El metaverso genera mucha expectación, pero ya se plantean preguntas sobre su seguridad.
Este mundo virtual podría generar nuevas oportunidades para el phishing, el robo de identidad e incluso el espionaje.
Debemos aprovechar los primeros tiempos del metaverso para establecer principios básicos de seguridad que permitan a las personas trabajar, comprar y divertirse de forma segura.
Más allá de la expectación, el metaverso está llegando de formas tanto previsibles como inesperadas.
Algunas experiencias nuevas que utilizan auriculares y realidad mixta estarán literalmente al alcance de la mano, pero otras implicaciones serán más difíciles de detectar. Como ocurre con todas las nuevas categorías, veremos innovaciones y experiencias previstas e imprevistas, y las apuestas en materia de seguridad serán mayores de lo que imaginamos en un principio.
Toda tecnología nueva lleva implícita una ventaja para la ingeniería social por su novedad. En el metaverso, los ataques de fraude y phishing dirigidos a su identidad podrían llegar de un rostro familiar, literalmente, como un avatar que suplanta a su compañero de trabajo, en lugar de un nombre de dominio o una dirección de correo electrónico engañosos. Estos tipos de amenazas podrían ser un obstáculo insalvable para las empresas si no actuamos ahora.
Dado que no habrá una única plataforma o experiencia en el metaverso, la interoperabilidad también es fundamental. La confianza no puede terminar en la puerta de un espacio de reunión virtual, por ejemplo; debe extenderse a las interacciones y aplicaciones que contiene. De lo contrario, la incertidumbre en materia de seguridad perjudicará a las personas, que no sabrán qué decir o hacer en un nuevo espacio virtual, y creará brechas que podrían ser explotadas.
Esto nos lleva a la importancia de estos primeros tiempos del metaverso: tenemos una única oportunidad al inicio de esta era para establecer principios básicos y específicos de seguridad que fomenten la confianza y la tranquilidad en las experiencias del metaverso. Si desaprovechamos esta oportunidad, desalentaremos innecesariamente la adopción de tecnologías con gran potencial para mejorar la accesibilidad, la colaboración y los negocios. La comunidad de seguridad debe trabajar en conjunto para sentar las bases que permitan trabajar, comprar y divertirse de forma segura.
Garantizar la seguridad del metaverso
Entonces, ¿qué podemos esperar y cómo podemos crear un entorno de confianza en el metaverso?
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Es importante recordar que la historia suele repetirse
Los cambios tecnológicos tienen la capacidad de infiltrarse mientras miramos hacia otro lado. Consideremos que los auges inmobiliarios en mundos virtuales no son nuevos: los codiciados nombres de dominio de las empresas puntocom eran muy demandados por corredores y especuladores en la década de 1990.
La primera World Wide Web revolucionaría efectivamente el comercio, aunque de formas que muchos no anticiparon por completo en la década de 1990. Mientras tanto, la facilidad para crear un sitio web también dio lugar a una fiebre del oro del fraude, con dominios falsificados que suplantaban a bancos, agencias gubernamentales y marcas conocidas. Estos problemas persisten hasta hoy.
Hemos visto que este ciclo se repite una y otra vez. Cuando el Wi-Fi estuvo disponible por primera vez en los portátiles, los equipos de seguridad corporativos eran reticentes a adoptarlo. Poco después, ya no era posible comprar un portátil sin Wi-Fi, tanto si su organización había tenido en cuenta las redes inalámbricas en sus políticas de seguridad como si no.
Cuando los iPhone y los teléfonos Android irrumpieron con fuerza, se convirtieron en un gran catalizador de las políticas BYOD (traiga su propio dispositivo) en el lugar de trabajo. Casi de la noche a la mañana, los dispositivos personales pasaron a ser una nueva categoría, y las organizaciones tuvieron que ponerse al día. Lógicamente, podemos esperar que las funciones y experiencias influenciadas por el metaverso lleguen a las empresas de manera muy similar.
Aprendamos de estas lecciones y adelantémonos a los acontecimientos
Hace tiempo que sabemos que la seguridad es un deporte de equipo, y ningún proveedor, producto o tecnología puede protegerse por sí solo. La cultura de intercambio de información y colaboración en la comunidad de defensores actual ha sido un logro monumental que no se produjo de la noche a la mañana. Hoy en día, los proveedores de servicios de internet, los proveedores de servicios en la nube, los fabricantes de dispositivos e incluso los competidores del sector en estos mercados reconocen la necesidad de trabajar juntos en cuestiones de seguridad.
