De joven, no tenía claro adónde me llevaría mi carrera. Gracias a mis padres, tuve la suerte de conocer distintos países, idiomas y el mundo laboral.
Sin embargo, como muchos jóvenes, no sabía a qué profesión ni a qué tipo de trayectoria profesional debía aspirar. Lo que sí sabía era que quería aprender y vivir experiencias que me ofrecieran diversas opciones.
El mundo laboral está en constante cambio
Los jóvenes de hoy afrontan las mismas incertidumbres en un entorno más complejo y dinámico. El mundo laboral está en constante cambio. El potencial humano es un catalizador del éxito empresarial y económico. Para que los jóvenes formen parte de ese éxito, debemos ayudarles a aprovechar las oportunidades. Es fundamental que puedan acceder a opciones para volver a formarse, adaptarse a las nuevas tecnologías, trasladarse para ocupar puestos en otras regiones y países, y aprender en el trabajo, en línea y en las aulas. Si las empresas, los gobiernos y la ciudadanía quieren garantizar un crecimiento sostenible, deben colaborar para ofrecer estas opciones a los jóvenes.
Hace dos meses, hablé con jóvenes en Chicago que participaban en un programa de Junior Achievement, una organización dedicada a inspirar y preparar a los jóvenes para triunfar en la economía global. Me impresionó que los estudiantes conocieran bien las complejidades del entorno global y tuvieran experiencia directa del desempleo juvenil, ya fuera personalmente o a través de familiares o amigos. En todo el mundo, alrededor de 73 millones de jóvenes no tienen empleo ni estudian (NEET). Esta es la próxima generación: la generación a la que corresponderá desarrollar políticas para mitigar la desigualdad mundial de ingresos, gestionar las pandemias y la escasez de recursos. Como líderes, podemos ayudar a que los jóvenes descubran las oportunidades compartiendo nuestras propias historias.
No existe una escuela para directores ejecutivos
Cuando abrí el turno de preguntas, un estudiante me preguntó por mi trayectoria hasta llegar a director ejecutivo. Compartí mi historia, marcada por la incertidumbre y la sed de nuevas experiencias. Les gustó mi relato sobre un joven sueco que recorrió el mundo presentando en cinco idiomas su propuesta de venta de electrodomésticos. Les gustaron aún más las opciones que esa experiencia me brindó.
Por supuesto, no existe una escuela para directores ejecutivos. Para muchos jóvenes, acceder a la educación es el primer paso en su trayectoria profesional. También es clave para abordar una fuerza laboral cada vez más polarizada en función de la preparación para el trabajo y reducir la desigualdad. Para tener éxito, necesitan oportunidades que fomenten el aprendizaje permanente y acceso a empleadores. Los datos indican que los estudiantes que tienen cuatro o más contactos con empleadores mientras estudian tienen más probabilidades de estar empleados entre los 19 y los 24 años, y cinco veces menos probabilidades de estar desempleados.
«Generación perdida»
Aunque muchas economías han recuperado el terreno perdido desde la última Reunión Anual en Davos, en 2014, los altos niveles de desempleo juvenil siguen siendo un gran problema. Las consecuencias de una «generación perdida» van más allá de los mercados laborales. El desempleo tiene un impacto permanente en las personas, las comunidades y las economías.
La falta de correspondencia entre la demanda de talento y el exceso de oferta de talento sin cualificación perjudica tanto a las personas como a las empresas. Incluso con un alto desempleo, nuestra encuesta anual de escasez de talento muestra que, en todo el mundo, el 36 % de los empleadores tiene dificultades para cubrir puestos.
El impacto de las empresas y la educación
Las empresas están haciendo frente al desempleo juvenil e instando a sus socios a hacer lo mismo. Al colaborar, las empresas pueden multiplicar el impacto de sus esfuerzos. En el Reino Unido, ManpowerGroup y otros empleadores colaboran como parte de Movement to Work para crear 100.000 plazas de formación profesional y experiencia laboral antes de 2015, equivalentes a alrededor del 2 % de sus plantillas.
A los sistemas educativos les cuesta seguir el ritmo del cambio tecnológico, pero deben dotar a las personas de las competencias necesarias para aprender durante toda la vida. Las empresas deben fomentar el aprendizaje en sus organizaciones y las personas deben aprovechar las oportunidades para adaptarse a nuevos puestos a lo largo de su carrera. Los empleadores con visión de futuro están creando puentes entre el trabajo y el aprendizaje. ManpowerGroup ofrece a estudiantes de centros de formación profesional y universidades de todo el mundo servicios de orientación profesional alineados con las necesidades empresariales, a fin de conectar mejor el aprendizaje con el trabajo.
Las personas que asumen la responsabilidad de su propio aprendizaje permanente y de sus carreras tendrán éxito. Los empleados de nuestro negocio de TI Experis son un buen ejemplo de cómo quienes siguen aprendiendo pueden mejorar sus competencias y aumentar su valor para los empleadores. Casi el 80 % de los contratistas de TI encuestados había ampliado sus competencias más allá de los cursos universitarios o la formación ofrecida por los empleadores. Al seguir aprendiendo, pudieron aspirar a salarios más altos y elegir dónde y cuándo trabajar.
Las prácticas, los programas de aprendizaje y los puestos de nivel inicial pueden ofrecer a los jóvenes opciones para adquirir competencias esenciales e impulsar el aprendizaje continuo. Cada año, ManpowerGroup colabora con sus clientes para dar ese impulso a más de 1 millón de jóvenes, brindándoles oportunidades que pueden ayudarles a alcanzar sus objetivos profesionales y conducir a empleos futuros.
La responsabilidad del aprendizaje es compartida: los jóvenes deben buscar nuevas experiencias, y las empresas, la educación y los gobiernos deben colaborar para crear más oportunidades. De joven, no tenía claro adónde me llevaría mi carrera. Hoy me enorgullece mucho dirigir una organización centrada en ayudar a las personas de todo el mundo a encontrar un empleo significativo y sostenible.
En el contexto actual de incertidumbre segura, el avance de la tecnología seguirá haciendo obsoletos algunos empleos mientras se crean otros nuevos. Como líderes, debemos compartir nuestras propias historias, crear opciones que ayuden a los jóvenes a adquirir competencias mediante la educación y el trabajo, y promover oportunidades que les proporcionen las herramientas necesarias para seguir aprendiendo y construir carreras sostenibles.
Autor: Jonas Prising, director ejecutivo, Manpower
Imagen: Un empresario camina por una pasarela iluminada en Tokio, el 13 de noviembre de 2008. REUTERS/Yuriko Nakao

