La conectividad avanzada 5G es fundamental para facilitar otros pilares de la transformación digital.
Las redes programables abiertas permiten una interacción bidireccional que liberará a los desarrolladores para experimentar e innovar.
Mientras Estados Unidos, India y China lideran el avance en 5G, Europa corre el riesgo de quedarse atrás.
Estamos ante un cambio sísmico, a medida que las empresas y el sector público adoptan la transformación digital integral. Y con ese cambio llega una verdad sencilla: sin una conectividad móvil de alto rendimiento, no hay digitalización avanzada.
Observamos tres tendencias transversales importantes e interdependientes que se acelerarán en los próximos cinco a 10 años: electrificación, automatización y digitalización. Aprovechar el potencial de estas tendencias depende de tres tecnologías conectadas: móvil, nube e IA. Trabajando en conjunto, estas tecnologías impulsarán la eficiencia y la productividad, al tiempo que permitirán servicios digitales y fáciles de usar, experiencias inmersivas y soluciones más sostenibles.
Sin la red móvil, ni la nube ni la IA pueden escalar realmente. Por eso es tan importante implementar plenamente esta próxima ola de conectividad avanzada, en concreto las capacidades superiores del 5G. De forma similar a los cambios tecnológicos anteriores que digitalizaron a los consumidores e impulsaron la rápida expansión de la economía de las aplicaciones, esta próxima ola de la telefonía móvil desatará la innovación en todos los sectores, transformará las empresas y desbloqueará nuevo valor de red.
Hacer realidad la próxima ola de la telefonía móvil
En los últimos años se ha producido un cambio fundamental en la forma en que construimos las redes móviles. En Ericsson, ahora construimos lo que denominamos redes programables abiertas. Son resilientes, eficientes desde el punto de vista energético y garantizan una experiencia de usuario superior en términos de disponibilidad, fiabilidad y velocidad.
Al mismo tiempo, una red programable puede gestionarse mediante software, lo que permite realizar cambios rápidos y un control flexible sobre el comportamiento de la red y los servicios que pueden lanzarse. Esto permite una conectividad más rápida, más segura y diferenciada, que básicamente consiste en niveles de servicio basados en prioridades que ofrecen soluciones a medida para cada cliente empresarial o gubernamental.
También estamos cambiando la forma en que los innovadores, los emprendedores y las empresas pueden aprovechar las características únicas de la red. Aunque la red móvil es la mayor plataforma que el mundo haya conocido jamás, solo ha funcionado en una dirección: de la red al usuario. Queremos hacerla bidireccional, para que los desarrolladores puedan interactuar con la red y utilizar sus capacidades únicas para innovar.
Estamos impulsando este cambio fundamental a través de las API de red. Se trata de interfaces estandarizadas que permiten que las redes móviles y las aplicaciones se comuniquen entre sí y que facilitan a los desarrolladores invocar recursos específicos de la red, como la calidad de servicio, la velocidad, la latencia y la ubicación, mediante un comando sencillo. Nuestra ambición es que millones de desarrolladores utilicen las tecnologías 5G para experimentar, innovar y crear aplicaciones revolucionarias.
El año pasado anunciamos una nueva alianza con algunos de los mayores operadores de telecomunicaciones del mundo. Abrirán sus redes para que las capacidades avanzadas de red sean fácilmente accesibles a través de una plataforma global para API de red agregadas. Esto dará lugar a nuevos casos de uso en banca, logística y fabricación, entre otros que aún no podemos imaginar.
Impactos reales de la conectividad avanzada
Hoy en día, muchos sectores industriales utilizan soluciones propietarias y carecen de una base tecnológica de conectividad única. Esto limita los beneficios de escala, como una mayor eficiencia y costes más bajos. Algunos ámbitos en los que nuestras redes estandarizadas pueden transformar un sector incluyen, entre otros, las redes privadas, las redes para primeros intervinientes y las conexiones a satélites denominadas redes no terrestres.
