Por fin, las mujeres saudíes han conquistado el derecho a conducir

Female driver Azza Al Shmasani alights from her car after driving in defiance of the ban in Riyadh June 22, 2011. Saudi Arabia has no formal ban on women driving. But as citizens must use only Saudi-issued licences in the country, and as these are issued only to men, women drivers are anathema. An outcry at the segregation, which contributes to the general cloistering of Saudi women, has been fuelled by social media interest in two would-be female motorists arrested in May.
Moving forwards: Women will soon be entitled to drive in Saudi ArabiaImage: REUTERS/Fahad Shadeed
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Arabia Saudí ha decidido levantar la prohibición de que las mujeres conduzcan, una medida que refleja los cambios en marcha en uno de los lugares más difíciles del mundo para ser mujer.

En un anuncio en Twitter, el Ministerio de Asuntos Exteriores saudí dijo que la mitad de la población podría ponerse al volante por primera vez.

La decisión llega tras décadas de protestas de las mujeres saudíes. En 1990, una caravana de mujeres desafió la prohibición y recorrió las calles de Riad en sus vehículos. En 2011, la activista saudí Manal al-Sharif publicó en YouTube imágenes de sí misma conduciendo y se convirtió en una figura emblemática del movimiento Women2Drive.

Las mujeres todavía no pueden ponerse al volante. El Gobierno tiene hasta el 30 de junio de 2018 para aplicar el nuevo decreto, que revoca una norma religiosa anterior que prohibía conducir a las mujeres.

«Esta medida tiene consecuencias económicas, además de sociales», afirmó Saadia Zahidi, directora de Educación, Género y Trabajo del Foro Económico Mundial.

«En los últimos años, las mujeres con ingresos más altos a menudo podían organizar transporte privado, pero para muchas mujeres de ingresos bajos y medios la movilidad tenía un precio demasiado alto, tanto económico como social. A pesar de ello, Arabia Saudí ha reducido su brecha de participación económica más rápido que cualquier otro país del mundo en la última década».

Cada año, en Arabia Saudí se gradúan más mujeres que hombres, y el Gobierno se propone aumentar la proporción de mujeres en la fuerza laboral del 22% al 30% en 15 años. Mientras el país busca dejar de depender de los ingresos del petróleo, será crucial liberar el potencial económico de toda su población.

«Si la mayor movilidad que aporta la conducción se combina con una mejor infraestructura de transporte público y reformas más amplias del mercado laboral, se podría liberar en la economía todo el potencial de la fuerza laboral femenina saudí», añadió Zahidi.

Según la edición más reciente del Informe Global sobre la Brecha de Género del Foro Económico Mundial, Arabia Saudí ocupa el puesto 141 entre 144 economías. El informe analiza la situación de las mujeres en comparación con los hombres en cuatro ámbitos: salud, educación, empleo y representación política.

Aunque Arabia Saudí tiene un largo camino por delante para crear una sociedad más igualitaria, hay señales de progreso en el reino segregado. Las mujeres obtuvieron el derecho a votar y presentarse a las elecciones municipales de 2015, lo que dio lugar al nombramiento de 20 concejalas.

Muna AbuSalayman, presentadora de televisión saudí y socia del sitio web de empleo femenino Gloworks, lleva mucho tiempo defendiendo que el cambio vendrá desde dentro —para Arabia Saudí y la región en general:

«Solo mediante un progreso orgánico e inclusivo, y tratando a las mujeres como socias y no como víctimas, podremos convertir la región árabe en un motor de prosperidad y oportunidades para todos».

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