Las mujeres de todos los niveles económicos son más vulnerables que los hombres a perder sus empleos por la tecnología, según un estudio publicado el miércoles por el Institute for Women's Policy Research.
Entre los puestos con más de un 90 por ciento de probabilidad de automatizarse se encontraban los de asistente administrativo, empleado de oficina, contable y cajero, todos ellos campos dominados por mujeres.
"Ya estamos viendo algo de eso con tareas que están siendo reemplazadas por computadoras", afirmó Chandra Childers, directora del estudio y investigadora sénior del IWPR.
Basándose en datos de la Oficina de Estadísticas Laborales y en investigaciones que analizan la posibilidad de automatización con la tecnología actual, los autores hallaron que el 58 por ciento de los trabajadores en riesgo eran mujeres.
Por cada siete hombres en ocupaciones con una probabilidad de automatización del 90 por ciento, hay 10 mujeres.
Los investigadores señalaron que, si bien las mujeres trabajan en los puestos con mayor probabilidad de automatización, también predominan en aquellos con el menor riesgo de automatización, como el cuidado infantil y la enfermería.
Estos puestos de cuidado tienden a pagar entre 20 000 y 25 000 dólares, un salario anual por debajo del umbral de pobreza para una familia de cuatro personas y muy inferior a los salarios de los puestos dominados por hombres que no corren riesgo de automatización, como los de directivos y legisladores.
"Necesitamos un impulso para mejorar la calidad de esos empleos", afirmó Childers refiriéndose al trabajo de cuidados.
La Oficina de Estadísticas Laborales prevé un aumento del 7 por ciento en el empleo entre 2016 y 2026, y es posible que se creen nuevos puestos de trabajo para las mujeres desplazadas, según afirmó Childers.
Otra posible solución para las mujeres en puestos de riesgo sería la formación para puestos con salarios más altos.
Pero para las mujeres que ya llevan años o décadas en sus carreras, adquirir nuevas habilidades puede resultar un desafío.
El cuidado de hijos o padres ancianos, responsabilidades que recaen de forma desproporcionada en las mujeres, deja poco tiempo para la formación, afirmó Childers.
La investigación no predice con qué rapidez se implantará la automatización de oficinas, sino que se centra en los puestos en los que la tecnología actual hace posible la automatización.
Childers señaló que el calendario dependerá en gran medida de los clientes y usuarios que interactúan con los trabajadores de estos puestos.
"Si la gente se acostumbra a la tecnología, la velocidad aumentará", afirmó, y señaló que los clientes al principio desconfiaban de las cajas de autopago, pero ahora las utilizan con regularidad.

