¿Cómo podemos impulsar la innovación africana?

¿Cómo podemos impulsar la innovación africana?
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Tres de las principales prioridades del desarrollo africano son la agricultura, la salud y la creación de empresas. La científica nigeriana Olufunke Cofie y su colega burkinesa Josiane Nikiema, del Instituto Internacional de Gestión del Agua, han encontrado la manera de avanzar en las tres a la vez. Trabajan en un proyecto para convertir un material que ya abunda en toda África —el contenido de nuestras fosas sépticas y letrinas de pozo— en un fertilizante lo bastante robusto como para reponer los suelos agotados del África subsahariana.

Al hacerlo, han realizado el tipo de descubrimiento —una innovación inesperada surgida desde casa— que ayudará a África a transformarse en un continente que resuelve sus propios problemas.

Actualmente, el 99 % de los residuos humanos de África se libera sin tratar en el medio ambiente, donde pone en peligro de infección por enfermedades diarreicas a quienes lo rodean; estas enfermedades matan cada año a cientos de miles de jóvenes africanos. Cofie y Nikiema han descubierto, trabajando en Ghana, una forma de tratar los lodos fecales que no solo elimina toda amenaza de enfermedad, sino que además los convierte en gránulos de fertilizante ricos en nutrientes que pueden transportarse y utilizarse con mayor facilidad. De este modo, no solo se benefician los agricultores, sino también los africanos en general, porque los alimentos serán más asequibles y más nutritivos. Además, la venta del fertilizante, un producto elaborado con una materia prima gratuita, generará oportunidades de negocio para los emprendedores.

La gente lleva mucho tiempo innovando para impulsar el progreso en África. Pero lo que diferencia a Cofie y Nikiema es que su enfoque solo podría haber surgido desde África. Desde lejos, un científico que trabaja en saneamiento no va a pensar también en la agricultura, y viceversa. Pero los investigadores familiarizados con la vida cotidiana de los africanos tendrán más facilidad para ver cómo podrían estar relacionadas ambas cuestiones. Es casi un axioma: cuanto más cerca estés de los problemas que intentas resolver, más sensibles y adecuadas tenderán a ser tus soluciones.

Por eso nos alegra tanto que la African Academy of Sciences (AAS) y la New Partnership for African Development (NEPAD) hayan anunciado la creación de la Alliance for Accelerating Excellence in Science in Africa (AESA). Uno de los nuevos programas que se desarrollarán a través de AESA se llama Grand Challenges Africa. Grand Challenges es un programa de innovación en investigación creado hace 10 años por un grupo de socios estadounidenses y británicos, entre ellos la Bill & Melinda Gates Foundation, donde trabajamos. Desde entonces se ha extendido a países como Brasil e India. Ahora le toca a África. Grand Challenges Africa apoyará a científicos africanos que tengan ideas capaces de transformar la vida en el continente.

A corto plazo, Grand Challenges Africa proporcionará más financiación, tutoría y supervisión a los cientos de científicos africanos que ya trabajan en proyectos bajo el amparo de otras iniciativas de Grand Challenges, en Estados Unidos y Canadá. Trabajamos directamente con estos científicos desde Seattle, y seguiremos haciéndolo. Pero estamos a 5.000 millas de distancia. Ahora los investigadores tendrán una red de mentores y colegas mucho más cerca de ellos.

A largo plazo, Grand Challenges Africa establecerá sus propias agendas de investigación, otorgará sus propias subvenciones y, lo más importante, defenderá la causa de la ciencia africana. Abogará por la investigación y el desarrollo panafricanos y será un espacio para las redes de científicos de todo el continente. Hay miles de graduados de universidades africanas con innumerables ideas brillantes. Ahora habrá un mecanismo que les permitirá unirse y convertir esas ideas en realidades.

La AAS y la NEPAD facilitarán el trabajo de científicos como Coenie Louw, que trabaja en una técnica para ampliar la vida útil del antibiótico amoxicilina de dos semanas a dos años, reconstituyéndola con una mezcla de aceites no volátiles en lugar de agua. Los problemas que plantea una vida útil de dos semanas no son un inconveniente en Estados Unidos o Europa, donde hay numerosas instalaciones de fabricación, el transporte es rápido y la refrigeración es omnipresente; por ello, es mucho menos probable que un científico de allí piense de forma creativa en soluciones que uno que se enfrenta a estos problemas a diario. Con la ayuda de Grand Challenges Africa, los científicos de este continente ocuparán su lugar entre los investigadores más destacados del mundo. En el proceso, salvarán millones de vidas africanas.

Grand Challenges Africa no lo logrará por sí sola, ni siquiera en combinación con otros nuevos programas de la AAS, como Developing Excellence in Leadership, Training and Science Initiative (DELTaS). Pero esperamos que estos nuevos programas demuestren cuánto bien puede hacer la ciencia africana. Sobre todo, esperamos que los gobiernos africanos empiecen a invertir más en investigación y desarrollo. Por sí sola, Grand Challenges Africa podría dar lugar a un puñado de proyectos revolucionarios. Pero una investigación y un desarrollo sólidos en África darán lugar a un continente transformado.

Este artículo se publica en colaboración con Bill and Melinda Gates Foundation. La publicación no implica el respaldo de las opiniones por parte del Foro Económico Mundial.

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Autor: Steven Buchsbaum es director adjunto de Descubrimiento y Ciencias Traslacionales del Programa Mundial de Salud de la Bill & Melinda Gates Foundation. Kedest Tesfagiorgis es responsable de programa en la Bill & Melinda Gates Foundation.

Imagen: Un funcionario de la Bolsa de Valores de Zimbabue trabaja en un ordenador después del cierre de la sesión en Harare ZIMBABWE-STOCKS/ REUTERS/Philimon Bulawayo

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