Un nuevo tipo de «tejido inteligente» puede almacenar datos sin componentes electrónicos ni sensores integrados.
El tejido podría utilizarse en prendas y accesorios capaces de almacenar un código de acceso para abrir la puerta de tu apartamento o información de identificación que te permita pasar por la entrada de la oficina.
«Este diseño no tiene ningún componente electrónico, lo que significa que puedes planchar el tejido inteligente o meterlo en la lavadora y la secadora», afirma Shyam Gollakota, autor principal de un nuevo artículo que expone la investigación y profesor asociado de la Escuela de Ciencias e Ingeniería Informática Paul G. Allen de la Universidad de Washington.
«Puedes pensar en el tejido como un disco duro: en realidad, estás almacenando datos en la ropa que llevas puesta», afirma Gollakota.
Hoy en día, muchos fabricantes combinan hilo conductor —hilo de bordar capaz de transportar corriente eléctrica— con otros tipos de componentes electrónicos para crear prendas, peluches o accesorios que se iluminan o se comunican.
Pero los investigadores se dieron cuenta de que este hilo conductor comercial también tiene propiedades magnéticas que pueden manipularse para almacenar datos digitales o información visual, como letras o números. Estos datos pueden leerse con un magnetómetro, un instrumento económico que mide la dirección y la intensidad de los campos magnéticos y que está integrado en la mayoría de los teléfonos inteligentes.
«Estamos utilizando algo que ya existe en los teléfonos inteligentes y consume muy poca energía, por lo que el coste de leer este tipo de datos es insignificante», afirma Gollakota.
En un ejemplo, los investigadores almacenaron el código de acceso de una cerradura electrónica en un parche de tejido conductor cosido al puño de una camisa. Abrieron la puerta al agitar el puño delante de un conjunto de magnetómetros.
Complementos de moda
Los investigadores también crearon complementos de moda, como una corbata, un cinturón, un collar y una pulsera, y descifraron los datos al deslizar un teléfono inteligente sobre ellos.
Utilizaron máquinas de coser convencionales para bordar el tejido con hilo conductor comercial, cuyos polos magnéticos comienzan en un orden aleatorio. Al frotar un imán contra el tejido, los investigadores pudieron alinear físicamente los polos en dirección positiva o negativa, lo que puede corresponder a los unos y ceros de los datos digitales.
Al igual que ocurre con las tarjetas de acceso de los hoteles, la intensidad de la señal magnética se debilita aproximadamente un 30 % en el transcurso de una semana, aunque el tejido puede volver a magnetizarse y reprogramarse varias veces. En otras pruebas de resistencia, el parche de tejido conservó sus datos incluso después de lavarlo y secarlo a máquina y plancharlo a temperaturas de hasta 320 grados Fahrenheit.
Esto contrasta con muchas prendas inteligentes actuales, que todavía requieren componentes electrónicos o sensores integrados para funcionar. Esto puede ser problemático si te sorprende la lluvia o te olvidas de quitar esos componentes electrónicos antes de meter la ropa en la lavadora, y podría obstaculizar la adopción generalizada de otros diseños de tecnología ponible.
Guantes inteligentes
El equipo también demostró que el tejido magnetizado podía utilizarse para interactuar con un teléfono inteligente mientras está en el bolsillo. Los investigadores desarrollaron un guante con tejido conductor cosido en las yemas de los dedos, que se utilizaba para hacer gestos frente al teléfono inteligente. Cada gesto produce una señal magnética distinta que puede activar acciones específicas, como pausar o reproducir música.
«Con este sistema, podemos interactuar fácilmente con dispositivos inteligentes sin tener que sacarlos constantemente del bolsillo», afirma el autor principal e investigador doctoral Justin Chan.
En las pruebas del equipo, el teléfono pudo reconocer seis gestos —movimiento rápido hacia la izquierda, movimiento rápido hacia la derecha, deslizamiento hacia arriba, deslizamiento hacia abajo, clic y clic atrás— con una precisión del 90 %.
El trabajo futuro de los investigadores se centrará en desarrollar tejidos personalizados que generen campos magnéticos más intensos y puedan almacenar una mayor densidad de datos.
La investigación fue financiada por la National Science Foundation, la Alfred P. Sloan Foundation y Google.
Los investigadores presentaron sus hallazgos el 25 de octubre en el Simposio sobre Software y Tecnología de Interfaces de Usuario de la Association for Computing Machinery (UIST 2017).


