El mundo se encuentra inmerso en un notable período de transición demográfica.
En la década de 1960, el crecimiento de la población mundial alcanzó su máximo, con una tasa anual del 2,1 %, pero desde entonces mantiene una tendencia histórica a la baja.

De hecho, según la proyección de las Naciones Unidas más citada, basada en un escenario de fecundidad media, se espera que el crecimiento anual de la población pueda caer hasta el 0,1 % para finales del siglo XXI.
Visualizar una transición demográfica
Los impactantes gráficos de hoy proceden de Our World in Data, obra del economista Max Roser, y muestran cómo cambiará la demografía mundial en los próximos 80 años.
A continuación se puede ver uno de los principales catalizadores de este cambio: el crecimiento de la población alcanza su máximo y luego cae:

¿Por qué disminuye el crecimiento de la población desde la década de 1960?
Entre las diversas explicaciones se encuentran:
Descenso de las tasas de fecundidad: Las tasas de natalidad tienden a bajar a medida que los países se enriquecen. Primero ocurrió en el mundo desarrollado, pero, a medida que avance el siglo, este fenómeno afectará a cada vez más países en desarrollo.
Políticas gubernamentales: En particular, la «política del hijo único» de China influyó en el crecimiento de la población mundial, y las consecuencias de esa política siguen contribuyendo a una reducción de la población chinaa largo plazo.
Éxodo rural: Los habitantes de las ciudades suelen tener menos hijos y, para 2050, habrá otros 2.500 millones de personasviviendo en ciudades de todo el mundo.
La disminución de los nacimientos, junto con la mejora de la atención sanitaria —especialmente en los países en desarrollo—, alterará drásticamente la composición de la pirámide poblacional mundial, creando tanto oportunidades como desafíos económicos.
La cambiante pirámide poblacional mundial
El siguiente gráfico muestra cómo estos cambios afectan a la composición de la población mundial.

Con el tiempo, se prevé que la forma de la pirámide poblacional mundial pase de la etapa 1 (altas tasas de natalidad y mortalidad) a algo más parecido a la etapa 4 (bajas tasas de natalidad y mortalidad).
A medida que la distribución de la población se incline hacia edades más avanzadas, así cambiarán el tamaño de la población y la edad mediana mundial:
Se prevé que la edad mediana mundial supere los 40 años para finales de siglo, y será considerablemente más alta en muchos países occidentales, especialmente en Japón y Europa.
Dado que la composición demográfica del futuro será muy distinta de la actual, será fascinante ver cómo responde la economía a estos posibles factores favorables. Además, será aún más interesante observar qué papel desempeña la automatización cuando la tasa de dependencia de las personas mayores alcance máximos históricos.

