El panorama de las relaciones en Estados Unidos ha cambiado drásticamente en las últimas décadas. Desde la convivencia hasta el matrimonio entre personas del mismo sexo, pasando por los matrimonios interraciales e interétnicos, aquí presentamos ocho datos sobre el amor y el matrimonio en Estados Unidos.
1. El amor encabeza la lista de razones de los estadounidenses para casarse.
Cerca de nueve de cada diez estadounidenses (88%) citaron el amor como una razón muy importante para casarse, por delante del compromiso para toda la vida (81%) y la compañía (76%), según una encuesta del Pew Research Center de 2013. Menos personas señalaron que el reconocimiento de su relación en una ceremonia religiosa (30%), la estabilidad financiera (28%) o los derechos y beneficios legales (23%) fueran razones muy importantes para casarse.
Sin embargo, ser un buen proveedor económicose consideraba especialmente importante para que los hombres fueran buenos esposos o parejas, según una encuesta del Centro de 2017. Cerca de siete de cada diez adultos (71%) dijeron que era muy importante que un hombre pudiera mantener económicamente a una familia para ser un buen esposo o pareja, mientras que solo el 32% dijo lo mismo de una mujer para ser una buena esposa o pareja.
En cuanto a lo que ayuda a las personas a seguir casadas, los adultos casados dijeron en una encuesta de 2015 que tener intereses en común (64%) y una relación sexual satisfactoria (61%) eran muy importantes para que un matrimonio tuviera éxito. Más de la mitad (56%) también mencionó compartir las tareas del hogar.
2. La mitad de los estadounidenses de 18 años o más estaba casada en 2016, una proporción que se ha mantenido relativamente estable en los últimos años, pero que ha bajado 9 puntos porcentuales en el último cuarto de siglo.
Un factor que impulsa este cambio es que los estadounidenses —en particular los hombres— permanecen solteros durante más tiempo. Según la Oficina del Censo de Estados Unidos, en 2017 la edad mediana al contraer matrimonio por primera vez alcanzó su máximo histórico: 29.5 años para los hombres y 27.4 años para las mujeres.
El matrimonio disminuyó másentre quienes tenían un diploma de secundaria o menos estudios. En 1990, el 63% de este grupo estaba casado; para 2015, la cifra había bajado al 50%. En cambio, en 2015 estaba casado el 65% de las personas de 25 años o más con al menos un título universitario de cuatro años.
A medida que ha disminuido la tasa de matrimonios en Estados Unidos, las tasas de divorcio han aumentado entre los estadounidenses de más edad. En 2015, de cada 1,000 adultos casados de 50 años o más, 10 se habían divorciado, frente a cinco en 1990. Entre las personas de 65 años o más, la tasa de divorcio casi se triplicó desde 1990.
3. Aumenta el número de adultos estadounidenses que conviven con una pareja.
Además de la mitad de los adultos estadounidenses que están casados, el 7% convivía con una pareja en 2016. El número de estadounidenses que vive con una pareja sin estar casado llegó a unos 18 millones en 2016, un aumento del 29% desde 2007. Aproximadamente la mitad de quienes conviven con su pareja tiene menos de 35 años, pero la convivencia crece más rápidamente entre los estadounidenses de 50 años o más.
4. Aumentan las segundas nupcias.
En 2013, el 23% de las personas casadas se había casado antes, frente a solo el 13% en 1960. Cuatro de cada diez nuevos matrimonios en 2013 incluían a una persona que ya había dicho «sí, quiero» al menos una vez, y en el 20% de los nuevos matrimonios ambos cónyuges se habían casado al menos una vez antes.
Las segundas nupcias son más comunes entre los hombres que entre las mujeres. Entre los hombres que habían estado casados antes (es decir, que se habían divorciado o habían enviudado), el 64% volvió a casarse, frente al 52% de las mujeres que habían estado casadas, según un análisis del Pew Research Center de datos de la Oficina del Censo de 2013. Una posible razón de esta diferencia es que las mujeres tienen menos interés que los hombres en volver a casarse. Entre las mujeres que habían estado casadas, el 54% dijo en una encuesta del Pew Research Center de 2014 que no quería volver a casarse, frente al 30% de los hombres.
