Cuando se trata de hacer que un país, una ciudad o una organización sean competitivos, hay un ingrediente esencial: las personas.
Durante los últimos seis años, el Índice Global de Competitividad del Talento (GTCI) ha clasificado países y grandes ciudades según su capacidad para atraer, desarrollar y retener talento.

El GTCI es un informe anual de evaluación comparativa elaborado por la escuela de negocios internacional INSEAD junto con The Adecco Group y Tata Communications. Mide y clasifica 119 países y 90 ciudades según su capacidad para desarrollar, atraer y retener talento.
Veamos más de cerca los lugares que ocuparon los primeros puestos en la clasificación de 2018, presentada durante la Reunión Anual del Foro Económico Mundial en Davos.

Los cinco mejores países
El estudio mide el desempeño de los países —119 en el índice— mediante seis pilares:
«Habilitar»analiza los entornos normativo, de mercado, empresarial y laboral, y si estos ayudan a atraer a las personas o las disuaden.
«Atraer»evalúa cuán abierto es un país o una ciudad al talento externo —ya sean personas o empresas— y también a quienes proceden de entornos desfavorecidos, a las mujeres y a las personas mayores.
«Desarrollar»examina hasta qué punto un país o una ciudad desarrolla a su población, por ejemplo, mediante un buen sistema educativo que ofrezca aprendizaje permanente.
«Retener»analiza qué tan agradable es vivir allí; uno de los principales componentes de la retención del talento es la calidad de vida.
«Competencias vocacionales y técnicas»mide la disponibilidad de trabajadores con competencias vocacionales y técnicas.
«Competencias de conocimiento global»analiza la disponibilidad de competencias de conocimiento global (trabajadores en puestos profesionales, directivos o de liderazgo).

Suiza, que ocupa el primer puesto, obtiene buenos resultados en los seis pilares, pero destaca especialmente en la retención del talento y ofrece «un entorno económico ideal en cuanto a sus entornos normativo, de mercado, empresarial y laboral».
Le sigue Singapur, que ocupa el primer puesto en la categoría Habilitar por su capacidad para atraer talento del extranjero.
Estados Unidos ocupa el tercer puesto y obtiene resultados especialmente buenos en el pilar Desarrollar. Esto se debe en parte a su destacada red de universidades y a las oportunidades de desarrollo profesional. Como resultado, Estados Unidos cuenta con una reserva excepcional de personas con competencias de conocimiento global.
Al ofrecer acceso a protección y prestaciones sociales, además de un buen estilo de vida, Noruega, al igual que Suiza, destaca en la retención del talento.
Suecia obtiene buenos resultados en los seis pilares, pero destaca especialmente en la retención del talento.
Las cinco mejores ciudades
En el Índice de Competitividad del Talento de las Ciudades Globales, las ciudades se miden con los mismos cuatro primeros pilares que los países (Habilitar, Atraer, Desarrollar y Retener), a los que se añade un nuevo pilar: «Ser global». Este refleja el grado de internacionalización de una ciudad.

Europa ocupa todos los primeros puestos: Zúrich, Estocolmo, Oslo, Copenhague y Helsinki conforman las cinco primeras posiciones.
Zúrich destaca especialmente en la atracción de talento gracias a la buena calidad de vida de la ciudad y a su carácter internacional. De las cinco ciudades mejor clasificadas, Zúrich obtiene la puntuación más alta en Ser global.
Estocolmo obtiene la puntuación más alta en el pilar Habilitar, lo que explica la presencia de numerosas empresas de la lista Forbes Global 2000 en la capital sueca.
Oslo y Copenhague obtienen puntuaciones altas en Atraer y Desarrollar gracias a su elevada calidad de vida y a la abundancia de universidades importantes.
Por su parte, Helsinki obtiene buenos resultados en el pilar Retener, favorecida por una elevada proporción de médicos por paciente.
¿Qué hacen bien estos lugares?
Los lugares con mejores resultados comparten cuatro características clave: un sistema educativo que se anticipa a las necesidades de los empleadores y se adapta en consecuencia; un entorno empresarial y normativo flexible; un entorno laboral donde los empleados disfrutan de flexibilidad y reciben protección social; y gobiernos que promueven la apertura.
Las cinco ciudades mejor clasificadas ofrecen una gran calidad de vida, buenos sistemas educativos y entornos empresariales de carácter global. Los empleados también tienen oportunidades de desarrollo.
Pero estos lugares también tienen bastantes aspectos que deben mejorar.
Ni siquiera los que ocupan los primeros puestos del índice obtienen resultados uniformes, especialmente en materia de diversidad e inclusión.
Por ejemplo, se critica a Suiza por no contar con suficientes mujeres tituladas ni mujeres en puestos de liderazgo.
Estados Unidos cuenta con una gran reserva de talento, pero es menos tolerante con las minorías.
Los países nórdicos ocupan puestos muy altos en movilidad social e igualdad de género, pero se quedan atrás en la atracción de talento extranjero y el desarrollo de sociedades multiculturales.
Mantener la ventaja
El informe advierte que, en el mundo inestable y cambiante de hoy, no basta con tener acceso a una buena reserva de talento. Los países y las ciudades deben esforzarse más para garantizar que el talento sea diverso y demostrar su compromiso con el desarrollo de una cultura de inclusión.
«Las personas no solo tienen que ser diferentes; deben participar plenamente y sentir que se escucha su voz», afirma el informe.
El informe reconoce que lograr la diversidad no es fácil y requiere compromiso. Incluso podría alterar la cohesión social y hacer más compleja la gestión de las personas.
«La realidad es que, más allá de toda la grandilocuencia, la diversidad es difícil y ningún país ni empresa ha conseguido resolverla por completo todavía».

