En este video, Jamie McAuliffe, director ejecutivo de Education for Employment (EFE) – Global, afirma que debemos pasar de las palabras a la acción para abordar la crisis del desempleo juvenil. «Los jóvenes están frustrados y desalentados, y muchos sienten que se ha roto el contrato social», afirma McAuliffe. En este video del Foro Económico Mundial, insta a las empresas y los gobiernos a invertir en el futuro y ayudar a los jóvenes a desarrollar las competencias significativas que exige el mercado laboral.
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Sobre invertir en el futuro
Las cifras oficiales mundiales indican que 75 millones de jóvenes están desempleados, y eso ni siquiera incluye a quienes han dejado de buscar trabajo o están subempleados. Un cuarto de mil millones de jóvenes que no estudian ni trabajan están subempleados: representan una gran parte de los 1.2 mil millones de jóvenes menores de 25 años. Las empresas y los gobiernos deberían preocuparse por esta situación: si logramos reducir el desempleo juvenil en un 1%t, eso podría significar hasta 72 mil millones de dólares en nuevos ingresos. Debemos invertir en el futuro, y los jóvenes son los futuros consumidores y contribuyentes. Resulta paradójico que, en medio de una crisis mundial de empleo juvenil, haya puestos vacantes porque las empresas dicen que no encuentran el talento que necesitan. Hay jóvenes que terminan la escuela secundaria o la universidad con títulos, pero sin las competencias significativas que buscan las empresas.
Sobre encontrar soluciones
En Education for Employment hemos demostrado que funciona cambiar el proceso y comenzar por el lado de la demanda, es decir, el mercado. Preguntamos qué puestos se necesitan y cuáles son los sectores en crecimiento. Hablamos con las empresas para entender qué competencias necesitan y luego diseñamos programas para satisfacer esas necesidades. Todos nuestros empleadores dicen que lo más necesario son la comunicación, el trabajo en equipo y la capacidad de presentación. El énfasis está en las competencias no cognitivas, emprendedoras y creativas: habilidades interpersonales básicas que permitirán a un joven tener éxito, sea cual sea el sector en el que trabaje. Hay medidas que podemos tomar para crear programas de prácticas y aprendizaje que combinen los estudios con el trabajo. Ya se están llevando a cabo iniciativas de este tipo, y ahora hay que ampliarlas. Las pequeñas y medianas empresas de muchos mercados son motores de crecimiento: crean puestos de trabajo, no las grandes empresas. Debemos hacer más para crear una cantera de talento para ellas y ayudarlas a entender qué competencias contribuirán al crecimiento de sus plantillas. Debemos ayudar a los jóvenes a entender que incorporarse a una pequeña empresa puede ser tan gratificante como hacerlo a una más grande. Muchas vacantes se encuentran en oficios para los que las empresas no encuentran jóvenes, porque estos normalmente no han querido dedicarse a los oficios ni a los programas de aprendizaje. Debemos abordar la brecha entre las expectativas de los jóvenes y las de sus familias, que a veces pueden presionarlos para que acepten solo cierto tipo de empleo. Podemos ayudar a los jóvenes y a sus familias a entender que una trayectoria profesional vocacional es, de hecho, una opción viable y significativa.
Sobre los próximos pasos
Mi primera recomendación es que debemos empezar por algún lado. Las instituciones educativas pueden comenzar incorporando más experiencias prácticas a sus planes de estudio. Y las empresas pueden identificar la brecha de competencias e informar a la gente dónde estarán las competencias necesarias y los puestos de trabajo durante los próximos años. También pueden involucrar a sus voluntarios en la mentoría y participar en soluciones prácticas que no requieran mucho dinero ni tiempo. En segundo lugar, debemos pasar de las palabras a la acción. Movilicemos a nuestras comunidades, unámonos y trabajemos con las escuelas para cerrar la brecha de competencias. Debemos crear ecosistemas de apoyo para que los jóvenes emprendedores puedan crear las empresas del futuro. En tercer lugar, mi consejo es tener paciencia. El desempleo juvenil es un problema a largo plazo que no desaparecerá de la noche a la mañana. Pero si empezamos a movilizarnos y a construir, con el tiempo comenzaremos a ver un cambio real. Mi última recomendación es hablar con los jóvenes; hacerlos participar en el proceso y escuchar las historias de éxito de quienes han superado las dificultades para conseguir su primer empleo o iniciar un negocio y hacerlo crecer. Debemos hacer oír las voces de los jóvenes en el mundo para que puedan ser modelos a seguir para otros jóvenes que están perdiendo la esperanza. No podemos permitirnos perder a toda una generación. Renovemos el contrato social y ofrezcamos a los jóvenes un futuro mejor.
Autor: Jamie McAuliffe es director ejecutivo de Education for Employment.
Imagen: Solicitantes rellenan formularios durante una feria de empleo en el Southeast LA-Crenshaw WorkSource Center de Los Ángeles, el 20 de noviembre de 2009. REUTERS/Mario Anzuoni

