Cuando los hombres apoyan a las mujeres en el trabajo y en casa, todos salimos ganando
En el tiempo que lleva escribir esta publicación, mi marido, Scott, habrá recogido después del desayuno, paseado a nuestros perros y llevado a nuestros hijos a dar un paseo en bicicleta. Está plenamente comprometido como marido y padre, y eso no solo es bueno para mí, sino también para él… y para todos nosotros.
Hoy, LeanIn.Org lanza #LeanInTogether, una campaña de concienciación pública centrada en el importante papel que desempeñan los hombres para alcanzar la igualdad.
Cuando los hombres dan un paso al frente, todos ganan, empezando por ellos mismos. Los niños con padres involucrados son más felices, saludables y exitosos. Las parejas que comparten responsabilidades tienen matrimonios más sólidos y más relaciones sexuales. Los hombres que apoyan a las mujeres en el trabajo superan a sus colegas. Los equipos diversos obtienen mejores resultados.
Muchos hombres lo entienden y quieren saber cómo pueden aportar su parte. Aquí hay cinco medidas que los hombres pueden tomar para marcar la diferencia, tanto en casa como en la oficina:
1. Cuestionar la penalización por simpatía
Se espera que las mujeres sean amables, protectoras y compasivas; por eso, cuando se muestran firmes, contradicen nuestras expectativas y suelen caer peor. Esto puede tener un gran impacto en sus carreras. Pregúntese: ¿a quién es más probable que apoye y ascienda, al hombre con calificaciones altas en todos los aspectos o a la mujer con calificaciones igualmente altas, pero que no cae tan bien? Cuestione esta penalización por simpatía. Cuando oiga que llaman «agresiva» o «egoísta» a una colega, pregúntele a quien lo dijo: «¿Reaccionaría igual si un hombre hiciera lo mismo?». En muchos casos, la respuesta será no.
2. Hacer su parte de las «tareas de oficina»
Las mujeres terminan haciendo más de lo que les corresponde de las tareas de oficina, como tomar notas, organizar eventos y capacitar a quienes se incorporan. Estas tareas les quitan un tiempo valioso que podrían dedicar a responsabilidades centrales que hacen que se destaque a los empleados: quien toma notas con diligencia casi nunca aporta la observación decisiva en una reunión. Haga su parte para repartir las tareas de oficina de manera equitativa, incluso encargándose de algunas. Tendrá la oportunidad de colaborar con distintos colegas y desarrollar nuevas habilidades, y las investigaciones demuestran que los equipos son más eficaces cuando sus integrantes se ayudan. Por último, no caiga en la trampa de esperar que las mujeres asuman roles femeninos estereotípicos, como ser la «mamá del equipo» o quien organiza las fiestas.
3. Ser una pareja al 50/50
Puede que los días de June Cleaver y Carol Brady hayan quedado muy atrás, pero las mujeres todavía realizan la mayor parte del trabajo doméstico. Más mujeres que nunca son las principales proveedoras de ingresos o comparten esa responsabilidad, y aun así solo el 9 por ciento de las parejas con dos ingresos se reparten por igual el cuidado de los hijos, las tareas domésticas y el sustento económico. Esto significa que la mayoría de las mujeres trabaja una jornada completa y luego llega a casa para un segundo trabajo. Asegúrese de repartir equitativamente las tareas del hogar y no espere a que se lo pidan: tome la iniciativa cuando vea platos en el fregadero o se acumule la ropa para lavar. Hacer la parte que le corresponde da resultados. Los padres que ayudan con las tareas domésticas tienen más probabilidades de criar hijas que creen tener una gama más amplia de oportunidades laborales. ¿Y mencioné que las parejas que comparten las tareas del hogar tienen más relaciones sexuales? ¡La ropa sucia es «choreplay»!
4. Ser un padre activo
Simplemente no hay sustituto para un padre que se implica de forma directa. Los niños con padres involucrados tienen mayor autoestima, mejores habilidades cognitivas y sociales, menos problemas de conducta y mejores resultados académicos. Esto es cierto en todos los niveles de ingresos y con independencia del grado de implicación de las madres. Sea un padre activo y presente. Ayude con las tareas escolares, lean juntos, hablen de las experiencias cotidianas y los sueños de sus hijos. No tiene que ser perfecto: solo tiene que implicarse. Sus hijos no serán los únicos en beneficiarse; usted también. La paternidad está relacionada con una presión arterial más baja, menores tasas de enfermedades cardiovasculares y una vida más larga.
5. Hacer que el trabajo funcione para los padres
¡Este punto es para ustedes, gerentes! Para que los hombres hagan su parte en casa, necesitan apoyo en el trabajo. Las empresas deberían tener políticas favorables a las familias, como horarios flexibles y licencias por maternidad y paternidad, y los padres no deberían ser penalizados cuando deciden pasar tiempo con sus familias. Lamentablemente, a menudo lo son. Los estudios muestran que los hombres reciben evaluaciones de desempeño más bajas y sufren reducciones más pronunciadas en sus ingresos futuros que las mujeres después de ausentarse del trabajo por motivos familiares. Los hombres —y, por supuesto, las mujeres— deberían sentirse alentados tanto como profesionales como en su papel de padres.
Por último, las mujeres debemos animar y celebrar a nuestros maridos cuando se implican en casa. A mí me llevó más tiempo del que me gustaría admitir darme cuenta de que las mujeres no tenemos un gen mágico que nos haga mejores madres y de que no hay una forma correcta o incorrecta de limpiar la cocina. Scott tiene un estilo distinto como padre y no le molesta un poco de desorden, pero aporta sus propios talentos únicos a nuestro hogar. Gracias a él, nunca nos perdemos una fiesta de cumpleaños ni nos quedamos sin leche.
Estas cosas no son fáciles, pero si todos apoyamos a las mujeres como líderes y a los hombres como cuidadores, nos acercaremos a un mundo en el que nuestros hijos se sientan cómodos haciendo cualquier cosa, desde sentarse a la mesa de la cocina hasta ocupar la cabecera de la mesa.
Hombres, muestren al mundo cómo se implican por la igualdad. Y mujeres, celebren que los hombres se impliquen. Compártanlo con #LeanInTogether.
Visite leanintogether.org para conocer más medidas prácticas y cotidianas que los hombres pueden tomar para apoyar a las mujeres.
También puede leer aquí nuestros consejos para hombres en el trabajo y hombres en casa.
Este artículo se publica en colaboración con LinkedIn. La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde estas opiniones.
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Autora: Rachel Schall Thomas es la presidenta de LeanIn.Org.
Imagen: Una composición de cuatro fotografías muestra señales peatonales y para ciclistas con luces rojas y verdes, con una mujer. REUTERS/Fabrizio Bensch.