5. Uno de cada seis recién casados (17%) estaba casado con alguien de otra raza o etnia en 2015.
Esto refleja un aumento constante de los matrimonios entre personas de distinta raza o etnia desde 1967, cuando solo el 3% de los recién casados formaba parte de esas parejas, según un análisis del Pew Research Center de 2017.
Aunque en Estados Unidos los recién casados asiáticos (29%) e hispanos (27%) son quienes más suelen casarse con alguien de otra raza o etnia, los aumentos más drásticos se han producido entre los recién casados negros: el 18% se casó con alguien de otra raza o etnia, frente al 5% en 1980. Aproximadamente uno de cada diez recién casados blancos (11%) está casado con alguien de otra raza o etnia.
Los matrimonios entre personas de distinta raza o etnia son más comunes en ciertas áreas metropolitanas, así como en zonas urbanas en lugar de rurales. Por ejemplo, el 42% de los recién casados de Honolulu formaba parte de esas parejas, con mucho la proporción más alta de las 126 áreas metropolitanas analizadas. En cambio, cerca del 3% de los recién casados de Jackson, Misisipi, y Asheville, Carolina del Norte, se casó con alguien de otra raza o etnia.
6. El apoyo público al matrimonio entre personas del mismo sexo ha aumentado en los últimos 10 años.
En 2007, los estadounidenses se oponían a legalizar el matrimonio entre personas del mismo sexo por un margen del 54% frente al 37%. En 2017, eran más quienes apoyaban (62%) que quienes se oponían (32%) a que gays y lesbianas pudieran casarse legalmente.
Las encuestas realizadas por Gallup revelaron que cerca de uno de cada diez estadounidenses LGBT (10%) estaba casado con una persona del mismo sexo en 2017. En la actualidad, la mayoría (61%) de todas las parejas del mismo sexo que viven juntas están casadas.
7. Una proporción considerable de las personas casadas pertenece a un grupo religioso distinto al de su pareja o se identifica con un partido político diferente.
Cerca de cuatro de cada diez estadounidenses (39%) que se casaron desde 2010 tienen un cónyuge que pertenece a un grupo religioso distinto, frente a solo el 19% de quienes se casaron antes de 1960, según una encuesta del Pew Research Center de 2014. Muchos de estos matrimonios interreligiosos son entre cristianos y personas sin afiliación religiosa.
Mientras tanto, los matrimonios y las relaciones entre personas de partidos políticos distintos son relativamente poco comunes en Estados Unidos. Grandes mayorías de los miembros de ambos partidos políticos dicen que su cónyuge o pareja pertenece al mismo partido. En 2016, el 77% tanto de los republicanos como de los demócratas casados o que vivían con una pareja dijo que su cónyuge o pareja pertenecía al mismo partido.
8. Cada vez más estadounidenses buscan el amor en Internet.
Un total del 15% de los adultos estadounidenses ha usado sitios de citas en línea o aplicaciones móviles de citas, según una encuesta del Pew Research Center de 2015, frente al 11% que dijo haberlo hecho en 2013. Aproximadamente cuatro de cada diez estadounidenses (41%) conocen a alguien que usa las citas en línea, y el 29% conoce a alguien que inició una relación duradera por medio de ellas.
El crecimiento de las citas en línea se observa especialmente entre los adultos jóvenes. La proporción de personas de 18 a 24 años que las usan casi se ha triplicado en los últimos años, del 10% en 2013 al 27% en 2015. Las aplicaciones móviles de citas son en parte responsables de este aumento: el 22% de las personas de 18 a 24 años afirma ahora usar aplicaciones móviles de citas, frente a solo el 5% en 2013.
En general, hoy la gente ve las citas en línea de forma positiva. Cerca de seis de cada diez (59%) dicen que son una buena manera de conocer gente, y el 47% está de acuerdo en que son más fáciles y eficientes que otras maneras de conocer gente.


