La industria automovilística se encamina hacia un futuro sin conductores

The interior of a Tesla Model S is shown in autopilot mode in San Francisco, California, U.S., April 7, 2016. REUTERS/Alexandria Sage/File Photo - RTSHH2N
States such as Florida already permit autonomous vehicles.Image: REUTERS/Alexandria Sage
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Henrik Christensen, director del Instituto de Robótica Contextual, ha hecho un sorprendente pronóstico para la próxima generación: «Mi propia predicción es que los niños que nazcan hoy nunca llegarán a conducir un automóvil».

Su pronóstico, que compartió en una entrevista de diciembre con The San Diego Union-Tribune, se basa en indicios de que la industria automovilística avanza a toda velocidad hacia un futuro sin conductores. «Faltan 10 o 15 años para que haya automóviles autónomos y sin conductor», afirmó. «Todas las empresas automovilísticas —Daimler, GM y Ford— dicen que en cinco años tendrán automóviles autónomos y sin conductor en las carreteras».

Pero el pronóstico debería suscitar cierto escepticismo. Para empezar, sugiere que la mayoría de los automóviles que no son autónomos dejarán de circular en 15 años. Eso es, como mínimo, improbable. La antigüedad media de un vehículo en Estados Unidos es de 11,5 años. Con 258 millones de vehículos ligeros en circulación y 17 millones de unidades nuevas vendidas cada año, es poco probable que la renovación del parque automotor se produzca en las próximas décadas. Mientras tanto, los analistas prevén que solo 21 millones de vehículos autónomos circulen por las carreteras de todo el mundo para 2035.

Image: The Boston Consulting Group

Pese a la llegada de kits para convertir nuestros destartalados automóviles de conducción manual en chóferes robóticos, Estados Unidos no está en condiciones de gestionar cientos de millones de vehículos autónomos en sus carriles, calles y autopistas en un futuro próximo. El Departamento de Transporte de Estados Unidos publicó directrices en noviembre para facilitar la transición, pero la incertidumbre es grande. Estados como Florida ya permiten los vehículos autónomos, y sin duda otros seguirán su ejemplo; sin embargo, faltan años, si no décadas, para que la tecnología de conducción autónoma cumpla los requisitos de esas leyes, por no hablar de un marco jurídico nacional.

El 5 de enero, Gill Pratt, director del Toyota Research Institute, dijo en la feria Consumer Electronics Show de Las Vegas que «ninguno de nosotros en las industrias automovilística o informática está cerca de lograr una verdadera autonomía de nivel 5 [es decir, total]. Ni siquiera estamos cerca».

Es más probable que algunos niños nacidos hoy, en ciertos lugares, nunca necesiten conducir un automóvil. Esto ya ocurre en lugares como Manhattan, donde las opciones de transporte público llevan mucho tiempo haciendo posible vivir sin automóvil y donde una gran variedad de nuevos servicios de transporte facilita aún más prescindir de un vehículo propio. (Solo el 23 % de los habitantes de Manhattan tenía automóvil en 2013, frente al 92 % en todo el país). Esta realidad podría extenderse a otras zonas urbanas donde la menor densidad de población y el elevado costo de la infraestructura hacen más difícil tener un automóvil.

Los vehículos autónomos, junto con servicios de transporte como Lyft y Uber, podrían hacer más conveniente y asequible viajar con robots que sacarse el permiso de conducir. Esta tendencia ya está empezando a aparecer en lugares como Beverly Hills, California, que está preparando sus propios planes de transporte público con flotas de vehículos autónomos.

Pero recordemos: los tractores y los automóviles tardaron casi 50 años en reemplazar a los caballos en las granjas y en los sistemas de reparto de América del Norte. Hoy la tecnología avanza mucho más rápido, pero quizá no así los hábitos de las personas.

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