Imagine un mundo en el que tratáramos enfermedades mortales con electricidad en lugar de pastillas o quimioterapia.
Puede que no estemos tan lejos de esta realidad como cree.
Normalmente, nuestro sistema nervioso envía señales a los tejidos y órganos para suprimir la inflamación, un fenómeno conocido como reflejo inflamatorio. Pero, a veces, este sistema se desregula e incluso puede provocar enfermedades como la artritis reumatoide y la enfermedad inflamatoria intestinal.
Tradicionalmente, los médicos han tratado estas enfermedades con fármacos diseñados para suprimir la inflamación, como infliximab (nombre comercial Remicade) o adalimumab (Humira). Pero estos medicamentos son caros. Además, no funcionan para todo el mundo, suelen tener efectos secundarios desagradables y, a veces, aunque rara vez, incluso pueden causar la muerte.
Ahora, algunos investigadores han encontrado una forma de aplicar estimulación eléctrica justo en las zonas adecuadas para detener de golpe la inflamación crónica: una terapia a la que llaman medicina bioelectrónica.
Un descubrimiento accidental
Como muchas grandes ideas científicas, esta surgió por accidente.
El neurocirujano Kevin Tracey, presidente y director ejecutivo del Feinstein Institute for Medical Research en Manhasset, Nueva York, y sus colegas estudiaban una sustancia química que bloqueaba la inflamación en el cerebro cuando descubrieron que también reducía la inflamación en el bazo y otros órganos. En aquel momento, «no entendíamos cómo podía comunicarse el cerebro con el sistema inmunitario», dijo Tracey a Business Insider.
Resulta que el cuerpo tiene un reflejo inflamatorio que controla cómo respondemos a una lesión o infección.
El reflejo inflamatorio
Cuando el cuerpo detecta una infección o una lesión, el cerebro recibe un aviso a través del nervio vago, que transmite información desde el corazón, los pulmones y otros órganos abdominales. Pero la comunicación funciona en ambos sentidos: el cerebro también envía señales eléctricas a través del nervio vago a los órganos, reduciendo la producción de moléculas inflamatorias. Sin embargo, en enfermedades como la artritis reumatoide, estas señales dejan de funcionar eficazmente.
Tracey y sus colegas han encontrado una forma de restablecer esas señales mediante la implantación de pequeños dispositivos electrónicos capaces de aplicar descargas eléctricas dirigidas al nervio vago.
La terapia eléctrica ya se está probando para algunas enfermedades.
Una empresa fundada por Tracey, llamada Set Point Medical, ha realizado ensayos clínicos de esta tecnología en Europa para tratar la artritis reumatoide, y los resultados han sido prometedores. Pero ¿la estimulación trata la causa de la enfermedad o solo los síntomas? Posiblemente ambas cosas, aunque solo lo sabremos tras realizar más estudios, dijo Tracey.
ElectRx
Investigaciones como la de Tracey han despertado un interés más amplio por la medicina bioelectrónica.
El brazo de investigación y desarrollo del ejército estadounidense, la Defense Advanced Research Projects Agency (DARPA), puso en marcha en otoño del año pasado un programa llamado ElectRx para financiar investigaciones sobre tratamientos eléctricos para diversas enfermedades.
El programa ElectRx pretende facilitar la aplicación de la estimulación eléctrica de forma mínimamente invasiva y con una focalización precisa, dijo a Business Insider Doug Weber, director de programas de DARPA e ingeniero biomédico de la University of Pittsburgh.
Este tipo de terapia aún tiene mucho camino por recorrer antes de que se utilice ampliamente. Los dispositivos terapéuticos actuales son bastante rudimentarios: constan de grandes electrodos que estimulan todo un nervio, cuando quizá solo se quiera actuar sobre una pequeña fracción de sus fibras.
«Queremos poder identificar específicamente las fibras que ofrecen un beneficio terapéutico y contar con la tecnología para dirigirnos directamente a ellas», dijo Weber.
Además de financiar dispositivos para tratar enfermedades, DARPA dijo que también planea financiar proyectos diseñados para vigilar continuamente el cuerpo y, potencialmente, detectar enfermedades cuando empiecen, si es que lo hacen.
El mes pasado, DARPA seleccionó las propuestas de ElectRx que prevé financiar y está ultimando los contratos. El programa comenzará oficialmente en octubre, dijo Weber.
Este artículo se publica en colaboración con Business Insider. La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde las opiniones expresadas.
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Autora: Tanya es periodista científica en Business Insider y está especializada en la intersección entre la biología y la tecnología.
Imagen: Se muestra un primer plano de una bombilla. REUTERS.

