Puede que los científicos no se identifiquen fácilmente como emprendedores, pero sí es posible establecer una comparación entre el sector empresarial corporativo y la actividad científica. ¿Hay habilidades que tienen las mujeres en los negocios que las mujeres de ciencia puedan adquirir y de las que puedan beneficiarse? La intersección entre STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas), innovación, negocios y mujeres se abordó recientemente en un panel en la reunión de verano del Foro Económico Mundial (WEF) en Tianjin, China.
Las razones por las que las mujeres están poco representadas en las industrias STEM y el mundo académico son múltiples y complejas; sin embargo, uno de los principales obstáculos que analizamos es la falta de conocimientos empresariales entre las científicas STEM.
La economía del conocimiento actual requiere especialistas con formación que puedan aprovechar su capital de conocimientos en múltiples ámbitos. Por naturaleza, los científicos son especialistas motivados por las oportunidades y pueden, y deben, prosperar en la economía del conocimiento. Dirigir un laboratorio con éxito se parece mucho a dirigir una startup o una empresa. Los investigadores principales (PI) deben ser buenos en la captación de fondos, la gestión de equipos y proyectos, e incluso el marketing (por ejemplo, las cuentas de Twitter de los laboratorios). Curiosamente, la interfaz entre la ciencia y los negocios puede ser una buena oportunidad para que las científicas de STEM en el ámbito académico se familiaricen más con estas tareas y prosperen.
La propuesta que planteamos en el panel es que las científicas STEM se centren en adquirir más habilidades empresariales que las ayuden a prosperar tanto en el ámbito académico como en las industrias STEM, especialmente ahora que la distinción entre el mundo académico y los negocios se difumina y disminuyen las subvenciones para la investigación básica. En otras palabras, las científicas STEM necesitan más habilidades eficaces para llevar la investigación «del laboratorio al negocio».
Las estadísticas muestran que las empresas con mujeres en puestos ejecutivos obtienen buenos resultados: por ejemplo, las empresas de Fortune 1000 con una mujer en el máximo cargo registraron una rentabilidad media del 103,4 por ciento durante los mandatos de esas mujeres, frente a una rentabilidad media del 69,5 por ciento del índice bursátil S&P 500 en los mismos períodos. Otro estudio reciente, reseñado en Forbes, muestra que las empresas con mejores resultados financieros tienen el mayor número de mujeres en puestos de liderazgo. En pocas palabras, las mujeres destacan ampliamente en el entorno empresarial. ¿Puede aprovecharse este hecho para ayudar a las científicas STEM a alcanzar un éxito similar? Una forma de fomentar la mentalidad emprendedora entre las mujeres en STEM es ofrecer formación corporativa.
A continuación, dos ejemplos de cómo aplicar los conocimientos de un MBA puede involucrar y revitalizar a las mujeres en los campos STEM:
1. El programa ICorps de la Fundación Nacional de Ciencias de EE. UU. es un curso intensivo de MBA 2.0 de seis semanas basado en el programa Lean Launchpad desarrollado por Steve Blank. Estos cursos se imparten en universidades y centros universitarios de todo Estados Unidos y pronto se pondrán en marcha a escala mundial. Varios de los proyectos exitosos que se han lanzado tienen al frente, como directoras ejecutivas, a mujeres que antes eran investigadoras posdoctorales o estudiantes de doctorado y se desempeñaban como responsables de emprendimiento (EL) en los laboratorios de la tecnología. Mientras que las EL acaban convirtiéndose en directoras ejecutivas de una startup, los PI de ICorps suelen permanecer en sus laboratorios tras adquirir los conocimientos necesarios para llevar su investigación a un entorno de mercado, lo que normalmente revitaliza la investigación que realizan.
2. La Plataforma Europea de Mujeres Científicas coorganiza una serie de eventos titulada «Cerrar la brecha de género y acelerar el crecimiento innovador y sostenible» con EUWIIN (la Red de Mujeres Inventoras e Innovadoras de la Unión Europea). Esta iniciativa centrada en la igualdad de género forma parte de la Convención sobre la Innovación, cuyo objetivo es crear un entorno favorable a la innovación que facilite la transformación de grandes ideas en productos y servicios que generen crecimiento económico y empleo.
Las iniciativas de formación corporativa no solo empoderan a las mujeres en el ámbito académico STEM para que accedan a puestos más destacados, sino que también permitirán que un número significativo de ellas se incorpore a las industrias STEM y trabaje de forma eficiente en estrategias de transferencia tecnológica («del laboratorio al negocio»). Se necesitan más programas inspirados en el ámbito corporativo para que las mujeres en el mundo académico STEM puedan imaginar y alcanzar su potencial. Las científicas que participan en estos programas aprovechan sus conocimientos en beneficio de su investigación y de la sociedad en su conjunto.
Esta publicación apareció inicialmente en el blog Naturejobs el lunes 10 de noviembre de 2014.
Autores: Mande Holford es profesora adjunta en Hunter College, CUNY Graduate Center y el Museo Americano de Historia Natural. Ivana Gadjanski es investigadora y directora de proyectos en el Centro de I+D para Bioingeniería – BioIRC, y profesora adjunta en la Universidad Metropolitana de Belgrado, Serbia.
Imagen: La estudiante de posgrado Katie Bates trabaja en el Laboratorio de Nanomedicina de la Facultad de Farmacia de UCL en Londres, el 2 de mayo de 2013. REUTERS/Suzanne Plunkett

