¿Podría utilizarse el plasma para tratar el ébola?

¿Podría utilizarse el plasma para tratar el ébola?
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Este artículo se publica en colaboración con The Conversation.

Durante el brote de ébola de 1995 en la República Democrática del Congo, ocho pacientes con ébola recibieron transfusiones de sangre de personas que se habían recuperado recientemente del ébola. Siete de ellos sobrevivieron.

La sangre de las personas que se han recuperado recientemente de una infección contiene anticuerpos que el organismo produce de forma natural para combatir dicha infección. La transfusión de estos anticuerpos a personas infectadas (en forma de sangre total, plasma o anticuerpos concentrados) tiene una larga historia y se ha propuesto como posible tratamiento para la enfermedad por virus del ébola.

Con una mortalidad por ébola que alcanzó el 70 % en su punto máximo durante el brote de África Occidental de 2014-2015, una cuestión clave era si la transfusión de plasma (sangre sin glóbulos rojos) procedente de pacientes recuperados a pacientes enfermos podía mejorar la supervivencia.

Ensayo de campo

Junto con nuestros colegas del Instituto de Medicina Tropical de Amberes (Bélgica), recientemente hemos publicado los resultados del estudio más grande jamás realizado sobre el uso de plasma de convalecientes para tratar el ébola.

El ensayo Ebola-Tx se llevó a cabo en el Centro de Tratamiento del Ébola de Donka, en Conakri (Guinea). Durante 2015, 84 pacientes con ébola recibieron una transfusión de plasma de pacientes recuperados del ébola. La tasa de supervivencia de estos pacientes se comparó con la de 418 pacientes con ébola atendidos en el mismo centro en los cinco meses anteriores al inicio del ensayo clínico de plasma de convalecientes.

Aunque el tratamiento fue bien tolerado, no hubo una reducción significativa de la mortalidad a los 14 días de la transfusión en los pacientes tratados con plasma de convalecientes.

Se hizo un seguimiento de los pacientes para confirmar la supervivencia dos semanas después de recibir el tratamiento. La mortalidad en el grupo tratado con plasma de convalecientes fue del 31 % (26 pacientes), ligeramente inferior a la del grupo que no recibió transfusión de plasma (38 %; 158 pacientes). Pero la diferencia del 7 % se redujo solo al 3 % cuando se tuvieron en cuenta la edad de los pacientes y la cantidad de virus. El resultado ya no fue estadísticamente significativo. ¿Significa esto que el plasma de convalecientes no funciona?

No es el final del camino

Es cierto que el tratamiento no supuso una gran reducción de la mortalidad, pero esto no significa que el plasma de convalecientes deba descartarse.

La concentración de anticuerpos en el plasma puede variar de forma natural, y el equipo no pudo medir la concentración de anticuerpos en el plasma antes de administrarlo a los pacientes. Es probable que parte del plasma tuviera una concentración baja de anticuerpos y otra parte, una concentración alta.

Son necesarios más análisis para determinar si la mortalidad fue menor en los pacientes que recibieron plasma con una concentración alta de anticuerpos en comparación con los que recibieron plasma con una concentración baja. Si así fuera, la transfusión de concentraciones más altas de anticuerpos podría resultar beneficiosa y ser útil en el futuro.

Un laboratorio en Francia está analizando actualmente la concentración de anticuerpos en las muestras de plasma, y sus resultados serán de gran importancia para decidir el futuro del tratamiento del ébola con plasma de convalecientes.

Futuros estudios podrían examinar el volumen óptimo de plasma necesario para tratar la enfermedad por virus del ébola y el número de dosis requeridas. Además, aunque en el ensayo solo se incluyó un pequeño número de niños muy pequeños y de mujeres embarazadas, hubo indicios de que el plasma de convalecientes podría ser beneficioso en estos dos grupos, ambos con un riesgo muy alto de morir por ébola.

Un gran paso adelante

Aunque los resultados son negativos en cuanto a que el tipo y el volumen de plasma administrados en este ensayo no mejoraron la supervivencia, el estudio tiene importantes implicaciones. Ha demostrado que el plasma de convalecientes puede obtenerse en circunstancias muy difíciles y administrarse de forma segura a pacientes con ébola. Los supervivientes estuvieron dispuestos a donar su sangre, y los pacientes, a recibir transfusiones de hemoderivados.

Las infusiones pudieron administrarse de forma segura en el difícil entorno de un centro de tratamiento del ébola, sin riesgos importantes ni para los pacientes ni para el personal sanitario. Lo más importante es que el ensayo representa un gran paso adelante para reducir la incertidumbre sobre el valor del plasma de convalecientes frente al ébola y allana potencialmente el camino para nuevos ensayos con preparados de anticuerpos más concentrados.

La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde las opiniones expresadas.

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Autores: Peter Horby es catedrático de Enfermedades Infecciosas Emergentes y Salud Global en la Universidad de Oxford. Catrin Moore es gestora de proyectos del Grupo de Investigación sobre Enfermedades Epidémicas de Oxford (ERGO), Universidad de Oxford.

Imagen: personal sanitario se pone equipo de protección antes de entrar en una zona de cuarentena en una instalación de la Cruz Roja en la localidad de Koidu, distrito de Kono, en el este de Sierra Leona. REUTERS/Baz Ratner.

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