnología?

El sueño es generar electricidad limpia en todo el mundo en cualquier humedal o zona húmeda adecuada, incluidos los arrozales, los manglares y las marismas saladas, lo que nos lleva a algunas de las regiones más remotas y empobrecidas del planeta. Es en estas comunidades aisladas de la red donde creemos que la tecnología puede marcar una diferencia real en la vida de las personas.

Toda la información sobre los Technology Pioneers 2015 puede consultarse aquí.

Autor: Nanda Schrama es director de marketing de Plant-e, una Technology Pioneer del Foro Económico Mundial

Imagen: El río Alto Madre de Dios, parte de la Reserva de la Biosfera de Manu, visto desde la región amazónica sur de Madre de Dios, en Perú, el 15 de julio de 2014. REUTERS/Enrique Castro-Mendivil

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