¿Estamos descuidando la infancia? La Cuarta Revolución Industrial implica mucho más que cambios en las empresas, avances tecnológicos y esfuerzos por resolver desafíos globales que van de la pobreza al cambio climático. También tiene que ver con la forma en que crece la próxima generación.
Debemos dotar a nuestros hijos de las habilidades y herramientas para afrontar y abrazar las nuevas realidades del mañana. Para ello, debemos permitirles desarrollarse mediante el juego. Jugar es la libertad de los niños para relacionarse con el mundo que los rodea y aprender de él.
¿A qué jugabas de niño? ¿Con bloques o piezas de ajedrez? ¿Construyendo castillos de arena y saltando a la cuerda? ¿O examinando insectos en preescolar y haciendo slime en la clase de ciencias? Si es así, tuviste suerte. El juego contribuyó a desarrollar las capacidades cognitivas, emocionales y sociales de las que dependes hoy. Ya sea a solas o con otras personas, con juguetes o en mundos imaginarios, jugar permite que los niños aprovechen al máximo las oportunidades únicas de desarrollo que ofrece la infancia y lleven esas habilidades consigo a lo largo de la vida.
El combustible de cohete del desarrollo infantil
Sabemos que el juego es el combustible de cohete del desarrollo infantil. Por eso, IKEA, LEGO Foundation, National Geographic y Unilever nos unimos en 2018 para crear Real Play Coalitioncon una visión compartida: promover oportunidades basadas en el juego que desarrollen una amplia gama de habilidades para un desarrollo infantil óptimo.

Hoy vemos cada vez más una «brecha de juego» en todo el mundo: el tiempo y el espacio para jugar están condicionados por el nivel socioeconómico y el género. El pasado noviembre, la coalición publicó nuestro primer estudioque arroja luz sobre la escasez de juego y la pobreza de juego en el contexto de la inminente crisis de habilidades. El tiempo para jugar está amenazado. La disminución de los espacios comunitarios de juego en un mundo urbanizado, junto con la preocupación de los padres por la seguridad, también está reduciendo las oportunidades de jugar al aire libre. En el Reino Unido, el tiempo que se pasa jugando al aire libre ha disminuido un 50% en una generación. Uno de cada 10 niños no juega al aire libre en absoluto.
«Demasiado ocupados para jugar»
En todo el mundo, los niños dedican cada vez menos tiempo al juego y más al aprendizaje académico tradicional, que empieza a edades cada vez más tempranas. Las escuelas están sometidas a más presión y ofrecen menos experiencias lúdicas, pues centran más su atención en las pruebas y los exámenes; además, los programas preescolares incluyen más componentes didácticos que hace tan solo 20 años. El estudio también reveló que uno de cada cinco niños afirma que está «demasiado ocupado para jugar».
Este año damos un paso más para localizar y analizar las brechas en el acceso al juego de calidad mediante la elaboración del primer Informe sobre la brecha de juego del mundo, creado en colaboración con University College London. El Informe sobre la brecha de juego, cuya publicación completa está prevista para finales de este año, es un estudio mundial que ayudará a identificar y caracterizar estas brechas. Ya muestra las profundas y alarmantes diferencias en el juego relacionadas con el género y los factores socioeconómicos entre niños de 70 países.
Los resultados preliminares muestran que los niños de entornos desfavorecidos tienen un 20% menos de probabilidades de jugar con bloques y un 11% menos de cantar canciones con sus padres. De hecho, los niños de familias con un nivel socioeconómico alto tienen un 10% más de probabilidades de participar en todos los tipos de juego registrados.
El género también importa. Los niños de cinco años tienen muchas más probabilidades de jugar con bloques de construcción que las niñas de la misma edad. Las investigaciones muestran una fuerte relación entre el juego con bloques de construcción y el desarrollo de las habilidades lingüísticas, motrices y matemáticas iniciales. Sin embargo, en Escandinavia, la diferencia entre niños y niñas en el juego con bloques supera el 20%.
Prepararse para la Globalización 4.0
Estas barreras al juego tienen consecuencias de gran alcance: menos momentos de juego cada día significan menos oportunidades para desarrollar la variedad de habilidades que los niños necesitan para prosperar en las economías dinámicas y desafiantes del mañana y afrontar las realidades que plantea la Globalización 4.0.
La brecha de juego debe formar parte del debate sobre la desigualdad y la educación mientras trabajamos para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible y nos centramos en el futuro del empleo y las habilidades. Real Play Coalition se ha comprometido a garantizar que los niños de todo el mundo se beneficien del poder del juego para desarrollar las habilidades esenciales que necesitan para prosperar en un mundo transformado por la Cuarta Revolución Industrial.
Esperamos concienciar y cambiar la percepción del valor del juego. Con redes que abarcan todo el mundo y presencia en la vida cotidiana de muchas personas, los miembros de la coalición tienen la responsabilidad de contribuir a abordar estos problemas y recuperar el juego como vía hacia la felicidad, la conexión, la evasión, el aprendizaje, la expresión personal y el descubrimiento a lo largo de la vida.
En la coalición, hemos escarbado en el barro, creado paisajes imaginarios con almohadas y desmontado radios para volver a montarlas. Estas experiencias reforzaron nuestras habilidades de colaboración y gestión, así como nuestra capacidad para pensar de manera creativa y original. Nuestra generación y las del mañana deben adaptarse al nuevo mundo, a medida que las máquinas y la inteligencia artificial ocupan una parte cada vez mayor de la fuerza laboral. Ahora mismo, nuestros hijos necesitan fortalecer las habilidades que les permitirán trabajar de forma productiva con la tecnología, centrándose en la colaboración, la creatividad y la comunicación.
Sin haber jugado durante tu infancia, ¿serías el líder en que te has convertido? Lo más probable es que no. Tuvimos la suerte de jugar y estamos comprometidos a garantizar las mismas oportunidades para la próxima generación. Juntos, podemos ofrecer a nuestros hijos más tiempo y espacio para jugar con calidad, reducir la brecha de juego y empoderarlos para cambiar el mundo.
¿Estás listo para jugar?

