¿Puede la revolución de los datos impulsar la buena gobernanza?

¿Puede la revolución de los datos impulsar la buena gobernanza?
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Desde muchos frentes distintos, los incentivos para aprovechar el poder de los datos en favor de la buena gobernanza van en aumento. El movimiento de gobernanza abierta, el proceso de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y los esfuerzos por mejorar la adaptación climática y la resiliencia ante desastres son solo algunos de los impulsores de esta tendencia.

Por supuesto, la revolución de los datos —la confluencia de un rápido aumento de la potencia de la tecnología de datos, una caída drástica del coste de dicha tecnología y una amplia difusión de las capacidades pertinentes— ayuda a dar sentido de urgencia y viabilidad a esta búsqueda. Sin embargo, aún no se han asimilado plenamente las implicaciones de diseñar sistemas de datos destinados a impulsar la buena gobernanza en el contexto de la revolución de los datos. Aquí me centro en una implicación importante: la necesidad de pensar en los sistemas de datos desde una perspectiva de cartera.

Antes de la revolución de los datos, los sistemas de datos de gobernanza tendían a diseñarse aplicando el enfoque de medición único más adecuado para una necesidad concreta de datos. Cuando la recopilación de datos era relativamente cara y el cambio tecnológico relativamente lento, ese enfoque funcionaba bien. La metodología para contar la población mediante un censo nacional se ha mantenido sólida y eficaz durante la mayor parte del último milenio.

Hoy, sin embargo, el cambio es rápido y los costes se desploman, por lo que no tiene sentido poner todos los huevos de datos en una misma cesta de instrumentos. En cambio, los diseñadores de sistemas de datos deben pensar qué paquete de estrategias de recopilación producirá la mejor combinación de valor y coste. De forma muy parecida a como la teoría moderna de carteras ha demostrado que los inversores pueden mejorar los rendimientos ajustados al riesgo combinando categorías de activos diferenciadas, los arquitectos de sistemas de datos están descubriendo que obtienen mejores resultados combinando múltiples enfoques de recopilación de datos.

Ya existen ejemplos prácticos en muchos entornos geográficos y ámbitos de política que demuestran el valor de combinar los procedimientos tradicionales de recopilación de datos con elementos procedentes de la colaboración abierta (crowdsourcing), la tecnología de sensores de alta gama, la minería de datos y otros enfoques emergentes. Por ejemplo, este tipo de enfoques para cartografiar los suelos agrícolas ha permitido a Etiopía mejorar rápidamente su capacidad para caracterizar la variación de las condiciones del suelo, lo que a su vez le ha permitido ofrecer pautas de fertilización adaptadas a cada lugar. Los rendimientos han aumentado al mismo tiempo que se ha reducido el daño a los ecosistemas.

Las implicaciones son profundas. Quienes en el pasado se encargaban de diseñar sistemas de datos tenían que dominar una sola cosa; hoy deben sentirse cómodos con una amplia gama de opciones tecnológicas e institucionales. En el pasado se valoraba sobre todo la consistencia y la estabilidad; hoy el imperativo es adaptarse al cambio con la suficiente rapidez para aprovechar la innovación, pero sin provocar una disrupción perjudicial ni desconfianza. Como resultado, la tarea de diseñar un sistema de datos adecuado a su finalidad es cada vez más una tarea que solo puede asumir una comunidad con un propósito claro, porque ningún individuo ni organización puede tener, de forma razonable, toda la información necesaria.

En el sector privado, la mayoría de las empresas líderes han respondido al panorama de la tecnología de datos, que cambia con rapidez, concentrando la responsabilidad de la planificación estratégica en materia de sistemas de información en el cargo de Director de Información (CIO, por sus siglas en inglés), en lugar del responsable del departamento de tecnologías de la información. Dentro de las empresas, los CIO pueden relacionar las necesidades organizativas con el amplio panorama de la tecnología de la información para diseñar sistemas de datos y analíticos que aporten valor. Cuando estas estrategias prosperan, pueden ir aún más lejos, como en el caso de las innovaciones en tecnología de la información e informática desarrolladas por Jack Levis en UPS, que han tenido tanto éxito que el trabajo central forma ya parte del ADN de toda la empresa.

Pocos países u organizaciones internacionales cuentan todavía con directores de información, pero todos necesitan empezar a desarrollar el tipo de capacidades asociadas a ellos. Las decisiones acertadas sobre datos hoy requieren calibrar cuidadosamente una cartera de soluciones de medición para satisfacer las necesidades de toma de decisiones.

La Summit on the Global Agenda 2015 se celebra en Abu Dabi del 25 al 27 de octubre.

Autor: Marc Levy, director adjunto, Center for International Earth Science Information Network (CIESIN), Universidad de Columbia, miembro del Global Agenda Council on Data-Driven Development.

Imagen: Un científico realiza tareas de mantenimiento en el centro de computación en red del LHC del CERN en Ginebra, 3 de octubre de 2008. REUTERS/Valentin Flauraud

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