Los avances tecnológicos acelerados, como la automatización, se están convirtiendo en una realidad cotidiana y transforman el lugar de trabajo.
Y un nuevo informe de la consultora de reclutamiento Hays revela cómo la automatización no solo pone en riesgo los empleos, sino que también contiene los salarios.
El estancamiento del crecimiento salarial mundial se debe en parte al aumento de la adopción tecnológica, según Hays, que cita un informe académico que concluyó que un robot adicional por cada 1.000 trabajadores podría reducir los salarios hasta en un 5%.
Y es probable que esa presión continúe, sostiene el informe, a medida que se instalen más robots en todo el mundo en los próximos años.

Muchos de estos temas se abordan en el Informe sobre el futuro del empleo 2018, incluida la idea de que los gobiernos deben ayudar a las personas a prepararse para el lugar de trabajo del mañana garantizando que tengan las cualificaciones adecuadas.
El Foro ha pedido más “reconversión y mejora de competencias” y afirma que las “competencias humanas”, como la creatividad y el pensamiento crítico, serán tan importantes como las tecnológicas.
“Si no nos proponemos abordar estas cuestiones en un futuro próximo, corremos el riesgo de seguir desalentando a los trabajadores al no aumentar los salarios, garantizar el pleno empleo y tener en cuenta el progreso tecnológico en el lugar de trabajo”, afirma Alistair Cox, consejero delegado de Hays.
“Las crisis de competencias y de salarios están en última instancia vinculadas, y para evitar que cualquiera de ellas se descontrole, los empleadores deben reevaluar colectivamente tanto el crecimiento salarial como las competencias.”
Subrayando la necesidad de adaptar mejor las competencias de los trabajadores a los puestos de trabajo, el Hays Talent Mismatch – indicador que mide la brecha entre las competencias que buscan las empresas y las disponibles – alcanzó el nivel más alto desde que la compañía comenzó a elaborarlo en 2012. En términos interanuales, el indicador subió a 6,7 en 2019, frente a 6,6 un año antes.
La investigación de Hays también se hace eco de la del Foro al ilustrar cómo es probable que las mujeres y los hombres se vean afectados de forma distinta por estas disrupciones tecnológicas. Las profesiones dominadas a menudo por mujeres, como las del comercio minorista, podrían verse especialmente afectadas, según indica el informe de Hays, con un gran número de empleos eliminados y no sustituidos.
Los gobiernos y las empresas deberían “intensificar” los programas para ayudar a las mujeres a acceder a sectores tradicionalmente dominados por hombres, como la tecnología, señala el informe.

