Actualmente existen más de 100 redes 5G comerciales en todo el mundo y más de 400 dispositivos 5G disponibles en el mercado, escribe Ken Hu, de Huawei.
El 5G ya ha resultado beneficioso en la atención sanitaria: se utilizó en una demostración virtual de cómo ponerse el EPI al personal médico que atiende a pacientes de COVID-19.
El 5G también es útil en la industria y proporciona la tecnología que permite a las personas operar de forma remota, lo que reduce la exposición a entornos de trabajo peligrosos.
Se están realizando más avances en soluciones basadas en 5G, que permitirán que los trabajadores estén más seguros y mejoren su calidad de vida.
El 5G es mucho más que una iteración ultrarrápida del 4G. Para muchas personas en todo el mundo, su aplicación en las empresas cambiará por completo su vida laboral, para bien.
Una mayor productividad, una mayor satisfacción laboral y un perfil de riesgo mucho menor son todos aspectos que podemos esperar a medida que avanza el despliegue del 5G. Y, efectivamente, está cobrando impulso, con la implantación del 5G en plena aceleración. Hoy en día, existen más de 100 redes 5G comerciales en todo el mundo y más de 400 dispositivos 5G disponibles en el mercado. China destaca por la escala de su despliegue: ha instalado 700 000 estaciones base 5G en 300 ciudades y ha conectado más de 180 millones de dispositivos de consumo e industriales en menos de un año.
Como les mostraré en esta publicación, la rápida adopción del 5G en China también está impulsando casos de uso pioneros y apasionantes del 5G en escenarios laborales que esperamos que puedan replicarse en todo el mundo y, a su vez, mejorar la calidad de vida de millones de personas.
Cuidar a quienes cuidan
Cuando la COVID-19 golpeó China a principios de año, la respuesta fue rápida: en Wuhan se construyeron dos hospitales de campaña en diez días y se conectaron con redes 5G de emergencia en solo tres días. El diagnóstico remoto, la ecografía remota y los robots controlados a distancia se volvieron de repente viables: tecnologías clave para reducir el contacto persona a persona y proteger al personal de primera línea.
El 5G ya ha demostrado su valor en la atención sanitaria. Según informó la Organización Mundial de la Salud, en julio de 2020 había 1,4 millones de trabajadores sanitarios infectados por la COVID-19 en todo el mundo, lo que representa el 10 % de todas las infecciones; quienes se encuentran en la primera línea frente al virus son especialmente vulnerables a la transmisión, por lo que su seguridad es una prioridad absoluta.
Una aplicación menos evidente y más sorprendente del 5G, y que en realidad era una petición más urgente, fue repensar la forma en que el personal médico se pone el equipo de protección personal (EPI). Los nuevos y estrictos requisitos y la falta de experiencia con protocolos de EPI tan exhaustivos significaban que los trabajadores sanitarios podían tardar entre 30 minutos y una hora en ponérselo: algo que cada uno debía hacer en aislamiento y en lo que un pequeño error podía resultar fatal.
El 5G fue concebido para retos como este. Desplegamos equipos CPE 5G y cámaras HD en los vestuarios temporales, que carecían tanto de suministro eléctrico como de conectividad. Los expertos pudieron entonces guiar al personal médico durante el proceso de colocación del equipo con la fidelidad visual necesaria gracias al ancho de banda de subida del 5G. Como resultado, el tiempo necesario para prepararse se redujo considerablemente y se pudo garantizar la seguridad de los trabajadores antes de que entraran en las zonas de cuarentena de los hospitales de Wuhan.
Avanzar a velocidad de muelle
Más allá de las demandas inmediatas de la pandemia, el 5G ya está emergiendo como un factor transformador en otros sectores con entornos de trabajo peligrosos o desagradables. En junio de 2020 visité el puerto de Ningbo, sede de uno de nuestros proyectos de puertos inteligentes en China. Para los operadores de las grandes grúas de pórtico de 20 metros, las condiciones son, como mínimo, difíciles: las manejan desde una pequeña cabina azotada por el viento a la que se tarda 15 minutos en llegar desde el suelo, y en la que cosas como ir al baño o salir a almorzar suponen un reto singular. Realizan turnos de 8 horas mirando hacia abajo, lo que no solo resulta agotador, sino que, como han atestiguado muchos operadores, es un preludio de graves problemas de cuello y espalda. Para el operador del puerto, la contratación es difícil, ya que el puesto no resulta atractivo y exige una amplia experiencia.
