7 start-ups que impulsan el cambio social

7 start-ups que impulsan el cambio social
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Una broma recurrente en Silicon Valley dice que las personas más inteligentes se dedican a la publicidad en línea, las monedas virtuales o los juegos tontos en línea. Y sin duda hay que preguntarse qué ha salido mal cuando los pesos pesados de la industria y los inversores de capital de riesgo aportan 1,5 millones de dólares para financiar una aplicación inútil como Yo.

Afortunadamente, hay muchas empresas emergentes tecnológicas que resuelven problemas reales, y muchos emprendedores comprometidos. La comunidad de capital de riesgo también empieza a ver la luz. Prueba de ello es la reciente decisión de Google Ventures de retirarse de las empresas emergentes de Internet para consumidores y centrarse más en compañías de atención sanitaria y ciencias de la vida; también lo es que Y Combinator, la aceleradora de empresas emergentes más poderosa del mundo, haya respaldado a siete organizaciones sin ánimo de lucro en su última promoción.

Sin duda, hay esperanza para la tecnología. Estas son siete empresas que destacan:

Mountain Hazelnuts Group

Daniel Spitzer, director ejecutivo y fundador de Mountain Hazelnuts, pasó una década desempeñando cargos en las finanzas tradicionales antes de decidirse a emprender con fines de lucro y vocación social. Mountain Hazelnut, su iniciativa más reciente, utiliza tecnología disponible en el mercado, como teléfonos Android, lectores de códigos de barras y bases de datos MySQL, para crear, en colaboración con aldeas de las montañas de Bután, una empresa de cultivo de frutos secos sostenible, tecnológicamente avanzada y cohesionada culturalmente.

La iniciativa proporcionará empleo a 15.000 hogares y cubrirá las laderas de frondosos árboles verdes que producen cosechas lucrativas y fáciles de vender en los mercados mundiales. Además de impartir formación agrícola, suministra plantones que reducirán la degradación de las laderas montañosas y los problemas de las cuencas hidrográficas, como los deslizamientos de tierra, el deterioro de la calidad del suelo y la pérdida de humedad. Spitzer se enorgullece especialmente del desarrollo tecnológico que su equipo ha puesto en marcha para crear una cadena de suministro y logística plenamente responsable para las explotaciones participantes. La arquitectura tecnológica podría reutilizarse fácilmente en otros proyectos agrícolas del mundo en desarrollo. Spitzer, que tiene títulos de la Universidad de California en Berkeley y de la Universidad de Stanford, espera que su trabajo influya en otros emprendedores de Silicon Valley y los haga pensar en cómo pueden utilizar sus habilidades para mejorar el mundo.

CriticaLink

Aunque enfermedades como la malaria y el ébola reciben la mayoría de las donaciones y la atención, los accidentes son un problema mucho mayor. A escala mundial, cada año mueren 5,8 millones de personas como consecuencia de lesiones, según la Organización Mundial de la Salud. Esa cifra supera en un 32 por ciento el número de muertes causadas conjuntamente por la malaria, la tuberculosis y el VIH/sida. Esto se debe en gran medida a que en la mayoría de las regiones del mundo faltan sistemas y herramientas de respuesta médica de emergencia.

Jennifer Farrell, estudiante de cuarto año de medicina en la Universidad de Tulane, conoció este problema durante su beca Fulbright en Bangladesh, uno de los países del mundo donde ocurren regularmente accidentes especialmente horribles, como el derrumbe del edificio Rana Plaza en abril de 2013. Fundó CriticaLink, una empresa sin ánimo de lucro de aplicaciones móviles, para llevar ayuda con mayor rapidez a los lugares de accidentes. Funciona como una aplicación para compartir viajes, pero en lugar de llamar a un automóvil, convoca a voluntarios capacitados para responder primero a una emergencia. Farrell espera extenderla a otras partes del mundo donde los servicios médicos de emergencia son irregulares o inexistentes.

Scanadu

Después de que su hijo Nelson sufriera una lesión cerebral al saltar por una ventana porque creía que podía volar, y de que les costara comprender las ingentes cantidades de datos médicos proporcionados por el hospital, Walter De Brouwer y su esposa Sam decidieron crear un dispositivo médico para ayudar a otras personas. Colaboraron con Singularity University en Moffett Field, California, para lanzar Scanadu y se inscribieron en el concurso XPRIZE para crear un tricorder al estilo de Star Trek.

Su hijo se encuentra muy bien ahora, y los De Brouwer han desarrollado un dispositivo capaz de medir la presión arterial, el oxígeno en sangre, la temperatura y otros signos vitales. El dispositivo funciona colocándolo contra la frente y consultando los resultados en una aplicación para teléfonos inteligentes. La empresa se prepara para enviar 8.000 «unidades de investigación» que se encargaron mediante una campaña de financiación colectiva, la cual recaudó 1,5 millones de dólares por encima del objetivo de 100.000 dólares. Está trabajando en un sistema quizá aún más importante, Scanadu Scanaflo, que mide al instante el pH de la orina, su densidad específica y las concentraciones de glucosa, proteínas, leucocitos, nitritos, sangre, bilirrubina, urobilinógeno, microalbúmina, creatinina y cetonas. Scanadu está solicitando la aprobación de la FDA para ofrecer estos productos a los consumidores.

