El presidente Yoweri Museveni quiere convertir Uganda en un país de ingresos medianos. Un enfoque que está considerando su gobierno es convertirlo en el centro de la industria automotriz de África Oriental.
El proyecto que ha captado la atención del público es el Kiira Smack, un automóvil híbrido de gasolina y eléctrico desarrollado por la empresa estatal Kiira Motors Corporation (KMC). SciDev.Net informa de que el gobierno ha destinado una inversión inicial de 43,5 millones de dólares en el proyecto. Paul Musasizi, director ejecutivo de KMC, afirma que la empresa prevé fabricar 7.000 unidades al año de este sedán de cinco plazas con batería de litio, que alcanzará una velocidad máxima de 180 km/h (112 mph) y dispondrá de una batería con una autonomía de hasta 50 kilómetros.
El Kiira es fruto de la iniciativa de estudiantes de la Universidad de Makerere, quienes en 2006 participaron en un proyecto colaborativo de diseño del MIT para construir automóviles híbridos eléctricos enchufables. Cinco años después presentaron el Kiira EV en Nairobi, el prototipo inicial del Kiira Smack.
Para alcanzar una producción de 7.000 vehículos al año, KMC busca captar 350 millones de dólares de inversores, con el objetivo de iniciar la producción en serie en 2018 y vender los vehículos a 20.000 dólares cada uno.
Los analistas de BMI Research sostienen que KMC se ha propuesto un objetivo muy ambicioso. La oferta limitada tanto de electricidad fiable como de mano de obra cualificada en Uganda podría encarecer la producción del automóvil, afirman, y el mercado automovilístico del país no es lo bastante grande como para vender los 7.000 vehículos anuales previstos. Según una estimación, el conjunto del mercado de África Oriental consume apenas 20.000 automóviles nuevos al año, y aunque el precio de 20.000 dólares del Kiira pretende situarlo en igualdad de condiciones con otros coches del segmento de lujo, sigue siendo un automóvil de gama alta.
Para convertirse en un negocio viable, KMC tendrá que intentar implantarse más allá de Uganda. Kenia es una opción, donde el mercado de automóviles está creciendo. Las matriculaciones de vehículos aumentaron alrededor de un 9 % en 2014 con respecto al año anterior, según un informe de WardsAuto, y se vendieron 17.500 automóviles nuevos. Sin embargo, el reto para KMC es si su marca, relativamente desconocida, puede competir con fabricantes consolidados como Toyota y General Motors. Los analistas de BMI consideran que no.
Además, está la cuestión de si los híbridos son viables para el mercado de África Oriental. La recarga de vehículos eléctricos puede ejercer una presión enorme sobre las redes eléctricas, como ha descubierto Sudáfrica, país que ha intentado introducir este tipo de automóviles. «Conectar un vehículo eléctrico a una vivienda equivale a añadir tres casas a la red», declaró un analista a IT News Africa. «Cuando los propietarios instalan estaciones de recarga eléctrica dedicadas para cargar más rápido, pueden suponer una carga considerable». En África Oriental, donde solo el 20 % de la población tiene acceso a la electricidad, un automóvil como el Kiira Smack podría estar algo adelantado a su tiempo.
Este artículo se publica en colaboración con Quartz Africa. La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde las opiniones expresadas.
Para estar al día de la Agenda suscríbase a nuestro boletín semanal.
Autor: Omar Mohammed es periodista de Quartz Africa.
Imagen: Se ve un cable de carga en un automóvil eléctrico en la estación de carga rápida de corriente continua de ABB Inc. en Salt Lake City, Utah, el 30 de abril de 2014. REUTERS/George Frey.