En Ningbo, estas condiciones de trabajo son ya cosa del pasado para los operadores de seis de las grúas del puerto, que ahora están conectadas con 5G. Los operadores de grúas pueden trabajar de forma remota desde una oficina climatizada, utilizando vídeo HD para localizar contenedores, posicionar la grúa y transferir la carga a los camiones. La eficiencia operativa ha aumentado un 20 % y el puerto ha reducido a la mitad los costes laborales de manejo de grúas, ya que cada ingeniero puede ahora operar varias unidades. Otros pueden ser reasignados a nuevos puestos, como el de mantenimiento.
Como ocurre en muchos escenarios en los que el 5G cobra protagonismo, la fibra óptica en los puertos no es del todo adecuada: es demasiado voluminosa para desplegarla y muy costosa de mantener. El Wi-Fi puede cumplir los requisitos de movilidad dentro de un determinado alcance, pero no admite el gran ancho de banda de subida necesario para la transmisión en tiempo real y multicanal de vídeo HD en la red troncal.
Actualmente estamos trabajando en la unificación de los estándares de comunicación para garantizar la aplicación coherente de las soluciones de Puerto Inteligente. Más al sur de China, por ejemplo, el puerto de Ma Wan, en Shenzhen, se beneficia de su nueva red 5G con ganancias de eficiencia similares a las de Ningbo: Ma Wan maneja 3 millones de contenedores al año, lo que equivale a unos 10 000 al día.
La minería en pro de la seguridad
Del mismo modo que los puertos actúan como veleta de la vitalidad del comercio, la minería es una industria fundamental de la economía mundial. También se caracteriza por un entorno laboral notoriamente peligroso que registra una de las tasas más elevadas de lesiones y muertes por año de cualquier ocupación. Se estima que el número anual de fallecimientos asciende a 15 000, y las enfermedades respiratorias debilitantes que reducen drásticamente la esperanza de vida, como la neumoconiosis, la asbestosis y la silicosis, son habituales. Por ejemplo, se calcula que la esperanza de vida de un minero de carrera en Bolivia es de solo 40 a 50 años.
Los peligros abundan en las minas y pueden producirse en cualquier momento, desde desprendimientos de tierra, caídas de rocas y derrumbes hasta maquinaria defectuosa, como cortadoras o soportes hidráulicos, que dependen del ojo humano para observar posibles problemas.
La minería es, sin duda, una industria que puede beneficiarse, y que ya empieza a hacerlo, de las operaciones no tripuladas y automatizadas gracias a soluciones inteligentes como la transmisión de vídeo en tiempo real, la visión artificial y los equipos no tripulados impulsados por la velocidad, la baja latencia, el gran ancho de banda y las capacidades de conexión masiva del 5G.
Con los operadores de las minas trabajando de forma remota, la primera mina no tripulada de China entró en funcionamiento en 2017 en Henan. Este año se desplegarán seis estaciones base 5G en la mina para mejorar la precisión, la estabilidad y la eficiencia. En Shanxi, estamos trabajando con nuestros socios para reducir a cero los fallecimientos laborales a medida que las minas de carbón de la provincia avanzan hacia capacidades totalmente no tripuladas en 2030. Mientras tanto, las soluciones de IoT, IA y big data pueden evaluar los riesgos de forma remota y generar automáticamente advertencias para los mineros.
El 5G está registrando una amplia adopción en muchas otras industrias, desde la siderurgia y las redes eléctricas hasta la fabricación. Combinado con tecnologías y dispositivos como drones, robótica, IA, computación multiacceso, IoT, la nube y big data, el 5G ofrece soluciones a medida que pueden mejorar considerablemente los entornos de trabajo en muchas industrias. El 5G también tiene un papel crucial que desempeñar en la etapa posterior a la COVID-19, en un momento en que necesitamos un resurgimiento del crecimiento económico. Las publicaciones de la serie 5G Outlook del Foro Económico Mundial en las que hemos participado describen oportunidades concretas que podemos aprovechar para que el 5G cumpla su función como tecnología habilitadora esencial de un futuro próspero.
Entre ellas se incluye la capacidad del 5G para ayudar a las empresas a allanar el camino hacia resultados de cero lesiones y cero fallecimientos, con ganancias de productividad y eficiencia mucho mayores. Para millones de trabajadores en todo el mundo, las soluciones basadas en 5G pueden ser la vía para salir de un entorno peligroso y acceder a una función basada en datos y con mayor cualificación y, en última instancia, a una mejor calidad de vida.
Y eso es algo que realmente merece entusiasmo.
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