Junto con las API de red y otras innovaciones, estos nuevos tipos de redes permitirán a los fabricantes rediseñar los procesos de producción, a los minoristas utilizar la telefonía celular como principal tecnología de acceso en todas sus ubicaciones y a los servicios de emergencia y mensajería estar disponibles en todos los rincones del planeta. Constatamos estas mejoras de productividad de primera mano en nuestra fábrica conectada con 5G en Texas, donde la productividad laboral se ha duplicado gracias a nuevas tecnologías como los gemelos digitales.
Veamos más de cerca tres ejemplos de la próxima ola de innovación móvil:
Banda ancha de misión crítica permite una cooperación fluida entre los organismos de primeros intervinientes. Los sistemas médicos pueden informar de datos de pacientes en tiempo real, complementados con vídeo para obtener más información. El personal médico sobre el terreno puede recibir instrucciones inmediatas de los médicos y utilizar una amplia gama de nuevas aplicaciones, como el análisis de voz basado en IA, para supervisar el estado de la persona que llama y realizar un prediagnóstico preciso de, por ejemplo, infartos.
Los puertos son fundamentales para la economía mundial, ya que transfieren hasta el 90 % de los bienes del mundo. La mayoría busca la eficiencia operativa y la descarbonización. En Singapur, estamos desplegando conectividad avanzada 5G con Singtel en el puerto de Tuas para conectar los vehículos guiados automatizados (AGV) habilitados para 5G. Esto mejorará el seguimiento de los envíos en tiempo real y optimizará aún más las operaciones de grúas, permitiendo un transporte de carga fluido entre el muelle y los barcos, y viceversa.
Las API de red permitirán una protección antifraude mejorada en línea. Amazon Web Services está trabajando con Vonage y Ericsson para aprovechar las API y mejorar la seguridad móvil mediante funciones como la detección de intercambio de SIM y la autenticación segura, todo ello potenciado por la IA generativa.
Las empresas, los países y las regiones que lideran hoy con el 5G serán las potencias económicas y políticas del mañana, ya que cosecharán la mayor parte de la innovación. Del mismo modo que los ferrocarriles catalizaron la industrialización, las redes móviles de nivel superior remodelarán el panorama económico y político e impulsarán un crecimiento sostenible.
Estados Unidos y China han prosperado en la economía de plataformas de consumo porque fueron los primeros países en desplegar redes 4G a nivel nacional. India, Estados Unidos y China ya avanzan a toda velocidad en la era del 5G, junto con algunas zonas de Oriente Medio. Por ejemplo, China ya ha desplegado más de 10 000 redes privadas para digitalizar las empresas y lograr enormes ganancias de productividad. E India ha redoblado sus esfuerzos en 5G para desplegar más de un millón de celdas 5G en un año.
Europa, en cambio, se ha quedado atrás. En conjunto, se enfrenta ahora a una decisión con un impacto de gran alcance: o bien continúa por su camino de liderazgo mundial en regulación, o bien empieza a competir en innovación y en tecnologías como el 5G, tal como mi colega Jenny Lindqvist escribe en una nueva entrada de blog.
Soy optimista por naturaleza y siempre he creído que uno forja su propio futuro. La digitalización solo va a acelerarse, y el sector de las telecomunicaciones tiene una oportunidad única en la vida para generar un cambio transformador en las sociedades de todo el mundo. Los países tienen una gran decisión que tomar: ¿se comprometerán con el liderazgo tecnológico o se quedarán al margen?
Puede resultar difícil liberarnos colectivamente de las formas en que trabajábamos en el pasado, ya sea en una empresa, en un gobierno o dentro de la propia industria de las telecomunicaciones. Pero, como solía decir mi padre: «¿Cuándo es el mejor momento para plantar un árbol? Hace 40 años. ¿Cuándo es el segundo mejor momento? Hoy. Empieza ya».


