Esta empresa sustituyó el 90 % de su plantilla por máquinas. Esto es lo que ocurrió

Honda's latest version of the Asimo humanoid robot runs during a presentation in Zaventem near Brussels July 16, 2014. Honda introduced in Belgium an improved version of its Asimo humanoid robot that it says has enhanced intelligence and hand dexterity, and is able to run at a speed of some 9 kilometres per hour (5.6 miles per hour). REUTERS/Francois Lenoir (BELGIUM - Tags: SCIENCE TECHNOLOGY BUSINESS SOCIETY) - RTR3YVQI
As technology improves, the range of tasks that can be taken over by automated systems will continue to expand, leaving the future of human labor in a state of flux.Image: REUTERS/Francois Lenoir
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El auge de la fuerza laboral robótica

Es difícil cuestionar la automatización cuando las estadísticas muestran claramente su potencial. Las pruebas más recientes proceden de una fábrica china de la ciudad de Dongguan. La fábrica sustituyó recientemente el 90 % de su plantilla humana por máquinas, lo que dio lugar a un asombroso aumento del 250 % en la productividad y a una notable reducción del 80 % en los defectos.

La fábrica de Changying Precision Technology Company solía necesitar 650 trabajadores para producir teléfonos móviles. Ahora, funciona con 60 brazos robóticos que trabajan sin descanso en 10 líneas de producción. La empresa sigue empleando a solo 60 personas: tres se encargan de revisar y supervisar la línea de producción, y las demás, de vigilar los sistemas informáticos de control. El resto del trabajo que no realizan las personas queda en las manos capaces de las máquinas.

Según Luo Weiqiang, gerente general de la fábrica, el número de empleados podría reducirse a tan solo 20 y, dado el nivel de eficiencia que ha alcanzado la automatización, no pasará mucho tiempo antes de que otras fábricas sigan sus pasos.

Desplazamiento de los trabajadores

Esta eficiencia tiene un precio, sin embargo: nuestros empleos. De hecho, según un estudio conjunto realizado por la Universidad de Oxford y la Oxford Martin School, «[…] el 47 % de los empleos en Estados Unidos corre el riesgo de ser automatizado en los próximos 20 años».

Y no se tratará solo de empleos en fábricas. Al ritmo al que avanzan la robótica y la inteligencia artificial (IA), pronto las máquinas podrán asumir tareas en diversos sectores y realizarlas tan bien como las personas, o incluso mejor. En esta etapa temprana de nuestro inevitable futuro automatizado, ya tenemos abogados robóticos capaces de defender a personas que recurren multas de estacionamiento, una IA que puede emitir un diagnóstico médico tan bien como un médico humano, «periodistas» robóticos, e incluso terapeutas de IA capaces de superar a sus homólogos humanos a la hora de obtener de los pacientes información personal necesaria.

La incertidumbre sobre el futuro del empleo humano en la era de la automatización ya es evidente, y las máquinas están llamadas a seguir mejorando cada vez más en lo que hacen. Por fortuna, los gobiernos y las organizaciones privadas están reflexionando seriamente sobre este tema y han propuesto posibles soluciones para afrontar el desplazamiento generalizado de trabajadores.

Entre ellas está la renta básica universal (RBU), un sistema en el que todos los ciudadanos de un país reciben una cantidad de dinero incondicional, además de los ingresos que generan por otros medios. Ya han comenzado estudios piloto en países como India, Canadá, y Finlandia; hasta ahora, han arrojado resultados prometedores. Es demasiado pronto para decir si la RBU podría afrontar de lleno la pérdida generalizada de empleos causada por la automatización, pero, en última instancia, podría resultar una medida económica que empodere a las personas durante la transición.

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