Este es el enorme impacto que la emancipación de la mujer tuvo en el crecimiento económico

A customer pays her lunch bill at the Other Side Cafe in Boston, Massachusetts in this file photo taken on October 1, 2009. U.S. retailers gave investors an early Christmas present, posting their first monthly sales increase in more than a year and suggesting that wounded consumers might begin to heal in time for the crucial holiday season October 8, 2009. REUTERS/Jessica Rinaldi/Files (UNITED STATES BUSINESS POLITICS) - GM1E5A81SZP01
What are the implications when we expand women’s economic rights?Image: REUTERS/Jessica Rinaldi/Files
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Países como Inglaterra, Estados Unidos, Canadá y Australia concedieron derechos de propiedad a las mujeres casadas en el siglo XIX. La columna utiliza datos censales y económicos de EE. UU. de la época para demostrar que el impacto fue financiero además de social. Las mujeres conservaban más activos en efectivo en los estados de EE. UU. que reconocieron estos derechos. Esto redujo los tipos de interés y aceleró la industrialización en estas regiones.

La Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer de las Naciones Unidas define su objetivo político como "Empoderamiento económico de la mujer en el mundo laboral cambiante" (Naciones Unidas 2017). Pero ¿cuáles son las implicaciones cuando ampliamos los derechos económicos de la mujer?

Los derechos de propiedad son fundamentales para la capacidad del capitalismo de asignar recursos de manera eficiente. La importancia de los derechos económicos para el crecimiento se ha estudiado exhaustivamente, a partir de La Porta et al. (1997, 1998). En uno de los mayores logros del movimiento feminista, países de derecho consuetudinario como Inglaterra, Estados Unidos, Canadá y Australia comenzaron a conceder derechos de propiedad a las mujeres casadas en la segunda mitad del siglo XIX, eliminando la desventaja económica impuesta a las mujeres casadas por la doctrina del derecho consuetudinario conocida como «coverture». En el plano social, es difícil exagerar la trascendencia de esta revolución para las mujeres. Quizás solo sea comparable con la conquista del derecho al voto.

Centrándonos en la experiencia estadounidense, utilizamos el fin de la coverture como forma de estudiar la importancia de los derechos de propiedad para la economía. Comprobamos que cuando se concedieron derechos económicos a las mujeres se amplió notablemente el mercado financiero y aumentó el crecimiento económico (Hazan et al. 2018).

La propiedad bajo la coverture

Bajo la coverture, los bienes matrimoniales se dividían en dos tipos.

  • Bienes personales o muebles. Se trataba de cualquier bien que pudiera trasladarse literalmente, como ropa, dinero, acciones, bonos y, lo que es importante, depósitos bancarios. Al contraer matrimonio, este bien pasaba inmediatamente a ser propiedad del marido.

  • Bienes inmuebles. Incluía casas y terrenos, que quedaban bajo el control del marido pero permanecían a nombre de la mujer. El marido podía arrendar la tierra de su esposa y quedarse con los ingresos, pero no podía venderla sin su permiso. Cuando el matrimonio terminaba (generalmente por fallecimiento), los bienes inmuebles permanecían en poder de la familia de la mujer.

Consideremos los incentivos perversos que creaba la coverture. Para una mujer soltera habría sido imprudente depositar dinero en un banco, o mantener cualquier otro activo que no fuera un bien inmueble, porque su futuro marido simplemente se lo quitaría. Los padres que quisieran hacer regalos o legados a sus hijas también habrían dudado igualmente en depositar dinero en un banco, y habrían optado por bienes inmuebles.

Un menor volumen de depósitos bancarios significaría también que los bancos prestaban menos dinero, un resultado desafortunado durante la revolución industrial. Estudiamos las implicaciones para los mercados financieros y el crecimiento, pero Kahn (1996) también comprobó que los derechos de propiedad de las mujeres propiciaron un mayor número de patentes registradas por mujeres, mientras que Geddes et al. (2012) constataron que estos derechos llevaron a una mayor inversión en la educación de las niñas. En una serie de trabajos, Koudijs y Salisbury (2016, 2018) y Koudijs et al. (2018) estudiaron los efectos de leyes relacionadas que eximían los activos de una mujer casada de los acreedores de su marido, sobre la asunción de riesgos y la selección matrimonial.

