La tecnología de registros distribuidos, como la cadena de bloques, podría impulsar el comercio en más de 1 billón de dólares durante los próximos 10 años. Esa es la conclusión de un informe técnico del Foro Económico Mundial publicado esta semana.
Mientras tanto, los registros distribuidos también están llamados a revolucionar los procesos gubernamentales y casi con toda seguridad formarán parte de las futuras normativas sobre las importaciones transfronterizas de alimentos y bebidas.
Las conclusiones proceden de Tecnología para el comercio: una nueva era para el comercio y la financiación de la cadena de suministro que analiza cómo las tecnologías de la Cuarta Revolución Industrial pueden acabar con el «monstruo del papel» de las tecnologías heredadas al agilizar los flujos comerciales y las cadenas de suministro.
La brecha de financiación del comercio mundial asciende actualmente a alrededor de 1,5 billones de dólares, una cifra que podría aumentar hasta los 2,4 billones de dólares en 2025, advierten los autores del informe.
Pero al eliminar barreras y agilizar los procesos comerciales, los registros distribuidos podrían facilitar hasta 1,1 billones de dólares en nuevo volumen comercial, un aumento aproximado del 30%, y reducir considerablemente la brecha.

Las pequeñas y medianas empresas serán las más beneficiadas, junto con los mercados emergentes. Los métodos tradicionales actuales, que son costosos y requieren mucho tiempo, favorecen a las grandes multinacionales con relaciones comerciales y cadenas de suministro consolidadas.
«IBM y Maersk realizaron recientemente un envío de prueba de flores desde Kenia hasta el puerto de Róterdam, en los Países Bajos, que dio lugar a una pila de casi 200 documentos de comunicación: un gran montón de papel acumulado durante el trayecto», señalan los autores en un ejemplo que sorprende.
Los procesos en papel, centenarios, pueden dar lugar a errores, riesgos y demoras, y dificultar las actualizaciones y el seguimiento en tiempo real. En cambio, los registros distribuidos, que funcionan como «bases de datos seguras y compartidas», reducirán los residuos, las demoras y los costos de transporte.
Y si las mejoras en eficiencia no bastan, está el argumento del fraude. En los últimos años, los bancos han perdido cientos de millones de dólares por estafas en el comercio de metales basadas en falsos recibos de almacén en papel, que los registros distribuidos habrían eliminado por completo.
Mientras tanto, los registros distribuidos se utilizan para promover prácticas empresariales justas en Malawi. Una coalición de tres bancos, Sainsbury’s y Unilever ha estado recompensando a los productores locales de té con financiación más barata, basada en datos que van desde el uso del agua hasta el cumplimiento de las leyes contra la esclavitud.
Esa no es la única forma en que la tecnología de la Cuarta Revolución Industrial está cambiando las reglas del comercio internacional. Los sistemas de «ventanilla única» —portales web para presentar documentación estandarizada— han reducido en un 90% el tiempo de despacho aduanero en Senegal, de un promedio de dos semanas a tan solo un día, y al mismo tiempo han recortado los costos en un 60%.
El informe, titulado Tecnología para el comercio: una nueva era para el comercio y la financiación de la cadena de suministro, está disponible aquí en su versión completa.


