Las personas interesantes tienen un magnetismo especial. Cuentan historias increíbles y llevan vidas poco comunes. Pero ¿qué las hace tan cautivadoras?
Por encima de todo, sienten curiosidad. Una persona interesante siempre está entusiasmada por explorar el mundo, y esa energía se irradia a su alrededor.
Algunas personas son interesantes por naturaleza, pero también hay formas deaprendera resultar más cautivador. El Dr. Clair Nixon es conocido en toda Texas A&M como un profesor de contabilidad increíblemente interesante (un oxímoron, si alguna vez lo hubo). La contabilidad es una materia difícil de hacer interesante y divertida, y eso es lo que hace tan especial al Dr. Nixon. Se le da tan bien hacer que las cosas resulten interesantes que no solo enseña contabilidad, sino que también da conferencias sobre cómo ser más interesante.
De hecho, cualquiera puede aprender a ser más interesante, lo cual es estupendo, porque ser interesante puede ayudarte a ampliar tu red de contactos, conseguir más clientes y liderar con mayor eficacia.
Hay varios hábitos que muchas personas interesantes tienen en común. A veces surgen de forma natural, pero con más frecuencia son fruto de un esfuerzo consciente. Esto es lo que hacen para resultar cautivadoras, diferentes e hipnóticas.
Son apasionadas. Jane Goodall, una persona indudablemente interesante, dejó su hogar en Inglaterra y se trasladó a Tanzania a los 26 años para empezar a estudiar a los chimpancés. Ese estudio se convirtió en el trabajo de su vida, y Goodall se entregó por completo a su causa e inspiró a muchas otras personas a hacer lo mismo. Las personas interesantes no solo tienen intereses: tienen pasiones y se dedican plenamente a ellas.
Prueban cosas nuevas. Las personas interesantes hacen lo que les interesa. Saben lo que quieren y son lo bastante valientes para dar los pasos necesarios para conseguirlo. A menudo, eso significa probar cosas nuevas, que al principio no se les suelen dar nada bien. Buscar experiencias nuevas también mejora el estado de ánimo, y las personas felices son magnéticas y mucho más interesantes que las que siempre están de mal humor.
No ocultan sus rarezas. Las personas interesantes suelen tener preferencias poco comunes que se salen de la norma. Son abiertas y no se avergüenzan de quiénes son, por lo que todos pueden apreciar esas tendencias tan interesantes. El multimillonario Warren Buffett, por ejemplo, nunca ha encajado en el estilo de vida lujoso. En cambio, todavía vive en la misma casa modesta que compró en 1958 por 31.500 dólares. Puede parecer curioso —o incluso extraño— que un hombre tan increíblemente rico viva con tanta austeridad, pero Buffett no renuncia a sus preferencias por lo que los demás esperan de él.
No se dejan llevar por la corriente. Nada es más aburrido que seguir a los demás, y las personas interesantes se empeñan en abrirse camino por su cuenta. A menudo no hay nada malo en lo que hace todo el mundo; sencillamente, las personas interesantes son innovadoras y rompen con el conformismo para perseguir ideas nuevas, emocionantes y, sí, interesantes.
Dejan el ego en la puerta. Una persona egocéntrica nunca es interesante. Quienes tienen un ego desmesurado siempre están presumiendo y preocupándose por la impresión que causan. Es agotador y, además, poco sincero. Pensemos en Oprah Winfrey, una persona interesante einteresada. En un discurso dirigido a la promoción de 2008 de la Universidad de Stanford, dijo: «El truco está en aprender a dejar el ego en la puerta y empezar a escuchar el instinto. Todas las decisiones acertadas que he tomado —todas las decisiones acertadas que he tomado en mi vida— han venido de mi instinto. Y todas las decisiones equivocadas que he tomado se debieron a que no escuché esa voz más profunda dentro de mí». El consejo de Oprah es muy importante: escucha tus valores, objetivos y ambiciones, en vez de preocuparte por lo que te hará quedar bien.
Siempre están aprendiendo. Para las personas interesantes, el mundo ofrece posibilidades infinitas. Esa curiosidad por lo desconocido las lleva a aprender constantemente, impulsadas por un deseo inagotable de descubrir lo que aún no conocen. A pesar de su inteligencia y sus logros, Albert Einstein conservó durante toda su vida un asombro que lo llevó a seguir haciéndose preguntas sobre el mundo. Como Einstein, las personas interesantes viven en un estado constante de asombro.
Comparten lo que descubren. Lo único que las personas interesantes disfrutan tanto como aprender es compartir sus descubrimientos con los demás. Algunas cuentan historias cautivadoras sobre sus emocionantes viajes, pero hay mucho más. Las personas interesantes lo son porque prestan atención a su interlocutor para descubrir qué despierta su interés. No comparten para exhibir todas las cosas interesantes que han hecho, sino para que los demás disfruten.
No les preocupa lo que los demás piensen de ellas. Nada resulta menos interesante que alguien que oculta su verdadero yo por miedo a que no guste a los demás. En cambio, las personas interesantes son fieles a sí mismas estén donde estén, con quien estén y hagan lo que hagan. Son auténticas hasta el extremo. El célebre escritor inglés Charles Dickens fue un ejemplo de ello. Sin importar dónde trabajara, ya fuera en casa de un amigo o en un hotel, llevaba consigo plumas y objetos concretos y los colocaba con precisión. Aunque su comportamiento pudiera parecer extraño, siempre fue fiel a sí mismo.
En resumen
Puede que no siempre sea fácil incorporar estos hábitos a la vida cotidiana, pero eso es lo que hace interesantes a quienes lo consiguen: van a contracorriente, y eso es indudablemente interesante. Aunque sé que ya eres una persona interesante, no olvides seguir explorando el mundo y siendo fiel a ti mismo.
SOBRE EL AUTOR:
Dr. Travis Bradberry es coautor, galardonado, del libro superventas número uno, Inteligencia emocional 2.0, y cofundador de TalentSmart, el proveedor líder mundial de pruebas de inteligencia emocional y formación, que presta servicios a más del 75% de las empresas de Fortune 500. Sus libros superventas se han traducido a 25 idiomas y están disponibles en más de 150 países. El Dr. Bradberry ha escrito para estos medios o ha sido citado por ellos: Newsweek, TIME, BusinessWeek, Fortune, Forbes, Fast Company, Inc., USA Today, The Wall Street Journal, The Washington Post, y The Harvard Business Review.

