¿Crees que ya perdiste la oportunidad de aprender otro idioma? Te equivocas

Teacher Kennis Wong (L) points to Chinese characters on the board at Broadway Elementary School in Venice, Los Angeles, California, April 11, 2011. The school launched one of only two English-Mandarin Chinese dual-language immersion programs in the Los Angeles Unified School District in September 2010. REUTERS/Lucy Nicholson (UNITED STATES - Tags: EDUCATION SOCIETY) - RTR2L4D4
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A menudo se piensa que es mejor empezar a aprender un segundo idioma a una edad temprana. Sin embargo, las investigaciones demuestran que esto no es necesariamente cierto. De hecho, la mejor edad para empezar a aprender un segundo idioma puede variar considerablemente, según cómo se aprenda.

La creencia de que los niños pequeños aprenden idiomas mejor se basa en la observación de que aprenden a hablar su lengua materna con una habilidad extraordinaria desde muy pequeños.

Antes de poder sumar dos números pequeños o atarse los cordones, la mayoría de los niños alcanza en su lengua materna una fluidez que despierta la envidia de quienes aprenden idiomas en la edad adulta.

Por qué ser más joven no siempre es mejor

Dos teorías de la década de 1960 siguen influyendo considerablemente en la forma en que explicamos este fenómeno.

La teoría de «la gramática universal» propone que los niños nacen con un conocimiento instintivo de las reglas lingüísticas comunes a todos los seres humanos. Al exponerse a un idioma específico, como el inglés o el árabe, los niños simplemente completan los detalles de esas reglas, lo que hace que el proceso de aprendizaje sea rápido y eficaz.

La otra teoría, conocida como la «hipótesis del período crítico», sostiene que, alrededor de la pubertad, la mayoría perdemos acceso al mecanismo que nos permitía aprender idiomas con tanta eficacia durante la infancia. Estas teorías han sido cuestionadas, pero aun así siguen teniendo influencia.

Sin embargo, pese a lo que sugieren estas teorías, las investigaciones sobre los resultados del aprendizaje de idiomas demuestran que ser más joven no siempre es mejor.

En algunos contextos de aprendizaje y enseñanza de idiomas, los alumnos de más edad pueden tener más éxito que los niños pequeños. Todo depende de cómo se aprenda el idioma.

La inmersión lingüística es lo mejor para los niños pequeños

Vivir, aprender y jugar regularmente en un entorno donde se habla un segundo idioma es un contexto de aprendizaje ideal para los niños pequeños. Las investigaciones demuestran claramente que los niños pequeños pueden alcanzar la fluidez en más de un idioma al mismo tiempo, siempre que tengan suficiente contacto con abundante material lingüístico en cada idioma. En este contexto, es mejor empezar lo antes posible.

El aprendizaje en el aula es lo mejor para los adolescentes más jóvenes

Aprender idiomas en las clases escolares es un contexto completamente distinto. Lo habitual es tener una o más clases de una hora por semana.

Para aprender con tan poca exposición a abundante material lingüístico se necesitan habilidades metacognitivas que normalmente no se desarrollan hasta los primeros años de la adolescencia.

Para esta modalidad de aprendizaje de idiomas, los últimos años de la escuela primaria son un momento ideal para empezar, pues permiten maximizar el equilibrio entre el desarrollo de las habilidades metacognitivas y la cantidad de años consecutivos de estudio disponibles antes de terminar la escuela.

El aprendizaje autodidacta es lo mejor para los adultos

Por supuesto, hay adultos que deciden empezar a aprender un segundo idioma por su cuenta. Pueden comprar un libro de estudio, inscribirse en un curso en línea, adquirir una aplicación o apuntarse a clases de conversación presenciales o virtuales.

Para tener éxito en este contexto de aprendizaje se necesita una serie de habilidades que normalmente no se desarrollan hasta la edad adulta, incluida la capacidad de mantenerse motivado por cuenta propia. Por tanto, es más probable que el aprendizaje autodirigido de un segundo idioma sea eficaz para los adultos que para los alumnos más jóvenes.

Cómo aplicar esto a la educación

¿Qué nos dice esto sobre cuándo deberíamos empezar a enseñar segundos idiomas a los niños? En cuanto al desarrollo del dominio del idioma, el mensaje está bastante claro.

Si podemos ofrecer mucha exposición a un uso rico del idioma, la primera infancia es mejor. Si la única oportunidad de aprender un segundo idioma consiste en clases más tradicionales, es probable que los últimos años de la escuela primaria sean tan adecuados como la primera infancia.

Sin embargo, si el aprendizaje de idiomas depende de la autodirección, es más probable que tenga éxito una vez que el alumno haya alcanzado la edad adulta.

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