Cuando piensas en los grandes nombres de la tecnología que han revolucionado la forma en que trabajamos, es probable que Evelyn Berezin no te venga a la mente.
Sin embargo, ella desarrolló el primer procesador de textos informatizado, que contribuyó a sentar las bases de la era digital que dio lugar a figuras como Bill Gates, de Microsoft, Steve Jobs, de Apple, y Tim Berners-Lee, el inventor de la web.
Berezin, que falleció recientemente a los 93 años, fue una visionaria de la informática cuyo invento, la Data Secretary, marcó el inicio del fin de los grupos de mecanógrafas. La máquina permitía a las secretarias editar, cortar, pegar y borrar texto sin tener que volver a escribir páginas enteras estropeadas por errores ni duplicarlas para una distribución más amplia.
También se le atribuye la creación de uno de los primeros sistemas informatizados de reserva de vuelos.
Inventora, ingeniera y emprendedora
En 1969, Berezin fundó una empresa llamada Redactron para fabricar y vender la Data Secretary. En su calidad de fundadora y presidenta, captó como clientes a bufetes de abogados y empresas, que pronto percibieron el potencial de la máquina para reducir los costes laborales.
Mientras que los competidores de Redactron en el negocio del procesamiento de textos se basaban en relés y cintas electrónicas, el diseño avanzado de la Data Secretary incorporaba los primeros chips semiconductores y lógica programable para registrar y recuperar las pulsaciones de teclado para su edición.
Berezin incluso diseñó algunos de los semiconductores ella misma. En un sector dominado por hombres, era una figura única: una inventora e ingeniera y fundadora de una de las primeras empresas emergentes de tecnología.
Los clientes que compraban la Data Secretary recibían una unidad del tamaño de un pequeño frigorífico, que no tenía pantalla y utilizaba una máquina de escribir IBM Selectric como teclado e impresora. Era lenta, torpe y ruidosa, pero también técnicamente sofisticada y, durante un tiempo, el negocio floreció.
Las versiones posteriores incorporaban pantallas, consolas de menor tamaño e impresoras independientes, y ofrecían mayor velocidad de procesamiento y mejor rendimiento.
Fabricantes como IBM no tardaron en incorporar chips informáticos a diseños competidores, y llegó al mercado una oleada de procesadores de textos.
Poco después, algunas de las tareas de secretaría que Berezin había intentado agilizar quedaron obsoletas. La revolución del procesamiento de textos había mejorado tanto la eficiencia que muchos empleos de mecanografía desaparecieron.
Pero, además de eliminar empleos, la era informática que siguió también creó innumerables puestos nuevos.

Hoy en día, las tecnologías de la Cuarta Revolución Industrial están dando paso a una era de rápido cambio e innovación, que transformará los mercados laborales mundiales en los próximos años. Según el Informe sobre el Futuro del Empleo 2018 del Foro Económico Mundial, en 2022 una disminución del 10 % de los empleos existentes se verá compensada por un aumento del 11 % en la aparición de nuevos puestos.
Al igual que las secretarias en los años posteriores a la llegada del procesador de textos que ahorraba trabajo, las personas con mayor riesgo de despido probablemente ocupen puestos administrativos de tareas rutinarias que pueden automatizarse fácilmente.
La Data Secretary cumplió la intención de su diseñador de facilitar la vida de las secretarias. Sin embargo, Berezin declaró al New York Times en 2017 que, cuando la desarrolló, no se le había ocurrido que pudiera poner en peligro los empleos de las mujeres.

