Un nuevo informe encuestó a líderes del ámbito empresarial y político sobre el estado del nuevo y crucial mercado de las "máquinas autónomas" en Europa.
Los resultados muestran que los coches y drones autónomos se perciben como parte de la infraestructura crítica debido a la gran cantidad de datos recopilados y almacenados.
Por tanto, las máquinas autónomas deberían formar parte del debate sobre la soberanía digital en Europa para desarrollar una industria competitiva.
Las máquinas autónomas, como los coches de conducción autónoma y los drones, son una tecnología clave del futuro. Se diferencian fundamentalmente de los dispositivos especializados del ámbito de la Industria 4.0, en que también se utilizan fuera de las fábricas y pueden realizar tareas cotidianas, como transportar mercancías y personas. Por ello, las máquinas autónomas transformarán profundamente la economía y la sociedad en los próximos años y décadas.
De hecho, ya están revolucionando la vida actual. Zipline, por ejemplo, entrega suministros médicos importantes, como sangre y vacunas, en Ghana y Ruanda. Waymo ha puesto en marcha sus operaciones de coches totalmente autónomos en Phoenix (Estados Unidos) y acaba de anunciar una nueva alianza con Daimler en el ámbito de los camiones. Además, productores de hardware, desde Airbus hasta Kitty Hawk, y empresas de software, como Auterion, están desarrollando capacidades en torno a los drones autónomos. En resumen: está empezando a surgir un nuevo mercado global de crecimiento.
Queríamos comprender la situación actual de esta importante tecnología en Europa. Para ello, realizamos una encuesta a responsables clave de la toma de decisiones del ámbito empresarial y político de Alemania, junto con IfD Allensbach, un reconocido instituto de investigación de opinión y de mercado. Los resultados se han publicado recientemente en el Spotlight Study: Autonomous Machines por el European Center for Digital Competitiveness de ESCP Business School.
Los encuestados consideraron que la tecnología es crucial para el futuro de Europa. De los encuestados, el 59 % de los directivos y el 65 % de los líderes políticos incluso consideraron que las máquinas autónomas forman parte de la infraestructura crítica, comparable, por ejemplo, a las redes eléctricas. Esto se debe a los datos que utilizan estas máquinas. Cada máquina autónoma está guiada por una multitud de sensores, desde cámaras hasta radar y lidar, y, por tanto, genera una gran cantidad de datos. Dados estos datos cruciales, los líderes de nuestro estudio también destacaron que se inclinan por almacenar los datos de las máquinas autónomas en la UE si se generan en la UE (véase la Figura 1).

Encontramos resultados similares en lo que respecta al hardware. En total, el 93 % de los encuestados del ámbito político y el 89 % de los líderes empresariales afirmaron que sería muy importante o importante que las máquinas autónomas, como los vehículos de conducción autónoma y los drones de control autónomo, también se fabricaran en Europa.
Sin embargo, nuestros resultados, así como los datos del mercado, sugieren que Europa sigue quedándose atrás respecto a otras grandes regiones en cuanto a máquinas autónomas. Aun así, a diferencia de muchos mercados de consumo, como el comercio minorista en línea, los motores de búsqueda o las redes sociales, el mercado de las máquinas autónomas todavía se encuentra en su fase inicial, y existe la oportunidad de crear campeones mundiales europeos en este mercado del mañana. Entonces, ¿qué lecciones puede extraer Europa para avanzar?
¿Qué está haciendo el Foro Económico Mundial en relación con la Cuarta Revolución Industrial?
El Centre for Frontier Technologies and Innovation reúne a científicos, responsables políticos y líderes empresariales para comprender las tecnologías emergentes y sus implicaciones en el mundo real.
Al permitir la colaboración y la experimentación, el Centro ayuda a los socios a traducir la innovación procedente de la investigación en aplicaciones prácticas que abordan desafíos globales compartidos.
Soberanía digital
La Comisión Europea ha destacado su Pacto Verde Europeo y su Estrategia Digital como pilares de sus esfuerzos por alcanzar una mayor soberanía. Sin embargo, nuestros resultados sugieren que dicha estrategia también debería considerar cuidadosamente qué industrias y mercados futuros son estratégicos para la soberanía de la UE en materia de datos e infraestructuras. La capacidad de mantener una infraestructura crítica debe redefinirse en tiempos de rápidos cambios tecnológicos. Ya no se limita a las redes eléctricas, la energía o las comunicaciones. Se necesita un debate sobre la infraestructura del futuro, desde drones hasta coches e hyperloops.
Pero esta no es una cuestión exclusiva de la UE. Todo gobierno debería plantearse cómo y por quién se almacenan y utilizan las enormes cantidades de datos generados por las máquinas autónomas.
Competencia y cooperación internacional
¿Pero esto significa, en esencia, proteccionismo? No necesariamente. En el software que impulsa los vehículos autónomos, se pueden extraer lecciones de otros mercados, donde son precisamente las soluciones de código abierto las que han impulsado una amplia adopción de la tecnología y han creado un terreno de juego equilibrado para las nuevas empresas de industrias emergentes. Desde Linux hasta la nube, existen numerosos ejemplos que han permitido una adopción global exitosa de las tecnologías de código abierto. Europa debería centrarse en los sistemas de código abierto para impulsar la innovación en las máquinas autónomas. De hecho, el mayor ecosistema de código abierto para drones, PX4, se creó en Europa.
Este enfoque basado en el código abierto puede permitir que proveedores innovadores de pequeñas y medianas empresas se unan al mercado y contribuyan al desarrollo de componentes individuales. Esto fomenta la competencia y puede crear un ecosistema completo de empresas en un sector, en lugar de favorecer un desarrollo de tipo "el ganador se lo lleva todo" para este importante mercado del futuro.

