Drew Gilpin Faust es la primera mujer presidenta de Harvard. Sin embargo, cuando era niña, su madre solía decirle: «Este es un mundo de hombres, cariño, y serás feliz cuando lo reconozcas».
En este vídeo del Foro Económico Mundial, la historiadora Faust afirma que cerrar la brecha de género no solo tiene que ver con la equidad y los derechos humanos, sino también con construir sociedades mejores.
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Sobre un mundo cambiante
Cuando me convertí en presidenta de Harvard, muchas personas me preguntaron si aquello era la realización de un sueño de infancia. Mi respuesta siempre ha sido que habría tenido que estar loca para aspirar a ser presidenta de Harvard de niña o adolescente, porque en aquel entonces no había mujeres entre el profesorado de Harvard. Y ese es otro testimonio de cuánto han cambiado las cosas. El argumento a favor de cerrar la brecha de género es que así se construyen sociedades mejores para todos. Las sociedades en las que las mujeres tienen pleno empleo son mucho más exitosas. Hay análisis económicos que muestran, por ejemplo, que en la zona europea se produciría un aumento significativo —de hasta un 10 % del PIB— si los niveles de empleo de mujeres y hombres fueran similares. También vemos indicios de que las empresas con mujeres en sus consejos de administración tienden a obtener mejores resultados. No se trata solo de una buena práctica ni de ser equitativos y justos al incluir a las mujeres; también se obtienen mejores resultados para todos.
Sobre el liderazgo de las mujeres
A menudo me preguntan si existe alguna característica particular del liderazgo de las mujeres, y siempre quiero dejar claro que las mujeres y los hombres presentan una enorme diversidad. Pero, al menos en la sociedad estadounidense, muchas mujeres se crían de una manera que las anima a escuchar, a conciliar, a analizar detenidamente los riesgos y a comprender los valores colectivos más allá de los objetivos individuales; ese conjunto de atributos puede ser útil para una persona líder. La educación empodera enormemente a las mujeres en todas partes del mundo. Podemos ver que las sociedades en las que las mujeres reciben educación son sociedades con trayectorias de sólido crecimiento económico. Y creo que debemos educar a la gente sobre las cuestiones relacionadas con la brecha de género. Educarla para que pueda contribuir a cerrar esa brecha y para que comprenda lo importante que es hacerlo.
Sobre cómo cerrar la brecha de género
Al pensar en las percepciones erróneas relacionadas con la brecha de género, destacaría la falta de comprensión en el mundo desarrollado sobre todo lo que aún queda por hacer. Si pensamos en todo lo que se ha logrado: el 20 % de mujeres en el Senado, cuando no había ninguna senadora cuando nací. Pero sigue siendo solo el 20 %. Tenemos que seguir recordando a la gente… que eso no basta. Las mujeres representan, de hecho, más del 50 % de la población, y seguimos teniendo estas grandes brechas. Debemos comprender cuánto queda aún por hacer. Y, al pensar en el mundo en su conjunto, debemos entender cuán distintas son las circunstancias en cuanto a resultados de salud, seguridad personal y acceso a la educación para las mujeres del mundo en desarrollo.
Autora: Drew Gilpin Faust es presidenta de la Universidad de Harvard.
Imagen: Se realizan obras de construcción en el edificio The Shard (al fondo) mientras los visitantes posan en el balcón del centro comercial One New Change, en Londres, el 16 de noviembre de 2010. REUTERS/Suzanne Plunkett