El impacto de la concesión de derechos de propiedad en Estados Unidos

Los derechos de propiedad se concedieron a las mujeres casadas en Estados Unidos estado por estado (Geddes y Lueck 2002), lo que nos permite comparar los resultados económicos de los estados que reconocieron estos derechos con los que no lo hicieron. Massachusetts (1846) fue el primer estado en conceder derechos a las mujeres. En 1920, todos los estados menos cuatro lo habían hecho.

El censo de Estados Unidos preguntó por la posesión de bienes inmuebles y muebles en 1860 y 1870. Entre estos años, seis estados concedieron derechos de propiedad a las mujeres. Descartamos Colorado y Wyoming, que entonces eran pequeños, y nos quedan Illinois, Minnesota, Nuevo Hampshire y Ohio, y comprobamos que los hogares invirtieron más en bienes muebles.

La figura 1 muestra los condados de estos cuatro estados que limitan con otros estados. Consideremos un condado de Ohio que limita con un condado de Pensilvania. Las personas a cada lado de esta frontera son similares y, por tanto, sirven como grupos de control naturales. Aprovechando el hecho de que Ohio concedió derechos, comparamos las carteras de las personas a ambos lados de la frontera.

Figura 1 Estados que concedieron derechos entre 1860 y 1870 junto con sus vecinos

Image: Fuente: Hazan et al. (2018), a partir de datos del censo de EE. UU.

Comprobamos que, tras la concesión de derechos, más personas poseían al menos algún bien mueble (cuentas bancarias) y más personas no tenían bienes inmuebles. De media, estimamos que los activos personales aumentaron hasta un 15 % tras la concesión de derechos económicos.

La Oficina del Interventor de la Moneda es una de las agencias federales de EE. UU. encargadas de supervisar el sector financiero. Su informe de 1920 muestra los depósitos y préstamos de los bancos nacionales por estado y año, desde 1865 como mínimo.

Tras la concesión de derechos, aumentó el crecimiento de los depósitos y préstamos. Los datos relacionados también muestran una reducción de aproximadamente 80 puntos básicos en los tipos de interés, un cambio considerable si se tiene en cuenta que el tipo de interés medio era del 8 %. Esto tiene sentido: si las personas depositan más dinero en los bancos, estos reducen los tipos de interés que cobran a los prestatarios para poder prestar el efectivo adicional.

La figura 2 muestra este efecto de forma visual. Representamos el tipo de interés de cada estado y cada año, restando la media nacional de ese año para controlar los ciclos económicos normales. A continuación, representamos estos tipos de interés en relación con el año en que un estado concreto concedió derechos a las mujeres. Observamos un descenso significativo de los tipos de interés tras la concesión de derechos, lo que es coherente con un aumento de la oferta de fondos prestables.

Figura 2 Tipos de interés antes y después de los derechos de las mujeres

Image: Fuente: Hazan et al. (2018), a partir de datos de la Oficina del Interventor de la Moneda.

Si los bancos prestan más dinero tras la concesión de derechos de propiedad a las mujeres, también cabe esperar una mayor industrialización. La figura 3 muestra cómo influye el reconocimiento de los derechos de las mujeres en la proporción de la fuerza laboral masculina de un estado dedicada a actividades no agrícolas (manufactura).

Figura 3 Cambio en el empleo no agrícola tras los derechos de las mujeres

Image: Fuente: Hazan et al. (2018).

Antes de que se concedan derechos de propiedad a las mujeres no hay una tendencia clara. Posteriormente, se produce un aumento de la industrialización. Este resultado también se mantiene cuando utilizamos una estrategia similar (descrita en la figura 1) en la que comparamos las fronteras de estados vecinos, uno de los cuales concedió derechos. Curiosamente, comprobamos que el crecimiento de la industrialización se orientó en gran medida hacia sectores que utilizaban más capital por trabajador, según el censo de manufacturas de 1850.

Es difícil exagerar la trascendencia social del fin de la coverture para las mujeres. Lo que quizá resultó inesperado en aquel momento fue su significado financiero para los mercados y el crecimiento económico. Nuestros hallazgos se basan en la experiencia de las mujeres en Estados Unidos, pero muestran con claridad cómo ampliar los derechos económicos a las mujeres, o a minorías oprimidas, puede generar crecimiento económico.

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