En la conferencia anual de la Comparative and International Education Society de la semana pasada, en Washington D. C., Najeeb Shafiqreunió un panel especial para rendir homenaje al trabajo de los economistas pioneros de la educación Martin Carnoy y George Psacharopoulos (antes del Banco Mundial). Martin y George fueron supervisados por Theodore Schultz, economista galardonado con el Premio Nobel, quien convirtió la teoría del capital humano en una fuerza importante, no solo en la economía, sino también en las ciencias sociales en general. Su trabajo allanó el camino para miles de investigadores que siguieron sus pasos.
Martin expresó su preocupación por los trabajadores. Dijo que el rendimiento de la educación es importante para los jóvenes desfavorecidos que intentan completar estudios universitarios y conseguir un buen empleo. También es fundamental para las personas pobres de los países en desarrollo que intentan dar educación a sus hijos.
Los hallazgos de George sobre las tasas de rendimiento de la educación siguen desempeñando un papel importante en la formulación de políticas educativas globales de gran alcance. Sostiene que la educación primaria debería ser el principal foco de los sistemas educativos nacionales, ya que se descubrió que su tasa de rendimiento era la más alta de todos los niveles educativos. Durante sus años en el Banco Mundial (1981-98), George supervisó la investigación educativa y la formulación de políticas. Influyó en el enfoque del Banco respecto de los préstamos destinados a promover la educación primaria, especialmente la inversión en la educación de las niñas en los países en desarrollo. En el panel, George instó a quienes trabajamos en educación a centrarnos en inversiones con altos rendimientos.
Tuve el honor de participar en el panel ante un público que llenaba la sala. Presenté mi investigación más reciente (en coautoría con mi colega Claudio Montenegro) sobre el rendimiento de la educación. Los hallazgos muestran:
El rendimiento de la educación es del 10 % por cada año de escolaridad;
El rendimiento de la educación es mayor para las mujeres que para los hombres;
El rendimiento de la educación terciaria es mayor que el de la educación primaria o secundaria; y
Se observa un patrón decreciente a lo largo del tiempo: a medida que aumenta el nivel educativo, el rendimiento tiende a disminuir, aunque solo modestamente.
Mi colega Alexandria Valerio también presentó The Skills Payoff in Low and Middle Income Countries. Su artículo analiza el rendimiento de la educación en ocho países (Armenia, Bolivia, Colombia, Georgia, Ghana, Kenia, Ucrania y Vietnam), a partir de datos de encuestas sobre habilidades cognitivas y no cognitivas. Los hallazgos son:
Un año de escolaridad se asocia con beneficios salariales positivos y significativos;
Unas mejores habilidades cognitivas generan beneficios significativos; y
Varias habilidades socioemocionales son importantes para los ingresos; la recompensa por ese tipo de habilidades varía de un país a otro.
Además, Alexandria mide el rendimiento de habilidades específicas para el mercado laboral. ¿Qué habilidades creen que ofrecen la mayor prima salarial? Sin duda, las habilidades informáticas ofrecen el mayor beneficio en todos los países, por encima de la educación y otras habilidades.
La sesión no solo celebró el trabajo de Martin y George, sino que también nos recordó la importancia de plantear las preguntas adecuadas, usar datos y realizar análisis profundos. Las inversiones con altos rendimientos, como la educación de las niñas y el desarrollo de la primera infancia, siguen siendo tan vitales como siempre, mientras continuamos buscando formas de medir el rendimiento social de la educación.
Este artículo apareció originalmente en Education for Global Development del Banco Mundial. La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde estas opiniones.
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Autor: Harry Anthony Patrinos es gerente del sector educativo del Banco Mundial.
Imagen: Estudiantes realizan un examen de ingreso a la universidad. REUTERS/Marcelo del Pozo.

