Las huelgas de docentes en Virginia Occidental, Oklahoma y Kentucky están llamando la atención sobre la grave situación de la financiación de la educación pública en esos estados de EE. UU. Pero no valorar a los educadores es un problema de alcance nacional: en general, los docentes estadounidenses perciben algunos de los salarios relativos más bajos entre los educadores de cualquier país desarrollado.
De hecho, los salarios de los docentes de secundaria de EE. UU. solo superan a los de la República Checa cuando se comparan con los de colegas con niveles educativos similares, según la OCDE:

Así se distribuyen por estado: los docentes de Virginia Occidental, Oklahoma, Misisipi y Dakota del Sur son los peor pagados del país. Los de Kentucky están en el 50 % inferior:

Tras ir a la huelga el mes pasado, los docentes de Virginia Occidental consiguieron un aumento salarial del 5 % para ellos y otros empleados estatales.
La semana pasada, el gobernador de Oklahoma firmó un proyecto de ley que concedería a los docentes un aumento salarial de 6.100 dólares.
Pero el sindicato de docentes de Oklahoma afirma que eso ni siquiera empieza a abordar el problema sistémico más amplio de los recortes de impuestos estatales, que reducen la financiación de la educación pública. «Este paquete no compensa las carencias causadas por las semanas de cuatro días y las aulas superpobladas, que privan a los niños de la atención individualizada que necesitan», afirma el sindicato.

