La educación puede ser el pasaporte al futuro, pero, pese a la buena enseñanza que existe, al parecer las escuelas no están transmitiendo algunas de las habilidades para la vida más importantes, según un experto en educación.
El Dr. Tony Wagner, codirector del Change Leadership Group de Harvard, sostiene que los escolares de hoy se enfrentan a una «brecha global de rendimiento»: la diferencia entre lo que enseñan incluso las mejores escuelas y las habilidades que los jóvenes necesitan aprender.
Esto se ha visto agravado por dos tendencias que confluyen: en primer lugar, el cambio mundial de una economía industrial a una economía del conocimiento y, en segundo lugar, la forma en que la motivación para aprender de los escolares de hoy —criados con internet— ha cambiado.
En su libro La brecha global de rendimiento, Wagner identifica siete competencias fundamentales que todo niño necesita para salir adelante en el futuro mundo laboral.
1. Pensamiento crítico y resolución de problemas
Las empresas necesitan mejorar continuamente sus productos, procesos y servicios para poder competir. Para lograrlo, necesitan trabajadores con capacidad de pensamiento crítico y que sepan plantear las preguntas adecuadas para llegar al fondo de un problema.
2. Colaboración en redes y liderazgo mediante la influencia
Dada la naturaleza interconectada del mundo empresarial, las habilidades de liderazgo y la capacidad de influir y trabajar en equipo han cobrado cada vez más importancia. ¿Y cuál es la clave para convertirse en un líder eficaz? Tiene dos componentes, dice Wagner: «la resolución creativa de problemas y un marco ético claro».
3. Agilidad y adaptabilidad
La capacidad de adaptarse y adquirir nuevas habilidades con rapidez es fundamental para tener éxito: los trabajadores deben poder utilizar diversas herramientas para resolver un problema. A esto también se le llama «capacidad de aprendizaje», una cualidad muy buscada entre los candidatos a un empleo.

4. Iniciativa y espíritu emprendedor
Intentarlo no hace daño: a menudo, las personas y las empresas tienden a evitar los riesgos. Es mejor probar 10 cosas y acertar con ocho que probar cinco y acertar con todas.
5. Comunicación oral y escrita eficaz
Cuando Wagner investigaba para su libro, los líderes empresariales se quejaban a menudo de que los nuevos empleados tenían ideas confusas y no sabían expresarlas. No se trata tanto de que los jóvenes sepan usar correctamente la gramática y la puntuación, o escribir sin faltas, sino de que sepan comunicarse con claridad al hablar, por escrito o al hacer una presentación. «Si tienes grandes ideas, pero no sabes comunicarlas, estás perdido», dice Wagner.
6. Acceso y análisis de la información
Muchos empleados tienen que manejar una cantidad inmensa de información a diario: seleccionar lo relevante entre todo ese contenido es un desafío, sobre todo teniendo en cuenta lo rápido que puede cambiar la información.
7. Curiosidad e imaginación
La curiosidad y la imaginación impulsan la innovación y son fundamentales para resolver problemas. «Todos nacemos curiosos, creativos e imaginativos», dice Wagner. «Un niño de cuatro años hace, en promedio, cien preguntas al día. Pero cuando cumple 10 años, es mucho más probable que le preocupe dar las respuestas correctas para la escuela que hacer buenas preguntas».
«Lo que nosotros, como docentes y padres, debemos hacer es mantener viva la curiosidad y la imaginación, que, en mayor o menor medida, son innatas en todos los niños».

