3 características esenciales de la gobernanza global de la IA generativa

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  • El rápido crecimiento de la IA generativa trae consigo oportunidades y riesgos. Ahora se necesita un mecanismo regulatorio global para esta tecnología emergente.

  • Para ello, deben tenerse en cuenta las diferencias regulatorias entre los países, los incentivos y la propensión al riesgo de las partes interesadas, y la naturaleza de código abierto y autogenerativa de la IA.

  • Estos son los aprendizajes que podemos extraer de los enfoques de Estados Unidos, la UE y China, que reflejan distintos principios rectores y prioridades en materia de regulación de la IA.

Dada la omnipresencia de la IA generativa en todos los ámbitos y los riesgos que conlleva, entre ellos el desplazamiento laboral, las falsificaciones profundas (deep fakes) y las armas automatizadas, ha llegado el momento de considerar un mecanismo regulatorio global para la IA.

Sin embargo, diseñar un mecanismo verdaderamente “adecuado para su propósito” constituye un enorme desafío. Las diferencias regulatorias entre los países, las consideraciones de los actores interesados sobre incentivos y compensaciones, y la naturaleza de código abierto y autogenerativa de la IA son factores fundamentales que deben tenerse en cuenta.

Para analizar cómo las diferencias regulatorias tienen su origen en los sistemas jurídicos y administrativos y en el contexto político de cada país, analicemos los enfoques regulatorios actuales en materia de IA de Estados Unidos, la UE y China.

¿Cómo está el Foro Económico Mundial creando salvaguardias para la inteligencia artificial?

El Centro para la Excelencia en IA conecta a líderes de distintos sectores para comprender la rápida evolución de la inteligencia artificial y sus implicaciones para las economías y las sociedades. Respalda un diálogo informado sobre las oportunidades, los riesgos y las compensaciones vinculados a la adopción de la IA.

A través de espacios de confianza e iniciativas de colaboración, el Centro permite a sus socios construir una comprensión compartida y trabajar juntos en enfoques responsables para la innovación y el uso de la IA.

Descubra el trabajo del Centro

Estados Unidos: estrategia específica por sectores y de todo el gobierno

Mientras Estados Unidos avanza con una estrategia regulatoria de IA coherente, los compromisos voluntarios asumidos por siete destacadas empresas de IA emitidos por la Administración Biden, junto con la reciente orden ejecutiva, indican que el gobierno confía en los conocimientos específicos de cada sector y en la disposición de las industrias a gobernar de manera efectiva sus propias aplicaciones de IA. Por otro lado, refleja el inicio de un enfoque de todo el gobierno para fomentar una comprensión y aplicación uniformes de las políticas de IA en distintos sectores.

¿Confía el gobierno de Estados Unidos en que las empresas gobiernen de manera efectiva sus propias aplicaciones de IA?Image: Statista

Este enfoque se beneficia del conocimiento detallado que aportan los líderes de la industria, lo cual resulta fundamental para desarrollar regulaciones de IA eficaces y adecuadas a cada sector. Mientras tanto, requiere que el Instituto Nacional de Estándares y Tecnología refuerce esta estrategia mediante el establecimiento de estándares claros de IA, la promoción de la coherencia entre sectores y la solicitud de orientaciones adicionales elaboradas para avanzar en la equidad y los derechos civiles.

El enfoque específico por sectores se basa en el sistema legislativo de Estados Unidos, que otorga a cada industria la autonomía para proponer leyes regulatorias y confía en que los profesionales experimentados de cada sector poseen el conocimiento más profundo y exhaustivo de su ámbito. Sin embargo, es necesario contrarrestar con una intervención gubernamental adecuada los inconvenientes del control oligopolístico ejercido por unos pocos actores dominantes y la frágil base de una autorregulación de buena fe por parte de las industrias.

La estrategia de la UE alineada con el RGPD

La Ley de IA de la UE sigue el marco establecido por su predecesor, el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD). La Ley propone una estructura integral para la regulación de la IA, que abarca desde la definición de requisitos para los sistemas de IA de alto riesgo hasta la creación de un consejo.