Situados ahora en la puerta de entrada a una nueva dimensión tecnológica, es fundamental alinear las prioridades clave para ayudar a garantizar la seguridad del metaverso para las generaciones venideras, y la identidad, la transparencia y un sentido de unidad constante entre los defensores serán claves.
La identidad es el primer objetivo de los intrusos
Durante años, los estafadores se han hecho pasar por príncipes depuestos con fortunas que compartir, o por organizadores de sorteos que intentan desesperadamente contactar con usted, pero la llegada del correo electrónico y la mensajería de texto reinventó estos esquemas para el mundo digital.
Proyectemos esto hacia el futuro e imaginemos cómo podría ser el phishing en el metaverso. No será un correo electrónico falso de su banco. Podría ser un avatar de un cajero en el vestíbulo de un banco virtual que le pide sus datos. Podría ser la suplantación de su director general que le invita a una reunión en una sala de conferencias virtual malintencionada.
Por eso resolver la cuestión de la identidad en el metaverso es una preocupación prioritaria. Las organizaciones necesitan saber que la adopción de aplicaciones y experiencias habilitadas para el metaverso no alterará su identidad ni su control de acceso. Esto significa que debemos hacer que la gestión de la identidad sea viable para las empresas en este nuevo mundo.
Entre las medidas constructivas se incluye integrar en las plataformas elementos como la autenticación multifactor (MFA) y la autenticación sin contraseña. También podemos basarnos en las innovaciones recientes en el ámbito de la multinube, donde los administradores de TI pueden utilizar una única consola para gestionar el acceso a las múltiples experiencias de aplicaciones en la nube que sus usuarios utilizan.
La transparencia y la interoperabilidad serán clave
Habrá numerosos proveedores de plataformas y experiencias en el metaverso, y una interoperabilidad real puede hacer que las brechas entre ellos sean imperceptibles y más seguras, a la vez que permite nuevos escenarios interesantes. Piense en llevar su presentación virtual de PowerPoint a la sala de reuniones virtual de un cliente, aunque esta funcione en una plataforma diferente.
La transparencia puede contribuir a hacerlo posible en cada paso del camino. Las nuevas plataformas suelen superar una dura prueba cuando llegan a las empresas a gran escala; en ese momento es cuando los investigadores de seguridad realmente comienzan a analizar el código, las funciones y las afirmaciones de los productos.
Las partes interesadas del metaverso deben anticipar las preguntas sobre seguridad y estar preparadas para responder a cualquier actualización. Debe haber una comunicación clara y estándar sobre las condiciones del servicio, las funciones de seguridad (por ejemplo, dónde y cómo se utiliza el cifrado), la notificación de vulnerabilidades y las actualizaciones.
La transparencia ayuda a acelerar la adopción: agiliza el proceso de aprendizaje en materia de seguridad.
Nuestra defensa más sólida es trabajar juntos
Los problemas de la internet de ayer y de hoy (la suplantación de identidad, los intentos de robo de credenciales, la ingeniería social, el espionaje de los Estados y las vulnerabilidades inevitables) estarán presentes en el metaverso. Y se necesitará la misma comunidad de seguridad, con buena fe, normas y trabajo en equipo, para anticiparse a ellos y responder.
Los avances que hemos logrado en el sector tecnológico en la cooperación frente a las amenazas, a medida que las apuestas han aumentado en los últimos años, siguen siendo una piedra angular para la seguridad a medida que las plataformas y experiencias del metaverso empiezan a dar forma al futuro.
Los investigadores de seguridad, los directores de seguridad de la información y las partes interesadas del sector también tienen la oportunidad de comprender el terreno del metaverso como lo hacen los adversarios, y de utilizarlo en nuestro beneficio. Es probable que las plataformas del metaverso creen y generen flujos de datos completamente nuevos, con el potencial de mejorar la autenticación, detectar actividades sospechosas o maliciosas e incluso reconfigurar la ciberseguridad para ayudar a los analistas humanos a tomar decisiones en el momento.
Como ocurre con cualquier nueva frontera, las grandes expectativas, la competencia feroz, la incertidumbre y el aprendizaje sobre la marcha determinarán la evolución del metaverso, y lo mismo sucede con su seguridad. Sin embargo, no necesitamos predecir el impacto último del metaverso para reconocer y adoptar los principios de seguridad y confianza que hacen que el recorrido sea más seguro para todos.
Convirtamos las lecciones que hemos aprendido sobre la identidad, la transparencia y la poderosa colaboración de la comunidad de seguridad en nuestros principios fundamentales para que esta próxima ola tecnológica alcance todo su potencial.