Range Networks

Esta empresa emergente de Silicon Valley crea software de código abierto para desplegar y operar redes celulares mediante equipos genéricos. La mayoría de los expertos considera que el teléfono inteligente ha sido la herramienta más importante para elevar el nivel de vida en las zonas menos desarrolladas y fomentar el desarrollo económico. Construir redes móviles en lugares remotos y países caóticos sigue siendo problemático y bastante costoso.

Range Neworks aspira a que las comunidades desplieguen sus propias redes móviles por una fracción mínima del costo de la infraestructura que requieren los equipos y el software estándar de redes inalámbricas. Hasta ahora, Range ha desplegado redes en aldeas remotas de Papúa (Indonesia), Zambia y México, así como en decenas de otros lugares. Además, Range es una empresa con fines de lucro que ha contribuido a lanzar servicios rentables de telefonía móvil rural en regiones que antes se consideraban económicamente inviables.

Totus Power

Los cortes de electricidad son un enorme problema en la mayor parte del mundo en desarrollo. A menudo, las aulas cuentan con dispositivos educativos económicos, pero los niños no pueden utilizarlos porque durante el día no hay electricidad. La energía solar puede ayudar en parte, pero sigue haciendo falta un sistema fiable de almacenamiento para alimentar tabletas, computadoras portátiles y otros aparatos electrónicos económicos que, junto con planes de estudio basados en la web, permiten a los estudiantes acceder a una educación propia del primer mundo.

Siva Rajendran, que cuenta con experiencia en el diseño de trenes motrices y sistemas de gestión de energía para vehículos eléctricos, diseñó una batería portátil recargable del tamaño de una botella pequeña de agua, capaz de alimentar un aula con 20 tabletas y un proyector durante 20 horas. De otro modo, se desperdiciarían las baterías de iones de litio «usadas» de los automóviles eléctricos, cuya capacidad se reduce al 70 por ciento de la original tras unos cinco años. Quizá ya no puedan alimentar un automóvil eléctrico, pero tienen potencia suficiente para cargar dispositivos educativos en las escuelas. Su empresa, Totus Power, fabrica un conjunto de baterías con la misma potencia de salida que un sistema convencional de respaldo de baterías, pero que pesa solo una quinta parte y puede costar una décima parte. Y lo que es más importante, a diferencia de la mayoría de las baterías de automóvil que se utilizan habitualmente para este fin en el mundo en desarrollo, no contiene componentes tóxicos.

Bayes Impact

Esta organización sin ánimo de lucro, financiada recientemente por Y Combinator, busca llevar el poder de los macrodatos a organizaciones necesitadas del sector gubernamental o sin ánimo de lucro. Fundada por tres expatriados de gran talento y altamente especializados en tecnología, provenientes de la industria de la publicidad en línea de California y Nueva York, Bayes Impact contrata a profesionales destacados de empresas tecnológicas que aceptan una reducción salarial para marcar la diferencia trabajando en proyectos concretos. El objetivo de cada proyecto es crear una solución de software reutilizable para resolver problemas similares de otras organizaciones, o lograr un resultado beneficioso específico, como descubrir un fármaco o reducir el fraude en un porcentaje determinado.

Por ejemplo, Bayes Impact trabaja para optimizar el anticuado sistema de despacho de ambulancias de San Francisco, que ha hecho esperar a la gente tiempos alarmantemente largos —a veces hasta 30 minutos— para recibir ayuda en situaciones potencialmente mortales. Otros esfuerzos incluyen colaborar con la Fundación Michael J. Fox en la investigación sobre la enfermedad de Parkinson; ayudar a las organizaciones de microfinanzas a detectar el fraude con mayor facilidad; y crear algoritmos para que las juntas de libertad condicional detecten el fraude.

Revivn

Cada vez que Apple presenta un nuevo iPhone, todo el mundo se apresura a actualizar su dispositivo. No es que los modelos anteriores hayan dejado de ser útiles. Lo mismo ocurre en las empresas, a gran escala: miles de millones de dólares en aparatos electrónicos útiles quedan guardados en cajones o almacenes, o simplemente se desechan. ¿Por qué no ponerlos a disposición de las personas y comunidades que los necesitan?

Anthony Serina y John Fazzolari fundaron Revivn en 2013 precisamente para hacerlo. Su empresa colabora con compañías como Dentsu Aegis, Razorfish y Etsy para recoger aparatos electrónicos sin usar y entregarlos a personas que carecen de acceso a computadoras. Hasta ahora, entre los beneficiarios se encuentran Grover Cleveland High School, en Queens, Nueva York; Tech Kids Unlimited, en Brooklyn, Nueva York; y el Boys and Girls Club, de Stamford, Connecticut.

Estas son solo algunas de las empresas que abordan problemas importantes cuya solución podría mejorar nuestro mundo. Se desperdicia mucho talento intentando convencer a la gente de que haga clic en un enlace, descargue una aplicación o compre créditos para obtener esa arma extra de gran potencia en un videojuego. Sin embargo, creo que la tendencia está cambiando y que en 2015 veremos cada vez más énfasis en tecnologías que nos devuelvan a las raíces de Silicon Valley orientadas a proyectos ambiciosos e innovadores.

Este artículo se publica en colaboración con LinkedIn. La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde las opiniones expresadas.

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Autor: Vivek Wadhwa es investigador del Arthur & Toni Rembe Rock Center for Corporate Governance de la Universidad de Stanford.

Imagen: Se ven bombillas incandescentes tradicionales en un apartamento de Múnich, el 31 de agosto de 2009. REUTERS.

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