Pone énfasis en la seguridad de los usuarios y en los derechos fundamentales, exige la transparencia de los sistemas de IA y aplica normas estrictas de vigilancia posterior a la comercialización para los proveedores de IA. Los productos de IA se dividen en categorías diferenciadas, cada una de ellas sujeta a distintos niveles de requisitos regulatorios. Los sistemas de IA de bajo riesgo, como los filtros de spam o los algoritmos de juegos, pueden estar sujetos a regulaciones mínimas para preservar la innovación y la usabilidad; mientras que las aplicaciones de alto riesgo, como las de identificación biométrica e infraestructuras críticas, están sujetas a obligaciones exhaustivas, incluidos requisitos estrictos de gestión de riesgos y de transparencia para los usuarios.

Para poner en práctica la Ley, la UE creó un organismo regulador centralizado, denominado Comité de Inteligencia Artificial. Este es responsable de detallar el marco jurídico de la IA, de interpretar y hacer cumplir las normas de la Ley de IA y de supervisar los sistemas de IA de alto riesgo para garantizar una aplicación uniforme en toda la Unión.

Esta iniciativa legislativa promueve un entorno de IA centrado en las personas y en la ética, pero una única entidad reguladora centralizada, pese a intentar un enfoque integral, podría no ser capaz de responder al panorama de la IA, que cambia rápidamente.

China: control estatal en la regulación de la IA

China integra su estrategia regulatoria de IA en un marco de control estatal estricto. La IA no se considera solo un avance tecnológico, sino una parte integral de su infraestructura económica y social que justifica una difusión estratégica y segura.

Las normas de IA incluyen responsabilidades de supervisión similares a las previstas en la Ley de Ciberseguridad de China, que las amplían más allá de los proveedores de servicios de Internet y las plataformas de redes sociales hasta llegar a los proveedores de servicios de IA generativa. Esto tiene por objeto garantizar un despliegue estratégico y medido de la IA y sus aplicaciones, al tiempo que impone restricciones para frenar el dominio excesivo de la industria.

Cuando se ejecuta de acuerdo con el plan nacional de desarrollo de China, este modelo regulatorio de IA controlado por el Estado podría ayudar a que el desarrollo y el despliegue de la IA se alineen con la fase de desarrollo del país. Esto resulta especialmente atractivo para los países en desarrollo. El reto está en encontrar el equilibrio adecuado: aplicar un mecanismo regulatorio lo bastante sólido como para salvaguardar el interés público, pero también lo bastante flexible como para fomentar la innovación y permitir la experimentación en la industria.

Resumen de la justificación, el enfoque, los beneficios y las limitaciones de cada marco regulatorio.

“Adecuado para su propósito” en la regulación global de la IA

Un mecanismo regulatorio global de la IA debe armonizar los enfoques regulatorios de los países y sus características complementarias.

Dicho mecanismo también requiere una representación amplia y diversa que garantice visiones equilibradas. Por ejemplo, mientras que las economías avanzadas pueden priorizar la mitigación de riesgos y la protección de la privacidad, los países en desarrollo podrían querer aprovechar la IA para impulsar el crecimiento económico y abordar desafíos sociales urgentes. Asimismo, aunque la influencia de la industria debe contenerse, deben recibir incentivos suficientes para invertir en el avance de la capacidad de cómputo.

Además, la naturaleza autogenerativa de la IA puede requerir un mecanismo de gobernanza de bienes públicos digitales ágil y receptivo. Una plataforma de código abierto, similar a GitHub, podría ajustarse mejor que un modelo de gobernanza convencional que se basa en sesiones convocadas periódicamente para el seguimiento y la presentación de informes.

Con base en lo anterior, un mecanismo de gobernanza global de la IA adecuado para su propósito debería contar, como mínimo, con las siguientes características:

  • defender las normas de seguridad, la dignidad humana y la equidad;

  • salvar las diferencias regulatorias;

  • garantizar una representación diversa de perfiles geopolíticos, técnicos y socioeconómicos;

  • funcionar sobre bases de código abierto.

Además, las organizaciones internacionales como la ONU y las instituciones públicas podrían desempeñar un papel crucial para alinear el desarrollo y la implementación de la IA con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, con el fin de respaldar una visión compartida de paz y prosperidad para las personas y el planeta, ahora y en el futuro.

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