La pandemia de COVID-19 ha demostrado la importancia de la conectividad digital para todo, desde el teletrabajo hasta la educación y la telemedicina.
También puso de manifiesto la brecha digital mundial: 2.900 millones de personas en todo el mundo no utilizan internet.
Las organizaciones deben encontrar nuevas formas de colaborar y establecer alianzas para desarrollar soluciones digitales asequibles y accesibles para la salud, las finanzas y la educación, y cerrar esta brecha.
Los desafíos mundiales de hoy exigen pensar en grande y aportar la máxima ambición. El reto de lograr la inclusión digital universal no es una excepción. Necesitamos movilizar las mejores ideas, recursos y conocimientos, y exigirnos cumplir compromisos concretos. Esto es lo que se propone hacer la Alianza EDISON del Desafío 1 Billion Lives del Foro Económico Mundial: desarrollar soluciones digitales asequibles y accesibles en los ámbitos de la salud, las finanzas y la educación para 2025.
Habilitar la conectividad
La pandemia de COVID-19 ha demostrado con contundencia la importancia de la conectividad para todo, desde el teletrabajo hasta la educación y la telemedicina, así como la urgencia de abordar la brecha digital mundial. Sin embargo, debido a los costos, las dificultades para ampliar la escala, los cortes de electricidad y las barreras educativas, el acceso a internet sigue siendo limitado en muchos países en desarrollo y 2.900 millones de personas en todo el mundo no utilizan internet.
Debemos unir fuerzas para acelerar la implementación de soluciones. Todos quienes puedan contribuir a cerrar esta brecha digital deben hacerlo sin demora y aprovechar sus fortalezas. American Tower utiliza de forma innovadora su infraestructura de comunicaciones mediante la creación de comunidades digitales en las torres o cerca de ellas, para ofrecer educación y otros servicios a las personas de zonas remotas y rurales.
En muchos países en desarrollo, una torre de comunicaciones no solo proporciona la primera conexión de banda ancha a una comunidad, sino también su primera conexión a la electricidad. En varias de nuestras comunidades digitales hemos instalado quioscos con computadoras que utilizan el suministro eléctrico y la conexión de banda ancha de las torres cercanas. En otros casos, hemos construido aulas al pie de nuestras torres, atendidas por organizaciones sin ánimo de lucro asociadas.
Actualmente contamos con cerca de 300 comunidades digitales en África, Asia, América del Norte y América del Sur. Desde el inicio de nuestro programa, más de 128.000 estudiantes se han matriculado en nuestros centros de aprendizaje y más de 116.000 han obtenido certificaciones en competencias digitales. Estas certificaciones mejoran las oportunidades de empleo y emprendimiento, y permiten a las personas acceder mejor a la información, los servicios de gobierno electrónico y otros recursos en línea.
Redoblar los esfuerzos
Debemos ampliar considerablemente estas iniciativas y, mediante el Desafío 1 Billion Lives, nos hemos comprometido a hacerlo. En septiembre, American Tower se comprometió a construir 2.000 comunidades digitales durante los próximos cinco años para mejorar la calidad de vida de las poblaciones desatendidas. Este trabajo contribuirá a la conectividad mundial mediante la educación comunitaria, el acceso a la atención sanitaria, la inclusión financiera y el desarrollo profesional.

El éxito de American Tower en el cumplimiento de este compromiso dependerá fundamentalmente del poder de las alianzas. En una colaboración fructífera, cada participante aporta ventajas, recursos, relaciones y conocimientos únicos para atender necesidades insatisfechas. La creación de sistemas digitales requiere alianzas con operadores de redes inalámbricas, organizaciones tecnológicas, entidades sin ánimo de lucro y otros actores para ofrecer a las comunidades necesitadas oportunidades transformadoras de conectividad, como la educación y la atención sanitaria. Por ejemplo, en Nigeria, 64 comunidades digitales en 25 estados ofrecen formación y educación digitales junto con socios como IBM, el Fondo Fiduciario de Empleo del Estado de Lagos y el Ministerio de Ciencia y Tecnología del Estado de Ondo.
Cada vez más, las alianzas público-privadas se complementan con alianzas entre empresas privadas. Compañías de distintos sectores colaboran en proyectos en un país o región determinados, apoyan objetivos empresariales y sociales, y mejoran el bienestar de las comunidades donde operamos. Por ejemplo, colaboramos con Hewlett Packard Enterprise (HPE) en India: American Tower ofrece educación mediante su infraestructura de telecomunicaciones y HPE facilita el acceso a la atención sanitaria para que, conjuntamente, podamos prestar servicios a las comunidades necesitadas.
Otro modelo de este tipo podría reunir a una empresa privada y una institución académica privada. Por ejemplo, en un proyecto piloto previsto con el Tecnológico de Monterrey, nuestro objetivo es definir e implementar comunidades digitales en diversos sectores rurales y urbanos de alta vulnerabilidad en México. El conocimiento de nuestro socio sobre el mercado mexicano será muy valioso para medir los resultados del proyecto piloto y estudiar oportunidades de ampliarlo a otras partes de México.
Al promover la adopción de una amplia variedad de servicios habilitados por internet, estas alianzas pueden generar resultados sociales y económicos positivos que acelerarán el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, entre ellos el acceso a una educación de calidad, la reducción de la pobreza y de la desigualdad económica, y el logro de la igualdad de género.
Cerrar juntos la brecha digital
El secretario general de la ONU, António Guterres, ha situado el logro de la conectividad universal para 2030 entre sus principales ámbitos de acción. Más organizaciones deben asumir compromisos concretos para ayudar a acelerar la prestación de servicios digitales a las poblaciones sin servicio o con servicios insuficientes. Juntos podemos crear modelos innovadores y escalables que mejoren vidas —mil millones de vidas— de forma significativa y sostenible. Ahora es el momento de pensar en grande.



