Las personas a menudo tienen dificultades para tomar decisiones cuyos resultados son inciertos.
Una nueva investigación ofrece información sobre cómo gestionamos este tipo de decisiones.
Descubrió que, en un entorno incierto y cambiante, el método más eficaz es alternar entre la exploración (probar opciones desconocidas) y la explotación (elegir con frecuencia opciones conocidas).
Sin embargo, las personas tienen más probabilidades de optar por opciones conocidas bajo presión de tiempo.
También existen métodos basados en la evidencia para ayudar a tomar decisiones en tiempos de incertidumbre, como dormir bien y alimentarse adecuadamente.
Tomamos decisiones todos los días, muchas de ellas tan sencillas que apenas nos damos cuenta de que las estamos tomando. Sin embargo, solemos tener dificultades cuando nos enfrentamos a decisiones cuyos resultados son inciertos, como durante la pandemia. Los científicos cognitivos llevan mucho tiempo interesados en comprender cómo toman las personas este tipo de decisiones inciertas. Ahora, nuestra nueva investigación, publicada en la revista JAMA Network Open, ofrece una pista.
Los científicos suelen evaluar la toma de decisiones en condiciones de incertidumbre mediante «tareas probabilísticas», en las que los participantes en el estudio pueden elegir entre dos o más opciones, cada una con una probabilidad específica de proporcionar una recompensa (normalmente puntos o dinero). Podría tratarse de un juego, por ejemplo, en el que hay que elegir entre la imagen de una manzana o la de un plátano en la pantalla de un ordenador. La manzana podría estar programada para darte puntos el 80 % de las veces, mientras que el plátano lo haría el 20 % de las veces, pero durante el juego las probabilidades pueden cambiar. Sin embargo, en cada momento no sabrías cuáles son las probabilidades, lo que genera incertidumbre. Tu tarea sería averiguar cuál de las opciones es más gratificante.
Las personas suelen utilizar dos estrategias de toma de decisiones cuando se enfrentan a la incertidumbre: la explotación y la exploración. La explotación consiste en elegir con frecuencia opciones conocidas que ofrecen una mayor certeza de recompensa. La exploración consiste en probar opciones desconocidas. En un entorno incierto y cambiante, se considera que la mejor estrategia es alternar de forma flexible entre la exploración y la explotación.
Que las personas exploren o exploten depende de la situación concreta. Cuando están bajo presión de tiempo, tienden más a repetir decisiones anteriores y a explorar menos.
Un síntoma común de muchos trastornos psiquiátricos es la dificultad para afrontar la incertidumbre. Las personas que padecen trastorno obsesivo-compulsivo (TOC), en particular, se sienten enormemente inseguras respecto a sus pensamientos, sentimientos y acciones, y pueden sentir ansiedad. Pueden dudar de si han contado con exactitud el número de baldosas o de si se han lavado las manos lo suficientemente a fondo.
En nuestro estudio, demostramos que las personas con TOC tienen dificultades para tomar decisiones cuando se encuentran en situaciones de incertidumbre. Pedimos a 50 adolescentes con TOC y a 53 adolescentes sin TOC que completaran una tarea probabilística, en la que las probabilidades asociadas a cada opción se invertían a mitad de la tarea (por ejemplo, la imagen de la manzana pasaba de dar una recompensa el 80 % de las veces a hacerlo el 20 % de las veces). La estrategia ideal sería explotar al principio la opción más gratificante (la manzana), pero después explorar (elegir el plátano) en cuanto se detectara un cambio en la frecuencia con la que se ofrecen los puntos.
Sin embargo, los adolescentes con TOC no hicieron esto. A lo largo de la tarea, mostraron una gran tendencia a explorar opciones. Tendían a cambiar de elección y a seleccionar con más frecuencia la opción menos gratificante que los adolescentes sin TOC. Resulta fascinante que, cuando los adolescentes con TOC realizaron otra tarea no probabilística, que no desencadenaba incertidumbre, no mostraron problemas para tomar decisiones.
La incertidumbre provocada por la tarea probabilística puede haber hecho que los adolescentes con TOC dudaran de sus decisiones y sintieran la necesidad de «comprobar» con frecuencia la opción menos gratificante. Esta exploración podría ser una estrategia para intentar buscar información hasta sentirse seguros. La intolerancia a la incertidumbre es una razón plausible por la que las personas con TOC se sienten obligadas a comprobar elementos como cerraduras, fogones e interruptores en su vida diaria.
Los resultados también sugieren que muchas personas podrían empezar a explorar de esta manera si se sienten lo suficientemente inseguras.
Incertidumbre pandémica
La pandemia de COVID-19 ha generado una gran incertidumbre para todos, lo que a su vez parece haber aumentado nuestra tendencia a explorar en forma de búsqueda de información. Un estudio ha demostrado que la incertidumbre percibida ha llevado a las personas a buscar más información sobre la COVID a través de las aplicaciones de redes sociales y de los medios de noticias en línea.
Por un lado, esto ha llevado a adoptar más medidas preventivas, como lavarse las manos con más frecuencia y usar mascarilla, lo que puede reducir la incertidumbre y mantener a las personas a salvo. Por otro lado, esta búsqueda de información podría no ser del todo beneficiosa. Un estudio reciente ha demostrado que, desde el inicio de la pandemia, personas por lo demás sanas informan de más síntomas obsesivo-compulsivos, como la comprobación constante de nueva información para reducir la sensación de incertidumbre provocada por la pandemia.
La búsqueda excesiva de información durante este período puede provocar niveles elevados de estrés. Sabemos por investigaciones anteriores que, con el tiempo, puede acabar provocando agotamiento y evitación total de la información, lo que deja a las personas menos informadas sobre las directrices gubernamentales, las medidas de seguridad y los avances en el tratamiento de la COVID-19.
El estrés persistente causado por la exposición excesiva a noticias angustiosas también puede provocar cambios en áreas clave del cerebro, como la corteza prefrontal ventromedial y el hipocampo, responsables de la memoria y la cognición. Esto, a su vez, puede reducir la toma de decisiones racionales y llevarnos a depender más de las emociones. Ello podría hacernos susceptibles de creer en la desinformación y adoptar comportamientos irracionales, como acaparar papel higiénico.
Afortunadamente, existen formas de combatir la incertidumbre pandémica confiando en parte de la información que ya has reunido y que parece coherente con el paso del tiempo, como los beneficios de las mascarillas y las vacunas. Si te cuesta afrontar la situación sin consultar constantemente las noticias y las redes sociales en busca de tranquilidad, los expertos recomiendan programar un temporizador para el uso de las redes sociales, cerrar sesión temporalmente en las cuentas y buscar contenidos en línea más positivos y no relacionados con la pandemia.
¿Qué está haciendo el Foro Económico Mundial en materia de salud mental?
Incluso existen métodos basados en la evidencia para mejorar la toma de decisiones en condiciones de incertidumbre, como jugar a juegos diseñados para entrenar el cerebro, dormir y alimentarse bien, y contar con apoyo social.



