LONDRES, 7 de septiembre (Thomson Reuters Foundation). Una empresaria afgana espera inspirar a una nueva generación de mujeres utilizando su agencia de viajes para ayudar a estudiantes a conseguir plazas en universidades de Turquía, Rusia y Europa y luego abrirse camino en profesiones dominadas por hombres.
Marjana Sadi, de 21 años, fundó Banoo Travel Agency en un mercado del centro de Kabul hace casi un año. Allí trabajan ahora ocho jóvenes empleadas bajo retratos de exitosas mujeres afganas.
Sadi dijo que creó la empresa tras escuchar a muchas mujeres quejarse de las dificultades para conseguir trabajo, ya que no podían acceder a universidades extranjeras. Hasta ahora, su empresa ha conseguido plazas para más de 35 mujeres.
«Había sido presentadora de radio durante más de 3 años y estaba harta de oír que algunos trabajos eran exclusivamente para hombres y que las mujeres no tenían las aptitudes necesarias para esos puestos, así que decidí crear mi propia empresa», dijo Sadi a Thomson Reuters Foundation en una entrevista telefónica desde Kabul.
Sadi dijo que su padre y su hermano la ayudaron con los 50.000 dólares necesarios para fundar Banoo Travel Agency, y que unas amigas del Ministerio de Asuntos de la Mujer la pusieron en contacto con universidades extranjeras para conseguir plazas para mujeres que querían estudiar fuera del país.
Dijo que el último año su agencia de viajes consiguió plazas universitarias para 35 chicas en Turquía y que actualmente trabajan para enviar a algunas mujeres a Rusia y la India. Añadió que el siguiente objetivo eran las universidades de Europa.
Una estudiante, Muazama, que no quiso dar su apellido, se prepara para ir a la Universidad de Estambul a cursar periodismo. Banoo se encarga de su visado, el viaje y la admisión universitaria a un costo menor del que ella habría podido conseguir por su cuenta. «Siempre quise continuar mis estudios, pero nunca tuve los medios para hacerlo; Marjana me ayudó a conseguir la admisión en la Universidad de Estambul por un 50 por ciento menos», dijo Muazama por teléfono.
Según un informe del Banco Mundial, alrededor del 76 por ciento de las mujeres mayores de 15 años en Afganistán son analfabetas.
Aunque las mujeres afganas recuperaron el derecho a ir a la escuela, votar y trabajar después del derrocamiento en 2001 de los talibanes ultraconservadores, la crisis económica y de seguridad del país dificulta el acceso de las mujeres a la educación.
Muchas áreas de la sociedad afgana siguen estando dominadas por hombres, y los cambios suelen avanzar despacio y de manera desigual.
En mayo comenzó a emitir un nuevo canal de televisión dedicado a las mujeres, con presentadoras y productoras exclusivamente mujeres, mientras que Shaista Waiz, refugiada y primera piloto afgana, acaparó la atención con su intento de convertirse en la primera mujer afgana en dar la vuelta al mundo en solitario.
Sadi, que nunca ha estudiado en el extranjero, pero ha visitado la India y Turquía, dijo que esperaba poder formar parte pronto de los estudiantes que se marchan al extranjero para vivir la experiencia universitaria y comenzar una nueva carrera.
«A través de mi propia agencia de viajes, planeo continuar mi educación superior en Administración de Empresas en los próximos dos años, en Turquía o la India», dijo.


